Amigas, amigos: buenos días. Estoy seguro que a algunas y algunos de ustedes 
les pasa con el tema del calentamiento global algo parecido que a mi. Pues si, 
nos parece que es un asunto importante, que mucha gente relevante, digna de ser 
tomada en cuenta, como Al Gore y Bono continuamente desarrollan campañas a 
favor de detener el deterioro ambiental y dar inicio a un modo de vida limpio, 
no contaminante y sostenido que ponga un alto a esta gran preocupación 
apocalíptica y encamine a la humanidad por el buen rumbo. 
   
  Bueno, eso está bien pero, a veces, nos sigue pareciendo muy elevado y, tal 
vez, tan solo, un buen tema para películas, canciones y libros. Es 
contradictorio: sabemos que vamos hacia el precipicio pero aun lo sentimos muy 
lejano de nuestro propio ámbito individual. Nos decimos: es un problema muy 
grande, nos preguntamos: ¿qué puedo yo aportar, siendo tan pequeño, a la 
solución de una cuestión que, por global, parece estar muy lejos de nuestra 
limitada dimensión? 
   
  En fin, mucho se ha hablado del cambio climático y del calentamiento global y 
de como todas las personas son responsables de este fenómeno por no ser 'buenos 
con el medio ambiente' y por derrochar los recursos naturales. Pero, al final, 
esto no nos llega a nosotros, sentimos que sigue sin tocarnos. Sin embargo está 
aquí, cerca de nosotros y resulta que si podemso contribuir con pequeñas cosas, 
acordes a nuestro propio tamaño y dimensión. Claro que siempre nos preguntamos: 
carajo, si los responsables son los países desarrollados, las grandes 
industrias, ¿porqué tenemos nosotros, en el Tercer Mundo, que asumir 
responsabilidades por algo en lo que no hemos tenido que ver?
   
  Siempre nos surge la duda de que esta noción de responsabilidad compartida no 
es sana, lo más preciso entonces debiera ser saber cuánto contamina cada 
habitante del planeta y para eso los gringos y los europeos, que les gusta 
calcular todo, se inventaron un nuevo concepto: el carbon footprint o huella de 
carbono, que justamente sirve para medir la contaminación per cápita. 
   
  Un amigo me invitó a conocer este método nuevo,me sugirió entrar al sitio de 
internet www.NativeEnergy, que es especializado en la materia y que además 
ofrece una calculadora, para que cada quien mida su huella de carbono. Al 
presentar y justificar este modelo, indica que "La huella de carbono es una 
representación del efecto que usted, o su organización, tienen en el clima en 
términos de la cantidad total de gases efecto invernadero que cada uno produce 
(esto se mide en unidades de dióxido de carbono)". "Cuando usted sabe cuánto 
contamina puede entender mejor el impacto de sus acciones y definir cuál parte 
de su estilo de vida merece ser cambiada por el bien del planeta".
   
  A este efecto, NativeEnergy presenta lo que denomina "calculadora de huella 
de carbono" que pide información sobre la cantidad de kilómetros que se 
recorren a diario en el carro, el consumo de gas, el de electricidad y las 
millas viajadas en avión. Lo que me ha parecido muy interesante es que en un 
punto de su presentación el sitio brinda un corolario de recomendaciones y 
sugerencias de qué hacer. Me he permitido "copiar" y "transcribir" algunas, 
talvez las que mi juicio son más cercanas a nosotros, recomendaciones para 
hacer una contribución individual y personal a la lucha para detener el 
calentamiento global:
   
  1 . Si aumenta el rendimiento de la nevera situándola en un lugar fresco, 
puede ahorrar hasta 150 kilos de CO2 al año. Si deja enfriar la comida antes de 
meterla en la nevera, puede ahorrar otros seis kilos de CO2 al año, pues según 
Mycarbonfootprint.eu, la cantidad de energía necesaria para enfriar la comida 
depende del contenido de agua de los alimentos y se calcula, por ejemplo que 
una sopa se enfría mejor a temperatura ambiente.
  2. Cierre la llave mientras se lava los dientes y evitará una emisión anual 
de 3 kilos de CO2. Este cálculo se basa en que el flujo del grifo es de 1,5 
litros por minuto. Si se lava los dientes en 3 minutos 2 veces al día dejando 
correr el agua, consumirá 9 litros de agua. Esto es 8 litros más que si cierra 
la llave al cepillarse. Además, asegúrese de cerrar bien o reparar llaves que 
gotean y evitará más emisiones de CO2.
  3. Asegúrese de usar la lavadora solamente cuando esté llena y evitará unas 
emisiones anuales de 45 kilos de CO2 aproximadamente. El cálculo se hace con 
promedios europeos y se basa en que una lavadora estándar de ese continente 
consume 1,24 kWh y se usa para 240 ciclos de lavado al año. La mitad de estos 
ciclos de lavado son de carga media, lo que significa que se puede lavar la 
misma carga reduciendo el número de ciclos de lavado al 75 por ciento de los 
que hace hoy. 
  4. Hierva solamente el agua necesaria para las tazas que va a consumir y 
evita unas emisiones anuales de 25 kilogramos de CO2. Si la gente hierve 
únicamente el agua que necesita, dejarían de malgastar 1 litro de agua al día. 
Con la energía ahorrada se podría encender una tercera parte de las farolas de 
Europa, asegura Mycarbonfootprint.eu. Así mismo, al comprar agua embotellada es 
mejor adquirir botellas de 1,5 litros, en lugar de 0,5 litros. De este modo no 
se producirán unas emisiones anuales de 9 kilos de CO2.
  5. Antes de imprimir un documento o un mensaje electrónico, piense si 
realmente necesita hacerlo, en caso de que lo pueda leer en la pantalla del 
computador, evitará una emisión de 7 kilogramos de dióxido de carbono. Se 
calcula que una persona promedio consume aproximadamente 20 kilos de papel al 
mes (cifra al 2006) y que un 1 por ciento de esa cantidad se puede evitar. La 
idea es desperdiciar lo menos posible.
  6. Conduzca de forma inteligente, es decir, planifique su recorrido para no 
malgastar la gasolina. Arranque sin pisar el acelerador, suba una velocidad 
cuanto antes (a 2000-2500 rpm), mantenga la velocidad constante y mire hacia 
delante para evitar frenar o acelerar de manera repentina. No olvide apagar el 
motor aunque se trate de paradas cortas. Los expertos aseguran que esa forma de 
conducir puede evitar 330 kilogramos de CO2 al año, dado que la ‘ecoconducción’ 
reduce el consumo de combustible en 12 por ciento.
  7. Recicle sus residuos. Separe la basura que produce en su casa entre 
reciclable y orgánica. Por ejemplo, si recicla 1 kilo de aluminio evitará 
aproximadamente 9 kilos de CO2. Reutilice las bolsas de las compras, con eso 
ahorrará otros 8 kilogramos de CO2 al año. Así se reduce la cantidad de 
plástico que se usa para la producción de las bolsas, que no se degradan con 
facilidad.
  8. Cuando utiliza un aparato eléctrico, ¿lo apaga correctamente? Es probable 
que no. Sabía que Inclusive cuando los televisores, los reproductores de DVD y 
los equipos de música están en modo de espera (standby), siguen consumiendo 
energía y produciendo emisiones de carbono. Por eso un esfuerzo adicional para 
apagar estos aparatos eléctricos podría tener un impacto importante en su 
huella de carbono. 
   
  Saludos,
   
  Melvin

       
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