Categóricos Juan Carlos Pérez, para La República
6/30/2007 A pesar de que el congresista demócrata Charles Rangel solicitó a la Cámara de Representantes de Estados Unidos, una prórroga de dos años para las preferencias comerciales con los países andinos, sus compañeros solo aprobaron un plazo de ocho meses. Lo suficiente para que Colombia y Perú, naciones que están negociando tratados comerciales con los norteamericanos, finiquiten los detalles necesarios y punto. Así que el mensaje es muy claro, el Congreso norteamericano no seguirá apoyando mecanismos de comercio que otorguen beneficios arancelarios unilaterales a países con un discurso contrario a los intereses de Estados Unidos, entiéndase: Bolivia y Ecuador. Por otra parte, esto replantea la aceptación que tienen los TLC entre congresistas y senadores de cara a las elecciones presidenciales de 2008. Asunto que, como todos sabemos, es una amenaza para los representantes populares por la pérdida de empleo que están experimentando algunos estados de la Unión. Para nadie es un secreto lo difícil que resulta en este momento tramitar en el Congreso estadounidense un tratado comercial, ello por los cambios sufridos en dicha instancia en la última elección, donde los nuevos representantes están comprometidos con su base electoral en la protección de puestos de trabajo. Recordemos que si bien los demócratas ganaron la mayoría de los escaños en las dos cámaras del Congreso, esto se debe al malestar con la torpe conducción de la guerra en Iraq, al incremento en el gasto gubernamental y a los escándalos de carácter ético de algunos ex congresistas republicanos, lo que motivó el apoyo del voto conservador hacia algunos candidatos demócratas cercanos a sus posiciones. En otras palabras, los demócratas que ocupan actualmente los nuevos escaños no son tan liberales como muchos piensan. Para muestra, el rechazo a la reforma migratoria. La base electoral que está definiendo las elecciones en Estados Unidos sigue siendo conservadora y, como tal, recelosa de todo aquello que atente contra los valores de su nación, entre estos, garantizar un trabajo digno a sus ciudadanos. De forma que resulta engañoso interpretar las nuevas exigencias en materia laboral y ambiental como un gran avance en temas comerciales estadounidenses. En realidad se trata de medidas proteccionistas en un mundo donde el libre comercio está generando problemas a los políticos de los países desarrollados que, al fin y al cabo, necesitan del voto de su electorado para mantener vigencia en el mundo de la política. En este sentido la realidad es clara, de no aprobarse el TLC en Costa Rica, tendremos que empezar de últimos en la fila, ya que cada tratado de este tipo será analizado con lupa en el país del norte que, en conjunto con Canadá, México y Centroamérica, representan el 25% del producto interno bruto mundial. _______________________________________________ Blog: http://www.pln.or.cr/blog lista de correos [email protected] Para desinscribirse o cambiar su configuración http://lista.pln.or.cr/listinfo.cgi/lista-pln.or.cr
