ENTREVISTA A GUY SORMAN, FILÓSOFO FRANCÉS: "A los gobiernos les gusta
gastar y gastar"
Convencido de que las ideas liberales están más vigentes que nunca y
advirtiendo que Estados Unidos lejos está de ser una potencia en
decadencia, Sorman pasó por el Coloquio de IDEA. En ese marco
conversó con "Río Negro".
En la conferencia que dio (en el Coloquio de IDEA, diez días atrás
en Mar del Plata) se lo vio muy de acuerdo con su presidente, Sarkozy
y...
No sé si "muy de acuerdo", no sé. Pero creo que ganó las elecciones
viendo la política con mucho pragmatismo y ya en el gobierno toma
decisiones que hablan de una mente abierta, flexible. Me parece que
es un gran acierto la política de incentivos al trabajo, a la
producción que puso en marcha...
¿Sarkozy está fracturando liturgias muy arraigadas en la política
francesa?
¿Por qué lo dice?
Por el estilo muy directo que tiene de ejercer el poder. Una
exposición de primer rango en un sistema político muy republicano. No
es De Gaulle y, por lo demás, los tiempos de De Gaulle fueron otros.
Pero Sarkozy me recuerda a eso que Miterrand decía de De Gaulle
cuando lo reflexionaba desde su estilo de hacer política: actuaba,
siempre actuaba, pero con sentido, contenido...
Bueno, Sarkozy es un político que no ve a la política como
permanente dolor de cabeza. Se hace sentir, protagoniza, se expone...
conoce muy bien cuáles son los problemas que sobrelleva Francia en el
campo económico, y porque los conoce los encara con soltura, sin cara
de agobio.
Sarkozy denuncia permanentemente que hay una Francia que no quiere
cambiar nada. ¿Es la misma Francia que usted acaba de mencionar en la
conferencia, la Francia del empleo público?
Al menos ésa es una porción de los que no quieren cambiar reglas de
juego, etcétera. Y no quieren cambiar por razones muy sencillas y que
son las mismas que en otros países en ese tema: hay mucha gente que
se siente cómoda trabajando en el Estado... burocracia estatal. Son
formaciones sociales amplias, con intereses muy, muy concretos,
conformados a lo largo de años. En Francia, el 25% de la fuerza de
trabajo está en el sector público: buenos sueldos, sueldos seguros,
protección... Ante un dato de esta naturaleza, es muy fácil deducir
que esos sectores no tienen mayor interés en que ese sistema de
manejo de las cuestiones públicas se agilice, gire con mayor
eficiencia, cambie. Como lo señalé en mi exposición: hay un cuarto de
la población laboral que no quiere que nada mude. Pero esto no pasa
sólo en Francia; pasa en Canadá,
otra nación de primer rango y pasa, por caso, en la Argentina. Hay
temas muy pero muy comunes entre nuestros países, aunque los
problemas tengan dimensiones distintas según el caso. Pero esos
aparatos estatales les sirven a los gobiernos. Esto también hay que
tenerlo en cuenta.
¿Para qué les sirven?
A todos los gobiernos les gusta gastar dinero. Les gusta y les
gusta. Esto es así en todas partes. Mire, si en Francia el gobierno
manejara la moneda, tendríamos inflación y más inflación. Menos mal
que tenemos el euro, que no lo maneja ningún gobierno en particular,
si no...
La política en términos de "pinta tu aldea y pintarás el mundo"...
Algo de eso, sí, sí. Yo vengo siempre a la Argentina y creo
conocerla bastante bien. Siempre ha formado parte de mi observación y
reflexión, de mis afectos. Y siempre me hablan de la economía en
negro... bueno, nosotros también la tenemos y está creciendo
pacientemente.
¿En qué sector, fundamentalmente? Aquí es muy significativa en el
plano de los servicios...
...que suele ser el más difícil de controlar. En Francia, la
economía en negro alcanza al 8% de la producción de servicios, pero
crece y crece esa economía en negro.
Vuelvo al tema del Estado. ¿Cómo salir? ¿Cómo entusiasmar a que la
gente no busque un lugar en el aparato del Estado?
Como punto de partida me parece que está la política de incentivos:
ayudar, alentar las iniciativas individuales o
de grupo que busquen prosperar en el campo privado.
¿El incentivo en qué forma? ¿Bajando impuestos, como en Estados Unidos?
Ésa es una medida muy significativa. Puede haber otras, pero sin
duda en la baja de rangos de distintos impuestos está, en parte, la
razón del éxito de la economía americana de estos años.
Sin embargo, ¿por qué razón crece la impresión de que es una
potencia bajo recorte de poder? Ése es un razonamiento de pensadores
como Hobsbawm, Eric Nolte, Habermas, Paul Kennedy, que insisten en su
teoría desde hace ya casi dos décadas... el mismo Fukuyama, que
enrolló la piola con el absurdo del fin de las ideologías, en su
último trabajo prácticamente dice que Estados Unidos está tan en
pérdida que ya es picada, al menos en manos de política como las
republicanas...
Mire, yo creo que sigue siendo una potencia que tiene asegurado su
poder en forma muy singular, y lo asegura desde el campo económico.
Es la economía más fuerte del planeta desde hace décadas y lo sigue
siendo; no lo alcanzarán Japón, ni China ni la Europa comunitaria. Es
posible que Estados Unidos tenga problemas de aplicación de su poder
en el campo de la política exterior, pero lo que sustenta su poder es
la economía que, por lo demás, la buscan todos. Y no hay secreto
sobre cómo se sustenta esa maquinaria: los americanos trabajan cada
día más y más. Las mujeres están cada vez más integradas a esa
cultura. ¿Por qué se trabaja más y más? La respuesta se forma
reflexionando sobre muchas de las características que son intrínsecas
al pueblo americano, pero hay motivaciones plasmadas desde la
política: la rebaja de impuestos es una de ellas. Es un aliento
formidable al trabajo, a la producción, a los negocios... a todo el
ciclo económico. Y en esto no lo iguala nadie en el mundo. ¡Trabajan
más del 40% de los niveles de mediados de la década del '80! Por otra
parte, Estados Unidos sigue siendo el país punta en innovación
tecnológica. ¡Éstas son las realidades que potencian y potencian a
Estados Unidos! Y, además, es potencia en un marco de sistema
político definidamente democrático, de derecho... ésa fue la gran
diferencia con lo que fue la URSS y, hoy, con China.
Meses atrás, cuando presentó aquí su libro sobre China, sostuvo que
el sistema político chino, fundado en el partido único, es funcional
a la transformación de China en potencia. En un marco de democracia
abierta, ¿esto le sería imposible?
Yo creo que sí. Pueden crecer en poder pero negando la libertad para
millones de chinos como lo hacen hoy. En China hay 800 millones de
seres explotados por otros 300 millones que son los vinculados con la
apertura de la economía. El partido único es la pieza desde la cual
se articula el control sobre la sociedad, un ejercicio de poder que
no se negaría a sí mismo si China fuese hacia la democracia. Yo
sostengo en ese libro, luego de recorrer China durante largo tiempo y
de reflexionar sobre ella, que la apertura económica de ninguna
manera implica que el Partido Comunista chino pierda poder y el país
se vuelva menos comunista_______________________________________________
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