Para aportar al debate, desde una perpectiva socialdemócrata. Del libro "Fundamentos del Socialismo Democrático: lo constante y lo variable" de Thomas Meyer También de "Valores y postulados Fundamentales del Socialismo Democrático
El neoliberalismo -que en Europa es en gran parte idéntico al llamado neoconservativismo-, mundialmente está llevando a cabo una ofensiva ideológica. Ante nuevas situaciones problemáticas ha ganado popularidad, partiendo de la afirmación de que aplicando las recetas antiguas puede obtenerse otra vez la seguridad del pasado y terminar con la era de la social-democracia. Esas recetas son: - Máxima garantía de libertad con un mínimo de intervención estatal. - Minimizar el Estado social. - Reprivatizar la seguridad social. - Economía de mercado. - Mercado como factor de armonía. - Lucha cultural contra nuevos valores y pretensiones de consumo, con regreso a las virtudes antiguas. El programa se basa en la "teoría de la boñiga de caballo", que dice que cuando el caballo come bien, es decir, que cuando la economía de mercado alcanza su plenitud, los pájaros se llenan hasta con las boñigas, o sea, que también se logra una atención satisfactoria de las clases menos favorecidas. Por esto esos políticos afirman que es de mayor provecho, tanto para la economía en su totalidad como para las clases menos favorecidas, fomentar las inversiones mediante la reducción de impuestos, seguir una política orientada hacia la oferta y reducir los salarios. En todas partes donde se ha practicado ese modelo evidentemente ha fracasado, con resultados similares a los del principio del capitalismo: pobreza masiva, miseria social, enriquecimiento de pequeños grupos sociales. La fuerza del concepto la constituye el hecho de que opera con una retórica de libertad engañosa, moviliza un apoyo masivo del capital y goza de la preferencia de las instancias financieras e inversionistas internacionales. VI Socialdemocracia, o socialismo democrático, significa una política que permite el desarrollo de las fuerzas económicas mediante la planificación de combinaciones económicas, pero unidas desde el principio a la totalidad de los intereses de la sociedad. Las medidas estatales directas dirigen y compensan los intereses de las clases socialmente débiles, las necesidades infraestructurales y los intereses de los puestos de trabajo; esto no se confía solamente al automatismo del mercado. Siendo las prioridades básicas de esta política las mismas oportunidades de vida para todos y la más amplia democratización de la sociedad, la participación democrática en las decisiones industriales es una exigencia primordial. No sólo sirve a la protección de la dignidad humana, sino que frecuentemente se manifiesta como una fuerza productiva adicional. El Estado asume la responsabilidad total, -sin que tenga que hacerlo todo-, defiende en su totalidad los intereses de la sociedad y asegura los derechos de los social y económicamente débiles contra los derechos de los social y económicamente fuertes. Una amplia política social -seguro de desempleo, seguro de vejez y seguro de enfermedad-, contribuye por un lado a garantizar a todos la dignidad humana, manifestándose al mismo tiempo, como un factor protector del desarrollo económico debido a la demanda que esa política origina y estabiliza. A pesar de que los socialistas democráticos cooperan con los propietarios privados a quienes integran socialmente, sufren un combate masivo de parte de todos los privilegiados, ya que la meta de los socialistas democráticos es la supresión de privilegios sociales y económicos. A menudo sucede que los socialdemócratas tienen que imponerse en la lucha de dos frentes que se da entre consignas radicales y grandes promesas de la extrema izquierda por un lado y por el otro el poder concentrado del capital interno y externo, así como los medios relacionados con éste. Es por esto que los social-demócratas dependen especialmente de su buen ejemplo y la credibilidad de su política y sus políticos. Los socialdemócratas viven del éxito y la efectividad de sus políticas para los no privilegiados. - Libertad e igualdad La renuncia del hombre a ser impulsado por otros, a la "alienación", lleva consigo el postulado de libertad de autodeterminación para desarrollarse conforme a su dignidad y dar a su vida el sentido y valor que le compete. Libertad en este sentido sólo puede significar: Libertad para todos y para cada uno, lo cual lleva necesariamente al absurdo, ya que si la libertad se considera solamente en sí misma, como mera ausencia de trabas de cualquier género (tal era el concepto de libertad que en sus orígenes proclamó el Liberalismo), cada uno ha de poder sin limitaciones ir en pos de sus propios intereses. Pero al ser los intereses de los hombres tan diferentes, inevitablemente resultan conflictos de unos hombres contra otros o incluso de un mismo individuo consigo mismo. Con razón escribe Luis Borne sobre el concepto de libertad así entendido: La libertad total no puede tenerla más que uno, no pueden darse dos hombres con libertad absoluta. Las mismas razones llevaron a Goethe a afirmar que quien promete libertad e igualdad al mismo tiempo ha de ser "o un insensato o un charlatán"; o se logra igualdad, pero a expensas de la libertad, o la libertad a costa de la igualdad. Esta contradicción interna sigue presente en la discusión de los últimos siglos, y solo se resuelve cuando se deja a un lado el doctrinarismo de considerar igualdad y libertad como valores absolutos. Solo entonces se llega a ver posible la realización de esa igualdad de la dignidad humana en la igualdad de oportunidades para todos en el terreno personal, cultural, económico y político. En la práctica, ha de obtener cada cual iguales oportunidades de educación y bienestar, de hacer sentir su voz en los negocios del Estado y de la Sociedad. Este patrón de la igualdad, que limita la libertad individual restringiéndola a su uso digno, es decir al reconocimiento de igual libertad para los demás, es regla de oro del Derecho y de la Justicia. Sin una tal justicia degenera la libertad en capricho del más fuerte, lo mismo que sin libertad degenera la igualdad en "igualitarismo", extremos ambos que llevan a la opresión del ser humano. De ahí que el nuevo programa del partido Socialdemócrata afirma: "Igualdad y libertad se condicionan mutuamente. La dignidad del hombre reside en su derecho a ser responsable de sus actos y en el reconocimiento del derecho de todos los hombres a desarrollarse como personas humanas y a contribuir según sus facultades al desarrollo de la Sociedad." Con esto quedan expuestos los "Valores fundamentales del Socialismo Democrático". En ellos se basa el nuevo Programa de Principios para la formulación de sus concretas "demandas a una sociedad digna de seres humanos", que para nosotros es la socialista. Que el SPD no se encuentra solo al proponer estas exigencias, lo prueba la Proclama de la Internacional Socialista del 3 de Julio de 1951: "Si el Socialismo combate al capitalismo, es porque este lesiona la sensibilidad moral del hombre; si rechaza todo totalitarismo, es porque este profana la dignidad del hombre". ----- Original Message ----- From: Jorge Rodriguez Vives To: [email protected] Sent: Thursday, July 12, 2007 10:32 AM Subject: [pln] Extra de Hoy, Merino y su extraño discurso DON JOSÉ MERINO Y EL ODIO A LA LIBERTAD Adrián Brenes, cédula 3-334-004 * La odiosa diatriba de don José Merino contra el neoliberalismo, agazapada bajo el título "Signos de esperanza" es tan exuberante en errores teóricos y mentiras históricas que deja a la decencia clamando a gritos por una refutación. El liberalismo es una ideología más bien sencilla. Se basa en dos principios básicos. Primero, que cada individuo sea su propio dueño legal (a esto se le llama libertad). Segundo, que todos los recursos de la sociedad sean protegidos mediante la propiedad privada. Sencillo, ¿no? Sus postulados son tan parcos que podrían parecer insuficientes pero, a través de la historia y los países, han permitido el desarrollo de sociedades en las que el respeto por el individuo, la paz y el desarrollo económico han podido florecer a su máximo esplendor. El liberalismo es una ideología venerable que se ha venido puliendo desde hace muchos siglos. Ciertamente se vio terriblemente interrumpido en el siglo XX debido a los totalitarismos tanto de izquierda (leninismo) como de derecha (nazismo, fascismo). No obstante, la gente poco a poco ha venido dándose cuenta de estos terribles errores permitiendo que el liberalismo retoñe nuevamente. Por eso, despectivamente, sus enemigos le han endilgado el prefijo "neo-". Pero no hay que prestarse a engaño, se trata de la misma ideología que permitió a la creatividad humana desarrollar las innovaciones tecnológicas que provocaron el más sublime salto del desarrollo en la historia de la humanidad (hoy cualquier individuo de clase media de un país en desarrollo vive al menos tan bien como el más privilegiado rey europeo del siglo XVIII). El libelo de don José busca inducir a error al hacer una falaz distinción entre "un proyecto de país justo" a la "globalización neoliberal" como si fueran algo diferente. Sería interesante que pasara revista al respeto por elementos tan básicos para la justicia como son los derechos humanos de sus ciudadanos en países razonablemente liberales como Estados Unidos o el Reino Unido versus lo acontecido en países secuestrados por regímenes totalitarios, tales como Cuba o hasta hace unos años los países tras la Cortina de Hierro. Don José desprecia nuestra inteligencia al asociar la desigualdad, la pobreza y corrupción con el liberalismo, cuando es más bien el totalitarismo estatal (del cual él es un conspicuo defensor) el que a través de la historia ha alimentado esos males. ¿No es desigualdad privilegiar a los productores arroceros (hasta el más pequeño es terrateniente en las cotizadas tierras guanacastecas) a costa de la gente más pobre de este país, que muchas veces no tienen para comer más que arroz escasamente acompañado? ¿No mantiene la pobreza evitar que se pueda comprar barato y se abran oportunidades de empleo con la entrada y fundación de empresas al país gracias al TLC? ¿No es corrupción secuestrar las universidades para defender los mezquinos intereses de los sindicatos de los monopolios públicos? Si hoy tenemos "un escenario nacional fracturado por los intereses y los odios" la culpa es de quienes pretenden resucitar las calacas de un comunismo rebautizado (aunque tan letal como siempre) con el objetivo de defender los privilegios que el liberalismo ha demostrado hasta el hartazgo como inmorales y económicamente perjudiciales. Finalmente, don José hace referencia a la máxima cristiana "amarás a tu prójimo". Debería recordar don José que esta máxima se enmarca en una posición moral que, por fuerza, es liberal (usar la libertad para trasladar a otros porciones de la propiedad propia, incluyendo la posibilidad de crear actos de caridad, amistad y amor). ¿O es que amar a tu prójimo implica hacerlo a costa de tu otro prójimo? Así que don José, la próxima vez que se suba a su automóvil extranjero (fruto de la globalización neoliberal); se dirija a su casa (construida gracias al desarrollo económico provocado por el liberalismo), y comparta sus riquezas voluntariamente con su familia y amigos (auténtica solidaridad promovida por el liberalismo), recuerde lo mucho bueno que le debemos a esta ideología. * (Neo-)liberal -- Jorge José Rodríguez Vives Tel. 8411474 Coordinador Movimiento U Privada Dice SI La juventud de CR está lista para el Reto, SI COSTA RICA, SI TLC _______________________________________________ Blog: http://www.pln.or.cr/blog lista de correos [email protected] Para desinscribirse o cambiar su configuración http://lista.pln.or.cr/listinfo.cgi/lista-pln.or.cr No virus found in this incoming message. Checked by AVG Free Edition. 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