Estimados listeros:  Una Pregunta:
Si don Alex Solís en el proceso incoado ante la Comisión Interamericana de 
Derechos Humanos contra el Estado de Costa Rica, logra demostrar 
fehacientemente que en su caso se violentó el Principio Constitucional del 
Debido Proceso y la Carta Fundamental de Derechos Humanos, y logra que la 
Comisión acoja su caso, lo eleve ante la Corte Interamericana de Derechos 
Humanos, y ésta promulga una sentencia condenatoria en contra del Estado 
costarricense, ¿ serán todos los y las señoras diputadas que participaron con 
su voto afirmativo por la destitución de don Alex,  solidariamente responsables 
con el Estado costarricense del pago de los salarios caídos y de la 
indemnización por el daño moral infringido y de  perjuicios que se le deberá 
cancelar a don Alex? 
Les deseo una bonita tarde
Cristina
 

-----Mensaje original-----
De: [EMAIL PROTECTED] [mailto:[EMAIL PROTECTED] nombre de Jorge Rodriguez Vives
Enviado el: miércoles, 28 de noviembre de 2007 8:24
Para: Lista PLN
Asunto: [Lista] Será que también le tendremos que pagar indemnización?






Afirma Carlos Avendaño, ex secretario de la comisión investigadora


"AL EX CONTRALOR SOLÍS LE TENDIERON UNA EMBOSCADA"



Betania Artavia
[EMAIL PROTECTED]
Fotos Adolfo Alvarado

  <http://www.diarioextra.com/2007/noviembre/28/images/nac07hux.jpg>    


El ex diputado Carlos Avendaño explicó que el error en el caso del contralor 
Alex Solís no fue la destitución en sí, sino que quienes hicieron la denuncia 
esperaron hasta que fuera nombrado, en vez de haberlas presentado en la 
comisión de nombramientos y así ni siquiera habría sido incluido en la lista de 
los candidatos.

Consultado el ex diputado Carlos Avendaño, quien fuera secretario de la 
comisión especial investigadora nombrada para analizar el caso del entonces 
contralor, Alex Solís, explicó que él firmó el documento enviado a la Comisión 
Interamericana de Derechos Humanos, porque siente que se le tendió una 
emboscada a Solís y tiene derecho a limpiar su nombre. 

Detalló que él había dado el voto a Solís para ser nombrado como contralor, 
pero luego, ante la forma en que le hicieron el escándalo consideró que no era 
oportuno que continuara al frente de la Contraloría, no porque fuera culpable o 
no de los cargos, sino porque ya su nombre había sido puesto en entredicho y se 
comprometía la institucionalidad de un órgano tan importante como la 
Contraloría General de la República.

"La separación de Alex Solís la obligaron las circunstancias porque le 
embarrialaron la cancha. Considero malo, no la destitución, sino lo que se hizo 
anteriormente: el hecho de que quienes tenían las denuncias y las pruebas 
guardaron silencio y no se presentaron a la comisión de nombramientos donde se 
habrían analizado y ni siquiera lo habrían incluido en la lista de candidatos", 
explicó Avendaño.

-¿Qué lo llevó a firmar el documento en el cual aceptan que el Estado 
costarricense violó el derecho al debido proceso y se declare con lugar la 
petición de Solís?
-Precisamente, una de las conclusiones que en el informe nuestro habíamos 
señalado con claridad, es que don Alex Solís tiene el derecho de llevar su 
asunto a los tribunales de justicia y a cualquier órgano jurisdiccional de 
relevancia, para ventilar el asunto, y limpiar su nombre como corresponde en un 
Estado de Derecho. De esa manera, mi firma, más que una aceptación de todo lo 
dicho en el documento, es un reconocimiento del derecho que a él le asistía de 
ventilar el asunto en un organismo judicial como el indicado en el documento. 
Porque una cosa es el manejo desde la perspectiva política y otra la judicial y 
a don Alex le asiste el derecho de limpiar su nombre y esto para mi es lo más 
importante del documento.

-Con el documento enviado a la Comisión de Derechos Humanos se acepta que se 
equivocaron y prácticamente piden disculpas a Solís por lo acaecido. ¿Es así?
-Lo que motivó a firmar ese documento, como un respaldo abierto a la "gestión 
hecha" más que al contenido absoluto a lo ahí indicado, fue lo que zanjé desde 
el principio, que la honorabilidad de don Alex, en entredicho definitivamente, 
debía definirse en los estrados judiciales, no en un órgano político como el 
parlamento. Así como diputado, yo tenía la responsabilidad moral y política de 
tomar una decisión sesuda pero fiel a los requerimientos éticos de mi puesto y 
de la sociedad en general, como ciudadano, estuve siempre presto a apoyar a don 
Alex, para que en los estrados judiciales pertinentes, ventilara el asunto en 
cuestión, lo cual revela mi objetividad e imparcialidad en este asunto.

¿Está usted aceptando que se equivocó al votar a favor de la destitución del 
Contralor?
-No considero que haya sido un error el voto. Lo que ha sido un error, fue todo 
ese linchamiento de una persona y de su honor. Si habían cuestionamientos, 
debieron haber sido puestos en la comisión de nombramientos o bien llevarlos a 
un estrado judicial y luego plantearse la destitución si resultaba culpable, 
pero no hubo ese interés, sino de perjudicarlo al tirar todo eso a la opinión 
pública, a través de los medios de comunicación y de la denuncia política y no 
llevarlo a donde correspondía, la instancia judicial. Que los tribunales de 
justicia zanjen si don Alex tiene o no tiene problemas legales y posteriormente 
que se tome una resolución sobre su destitución, por los cuestionamientos que 
se le hicieron.

¿Cuál siente, entonces, que fue el verdadero problema en este asunto?
-Cuando la comisión de nombramiento revisaba los atestados de don Alex, no se 
aportaron las acusaciones, ni los cuestionamientos y hay silencio hasta que fue 
nombrado, y es cuando se va a juramentar que le lanzan todas las acusaciones 
que vienen a embarrialarle la cancha. Fue para mí una emboscada: lo dejaron 
pasar y después le hacen el escándalo.

-El asunto es que se le hace un juzgamiento político antes que uno judicial. Si 
habían cuestionamientos debieron ser puestos en el Ministerio Público, en los 
Tribunales, en el Colegio de Abogados y donde correspondiera. Luego del 
resultado se tomaría una decisión política. Es cierto que llevaría tiempo pero 
es más importante la honorabilidad de la persona y no cometer un error.

-Pero aquí había intereses político electorales y les era mejor el show que un 
proceso apegado al derecho. Parece que el cálculo fue no descalificar a un 
candidato sino votar un Contralor General de la República. Se debió haber 
objetado al proponente en la comisión de nombramientos y haber remitido esas 
denuncias al ente judicial y esperar el resultado. Así es como se debió haber 
hecho y no un juicio político sin tener los resultados judiciales.

-Al Contralor ya le habían embarrialado la cancha y ahora se trataba de 
salvaguardar la institucionalidad y que el ente Contralor no fuera minado en 
sus potestades para ejercer la función fiscalizadora que le corresponde y esto 
incidió en su destitución lamentablemente.

-¿Se actuó bajo un criterio técnico o fue más bien político el que llegó a la 
destitución de Solís?
-Naturalmente se actúo tanto bajo un criterio técnico, como bajo un criterio 
político y, de hecho, creer que sólo se puede abordar algo tan relevante bajo 
un solo prisma, no tiene sentido. Bajo el criterio técnico, está claro que la 
investigación de la comisión y la decisión del Plenario, respetaron el debido 
proceso y se ajustaron a derecho. En nuestro sistema político no puede ser de 
otra manera.

-En cuanto al criterio político, primó el principio de que el funcionario 
sufrió una clara pérdida de confianza por parte del Parlamento y como 
consecuencia de la investigación, por lo que se violentó uno de los requisitos 
para el desempeño de su puesto y uno de los pivotes centrales para la 
valoración de los diputados: la dimensión ética. En esta perspectiva, además, 
el Parlamento, siempre apegado al derecho, debe obedecer el clamor popular en 
el sentido de que puestos de tanta relevancia y necesaria probidad, sean 
asumidos por funcionarios sin tacha de ningún tipo, aparte de los que los 
tribunales de justicia puedan asumir en el momento procesal oportuno. Mantener 
al señor Solís en el puesto, violentaba la obligación del Parlamento de definir 
el asunto de manera clara y tajante, siempre sin asumir un papel que le 
correspondía al Poder Judicial.

¿Qué le parece que haya sido sobreseído Alex Solís de los cargos?
-Me alegro por don Alex y su familia por el sobreseimiento definitivo que dio 
el Juzgado Penal a las causas de falsificación de documentos y falsedad 
ideológica. Esto era vital para determinar su permanencia como contralor, pero 
primero le lanzaron el escándalo y luego llevaron su caso a la instancia 
judicial.

-A mi me da pena lo que le hicieron a don Alex. Yo le pido perdón y que perdone 
él a los que actuaron de mala fe en su caso. Me alegra que su nombre se esté 
limpiando, aunque este resultado judicial es posterior al escándalo que dio pie 
a su destitución.

-Creo que nunca es tarde para reivindicar el honor de una persona. Cuando digo 
que a don Alex no se le siguió el debido proceso, es que primero se le hizo un 
juicio político y ahora dichosamente vienen los resultados de las instancias 
competentes, para juzgar su caso, desde la perspectiva judicial y de derecho. 



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Jorge José Rodríguez Vives 

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