Hola a [EMAIL PROTECTED],
us reenvio aquest emiliu que em van passar fa pocs dies. �s molt bo i potser d'aqu� un cert temps real i tot. Passeu una molt bona estona i nit.


Fins un altra!!!

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Iban
V's





From: "Roser L." <[EMAIL PROTECTED]>
To: [EMAIL PROTECTED]
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Subject: Fwd: LA MOCHILA Y EL CURR�CULUM
Date: Tue, 25 Feb 2003 10:57:24 +0100




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>LA MOCHILA Y EL CURR�CULUM

>
>(Arturo P�rez Reverte)
>
>Llueve a ratos, y Madrid est� fr�o y desapacible. Pasan paraguas al
>otro lado del escaparate de la librer�a de mi amigo Antonio M�ndez,
>el librero de la calle Mayor. Estamos all� de charla, fumando un
>pitillo rodeados de libros mientras Alberto, el empleado flaco, alto
>y tranquilo, que no ha le�do una novela m�a en su vida ni piensa
>hacerlo -�ni falta que me hace�, suele gru�irme el cabr�n- ordena
>las �ltimas novedades. En �sas entra un chico joven con una mochila
>a la espalda, y se queda un poco aparte, el aire t�mido, esperando a
>que Antonio y yo hagamos una pausa en la conversaci�n.
>
>Al fin, en voz muy baja, le pregunta a Antonio si puede dejarle un
>curr�culum. Claro, responde el librero. D�jamelo. Y entonces el
>chico saca de la mochila un mazo de folios, cada uno con su foto de
>carnet grapada, y le entrega uno. Muchas gracias, murmura, con la
>misma timidez de antes.
>
>Si alguna vez tiene trabajo para m�, empieza a decir. Luego se
>calla. Sonr�e un poco, lo mete todo de nuevo en la mochila y sale a
>la calle, bajo la lluvia.
>
>Antonio me mira, grave. Vienen por docenas, dice. Chicos y chicas
>j�venes. Cada uno con su curr�culum. Y no puedes imaginarte de qu�
>nivel. Licenciados en esto y aquello, cursos en el extranjero,
>idiomas. Y ya ves. Hay que joderse.
>
>Le cojo el folio de la mano. Fulano de Tal, nacido en 1976.
>Licenciado en Historia, cursos de esto y lo otro en Par�s y en
>Italia. Tres idiomas. Lugares, empresas, fechas. Cuento hasta siete
>trabajos basura, de �sos de tres o seis meses y luego a la calle.
>Miro la foto de carnet: un apunte de sonrisa, mirada confiada, tal
>vez de esperanza. Luego echo un vistazo al otro lado del escaparate,
>pero el joven ha desaparecido ya entre los paraguas, bajo la lluvia.
>
>Estar�, supongo, entrando en otras tiendas, en otras librer�as o en
>donde sea, sacando su conmovedor curr�culum de la mochila. Le
>devuelvo el papel a Antonio, que se encoge de hombros, impotente, y
>lo guarda en un caj�n.
>
>�l mismo tuvo que despedir hace poco a un empleado, incapaz de pagar
>dos sueldos tal y como est� el patio. Antes de que cierre el caj�n,
>alcanzo a ver m�s fotos de carnet grapadas a folios:
>
>chicos y chicas j�venes con la misma mirada y la misma sonrisa a
>punto de borr�rseles de la boca. Espa�a va bien y todo eso, me digo.
>La puta Espa�a. De pronto la tristeza se me desliza dentro como
>gotas fr�as, y el d�a se vuelve m�s desapacible y gris. Qu� estamos
>haciendo con ellos, Maldita sea. Con estos chicos.
>
>Antonio me mira y enciende otro cigarrillo. S� que piensa lo mismo.
>En qu� estamos convirtiendo a todos esos j�venes de la mochila, que
>tras la ilusi�n de unos estudios y una carrera, tras los sue�os y el
>esfuerzo, se ven recorriendo la calle repartiendo curr�culum en los
>que dejan los �ltimos restos de esperanza Licenciados en Historia o
>en lo que sea, ocho a�os de EGB, cinco de formaci�n profesional,
>cursos, sacr�ficios personales y familiares para aprender idiomas en
>academias que quiebran y te dejan tirado tras pagar la matr�cula.
>Indefensi�n, trampas, ratoneras sin salida, empresarios sin
>escr�pulos que te exprimen antes de devolverte a la calle, pol�ticos
>que miran hacia otro lado o lo adornan de bonito, sindicatos con m�s
>demagogia y apoltronamiento que verg�enza. Trabajos basura,
>desempleos basura, curr�culums basura. Y cuando el milagro se
>produce, es con la exigencia de que est�s dispuesto a todo: puta de
>taller, puta de empresa, boca cerrada para sobrevivir hasta que te
>echen; y si tienes buen culo, a ser posible, deja que el jefe te lo
>sobe. A�n as�, chaval, chavala, tienes que dar las gracias por los
>cambios de turno arbitrarios, los fines de semana trabajados, las
>seiscientas horas extras al a�o de las que s�lo ochenta figuran como
>tales en la n�mina. Y si encima pretendes mantener una familia y
>pagar un piso date con un canto en los dientes de que no te
>sodomicen gratis. Flexibilidad laboral, lo llaman Y gracias a la
>flexibilidad de los cojones se han generado, dice el portavoz
>gubernamental de turno tropecientos mil empleos m�s, y somos luz y
>fan de Europa. Guau. Gracias a eso, tambi�n, un chaval de
>veintipocos a�os puede disfrutar de la excitante experiencia de
>conocer ocho empleos de chichinabo en tres o cuatro a�os, y al cabo
>verse el la calle con la mochila, busc�ndose la vida bajo la,
>lluvia.
>
>Partiendo una y otra vez de cero. Flexibilidad laboral. Redi�s.
>Cu�nto eufemismo y cu�nta mierda. A ver qu� pasa cuando, de tanto
>flexionarlo, se rompa el tinglado y se vaya todo al carajo, y en vez
>de curr�culums lo que ese chico lleve en la mochila sean c�cteles
>molotov.
>
>El Semanal, 9 de febrero de 2003
>


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