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Hace un tiempo se conocio el Proyecto de Ley para el uso de Software Libre en 
el estado provincial que lidera el Diputado provincial D'Ambrosio
Les remito el proyecto para que lo vean.

saludos.-
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Sebasti�n D. Criado - [EMAIL PROTECTED]
L.U.G.R.o - http://www.lugro.org.ar
GNU/Linux Registered User # 146768
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"Si el Universo fuera un programa estar�a hecho en C, y correr�a sobre
un sistema UNIX"
                                                   An�nimo.

                        
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Version: GnuPG v1.2.2 (GNU/Linux)

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LA C�MARA DE DIPUTADOS DE LA PROVINCIA DE SANTA FE, SANCIONA CON FUERZA DE LEY

T�TULO I: TERMINOLOG�A
Art�culo 1�: A los fines de la correcta interpretaci�n y aplicaci�n de la presente ley 
enti�ndase por:
        Programa o Software: Cualquier secuencia de instrucciones usada en 
procesamiento digital de datos para realizar una tarea espec�fica o resolver problemas 
determinados.
        Ejecuci�n o empleo de un programa: Acto de utilizar el software para realizar 
funciones espec�ficas.
        Usuario: persona f�sica o jur�dica que utiliza el software.
        Programador: persona que crea o modifica un software.
        C�digo fuente o de origen: Conjunto completo de instrucciones y archivos 
digitales originales creados o modificados por el programador, as� como todo otro 
archivo digital de soporte que sea necesario para ejecutar el programa.
        Software libre: Es aquel que garantiza al usuario, sin costo adicional, las 
siguientes facultades:
        Ejecuci�n irrestricta del programa para cualquier prop�sito;
         Acceso irrestricto al c�digo fuente respectivo;
        Inspecci�n libre y exhaustiva de los mecanismos de funcionamiento del programa;
        Libertad total para modificar el programa a fin de adaptarlo a las necesidades 
del usuario;
        Facultad de copiar y distribuir libremente copias del programa, original o 
modificado, bajo las mismas condiciones del programa original;
        El costo de obtenci�n de una copia del c�digo fuente del programa por parte 
del usuario no podr� ser significativamente mayor al costo habitual de mercado para la 
confecci�n de dicha copia;
        Software propietario: aquel que no re�na todos los requisitos expresados 
arriba.
        Formato abierto. Cualquier modo de codificaci�n de informaci�n que presente:
        Documentaci�n t�cnica completa p�blicamente disponible;
        c�digo fuente disponible p�blicamente;
        Ausencia de restricciones para la confecci�n de programas que almacenen, 
transmitan, reciban o accedan a datos codificados de esta manera.

TITULO II: AMBITO DE APLICACI�N
Art�culo 2�: Los Poderes Ejecutivo, Legislativo, y Judicial, los organismos 
descentralizados y las empresas donde el Estado Provincial posea mayor�a accionaria 
emplear�n en sus sistemas y equipamientos de inform�tica exclusivamente software libre.

TITULO III: EXCEPCIONES
Art�culo 3�:   En caso de no existir para alguna tarea espec�fica, provisi�n de 
software libre, los organismos estatales mencionados en el art�culo 2�  dispondr�n de 
las siguientes alternativas en el orden de prioridades que aqu� se menciona:
        Desarrollo de programas propios que deber�n ser, en todos los casos, software 
libre en los t�rminos definidos en la presente ley.
        Si mediaran exigencias de tiempo verificables para la soluci�n del problema 
t�cnico que hiciera inviable llevar adelante un desarrollo propio, y se encontraran 
disponibles en el mercado software propietario, el organismo que lo demande podr� 
gestionar ante la autoridad de aplicaci�n que establecer� el Poder Ejecutivo a trav�s 
de la reglamentaci�n de la presente, un permiso de utilizaci�n de software no libre. 
En este caso, la elecci�n del producto deber� ser realizada de acuerdo al siguiente 
orden de preferencia:
b1) Se privilegiar�n aquellos programas que cumplan con todos los criterios enunciados 
en el art�culo 1� inc. F, excepto por la facultad de distribuci�n del programa 
modificado. En este caso, el permiso de excepci�n podr� ser definitivo.
b2) De no existir software de las caracter�sticas mencionadas en el apartado anterior, 
se privilegiar�n aquellos que tengan un proyecto de desarrollo avanzado, de tipo 
libre. En este caso el permiso de excepci�n ser� transitorio y caducar� 
autom�ticamente cuando el software libre pase a estar disponible con la funcionalidad 
necesaria.
b3) De no existir ninguna de las opciones mencionadas, podr� optarse por software ? 
propietario?, pero el permiso de excepci�n emanado de la autoridad e aplicaci�n 
caducar� autom�ticamente a los dos a�os de emitido, debiendo ser renovado previa 
constataci�n que no exista disponible en el mercado una soluci�n de software libre 
satisfactoria.
        En todos los casos, la autoridad de aplicaci�n otorgar� los permisos de 
excepci�n si el organismo solicitante garantiza el almacenamiento de los datos en 
formatos abiertos.
        Las entidades educativas dependientes del Estado provincial podr�n gestionar 
un permiso de empleo de software no libre para su uso en investigaci�n, siempre que la 
misma dependa directamente del uso del programa en cuesti�n.

Art�culo 4�: Las excepciones emanadas de la autoridad de aplicaci�n deber�n ser 
fundamentadas y publicadas en los medios que determine la reglamentaci�n. Dicha 
justificaci�n deber� enumerar los requisitos funcionales concretos que el programa 
deba satisfacer.

Art�culo 5�: Si cualquiera de los organismos comprendidos en el art�culo 2� fuera 
autorizado en forma excepcional para adquirir o utilizar programas no libres para 
almacenar o procesar datos cuya reserva sea necesario preservar, fueren 
confidenciales, cr�ticos o vitales para el desempe�o del Estado, la autoridad de 
aplicaci�n deber� publicar, en los medios que determine la reglamentaci�n, 
adicionalmente un informe donde se expliquen los riesgos asociados con el uso del 
software de dichas caracter�sticas para esa aplicaci�n en particular.

T�TULO IV: DISPOSICIONES TRANSITORIAS
Art�culo 6�: El Poder Ejecutivo reglamentar� en un plazo de ciento ochenta d�as las 
condiciones, tiempos y formas en que se efectuar� la transici�n de la situaci�n actual 
a una que se ajuste a la presente ley, y orientar� en tal sentido, las licitaciones y 
contrataciones futuras de programas de computaci�n realizada a cualquier t�tulo.

Art�culo 7�: Se invita a los Municipios y Comunas de la Provincia a adherir a esta 
iniciativa. 

Art�culo 8�:  De  forma.








Se�or Presidente:  
        Este proyecto sigue los lineamientos de otros similares ya presentados por 
ante el Congreso Nacional, y encuentra fundamento en dos cuestiones igualmente 
importantes y cruciales.
        Por un lado la cuesti�n econ�mica, por otro lado la autonom�a y seguridad del 
Estado.
        Los gobiernos de China y Alemania ( los mencionados por ser claramente 
diferentes) est�n optando por sistemas operativos libres que permiten que El estado 
reduzca dr�sticamente sus costos inform�ticos.
        En Am�rica, Per� y Venezuela se encaminan en el mismo sentido. En el proyecto 
peruano, se expresa con claridad los fundamentos de esta decisi�n, en p�rrafos que nos 
permitimos transcribir: ? La utilizaci�n del software libre en todas las instituciones 
del Estado, apunta en este sentido ( hace referencia al derecho a la informaci�n del 
ciudadano y su debida reserva en los casos que lo ameriten). B�sicamente podemos decir 
que los principios elementales que animan al presente Proyecto de Ley se vinculan a 
garant�as b�sicas del Estado democr�tico de derecho y lo podemos resumir en los 
siguientes:
        Libre acceso del ciudadano a la informaci�n p�blica.
        Perennidad de los datos p�blicos.
        Seguridad del Estado y los ciudadanos.
Para garantizar el libre acceso de los ciudadanos a la informaci�n p�blica , resulta 
indispensable que la codificaci�n de los datos no est� ligada a un �nico proveedor. El 
uso de formatos est�ndar y abiertos permite garantizar este libre acceso, logrando si 
fuera necesario la creaci�n de software compatible.
Para garantizar la perennidad de los datos p�blicos, es indispensable que la 
utilizaci�n y el mantenimiento del software no dependan de la buena voluntad de los 
proveedores, ni de las condiciones monop�licas, impuestas por �stos. Se precisan 
sistemas cuya evoluci�n pueda ser garantizada gracias a la disponibilidad del c�digo 
fuente.
Para garantizar  la seguridad nacional, resulta indispensable contar con sistemas 
desprovistos de elementos que permitan el control a distancia o la transmisi�n no 
deseada de informaci�n a terceros. Por lo tanto, se requieren sistemas cuyo c�digo 
fuente sea libremente accesible al p�blico para permitir su examen por el propio 
Estado, los ciudadanos y un gran n�mero de expertos independientes del mundo.
        Esta propuesta aporta mayor seguridad, pues el conocimiento del c�digo fuente 
eliminar� el creciente n�mero de programas con c�digo esp�a.?
?Adicionalmente a estas ventajas podemos resaltar una serie de beneficios que como 
consecuencia de esta medida se empezar�a a manifestar inmediatamente despu�s de ser 
ejecutadas.
En primer lugar est�n las oportunidades de trabajo para programadores locales.  Por 
otro lado, mediante el software libre se elimina el uso de software ilegal que campea 
en algunas instituciones del Estado?
        Resulta interesante tambi�n los antecedentes que en ese proyecto se mencionan: 
 ...Francia donde est� en discusi�n una norma legal sobre el tema. El gobierno de la 
ciudad de M�xico ya ha iniciado una importante migraci�n para la adopci�n de software 
libre en forma generalizada, siendo este pa�s l�der en occidente. Tambi�n Brasil, el 
Estado de Recife ha decidido su adopci�n. La Rep�blica Popular China ha adoptado desde 
hace varios a�os el software libre como una pol�tica de estado. Al igual que en los 
pa�ses escandinavos. En los EEUU, la NASA y la US NAVY, entre muchas otras 
organizaciones, han adoptado software libre para alguna de sus necesidades, entre 
otras iniciativas gubernamentales y del sector privado.

Con relaci�n a las cuestiones de costo beneficio, este proyecto merece ser le�do: 
? La presente iniciativa no genera gasto alguno al erario nacional. Eso s�, para el 
cumplimiento de sus fines ser� necesario producir una reasignaci�n del gasto 
gubernamental cuya incidencia se circunscribe a lo efectivamente gastado por cada 
organismos gubernamental en los procesos de contrataciones y licitaciones del Estado 
para la adquisici�n de programas inform�ticos.?
?Podemos resumir los beneficios del proyecto en los siguientes t�picos:
        Seguridad Nacional: El Estado para cumplir sus funciones debe almacenar y 
procesar informaci�n relativa a los ciudadanos. La relaci�n entre el individuo y el 
Estado depende de la privacidad e integridad de estos datos, que deben ser 
adecuadamente resguardados contra tres riesgos espec�ficos:
        Riesgo de filtraci�n, los datos confidenciales deben ser tratados de tal 
manera que el acceso a ellos sea posible exclusivamente para las personas e 
instituciones autorizadas.
        Riesgo de imposibilidad de acceso, los datos deben ser almacenados de tal 
forma que el acceso a ellos por parte de las personas e instituciones autorizadas est� 
garantizado durante toda la vida �til de la informaci�n.
        Riesgo de manipulaci�n, la modificaci�n de los datos debe estar restringida, 
nuevamente a las personas e instituciones autorizadas.
Con el software libre estos riesgos se aten�an considerablemente.
Permite al usuario la inspecci�n completa y exhaustiva del mecanismo mediante el cual 
procesa los datos. El hecho de que el programa de software libre permite la inspecci�n 
del programa es una excelente medida de seguridad, ya que al estar expuestos los 
mecanismos, estos est�n constantemente a la vista de profesionales capacitados, con lo 
que se vuelve inmensamente m�s dif�cil ocultar funciones maliciosas, aun si el usuario 
final no se toma el trabajo de buscarlas �l mismo.
        Independencia tecnol�gica: Con el software propietario no hay libertad de 
contrataci�n en lo que se refiere a ampliaciones y correcciones del sistema que 
utiliza, se produce una dependencia tecnol�gica en la que el proveedor est� en 
condiciones de dictar unilateralmente t�rminos, plazos y precios.
Con el software libre se permite al usuario el control, correcci�n y modificaci�n del 
programa para adecuarlo a sus necesidades. Esta libertad no est� destinada solamente a 
los programadores. Si bien son �stos los que pueden capitalizarla en primera mano, los 
usuarios tambi�n se benefician enormemente, porque de esta manera pueden contratar a 
cualquier programador para que corrija errores o a�ada funcionalidad.

        El desarrollo local:  En el caso del software propietario el usuario est� 
habilitado para ejecutar un programa, pero no para inspeccionarlo ni modificarlo, 
entonces no puede aprender de �l, se vuelve dependiente de una tecnolog�a que no s�lo 
no comprende sino que le est� expresamente vedada. Los profesionales de su entorno, 
que podr�an ayudarlo a alcanzar sus metas, est�n igualmente limitados: como el 
funcionamiento del programa es secreto, y su inspecci�n est� prohibida, no es posible 
arreglarlo. De esa manera los profesionales locales ven sus posibilidades de ofrecer 
valor agregado cada vez m�s limitadas, y sus horizontes laborales se estrechan junto 
con sus chances de aprender m�s. Con el software libre se neutralizan enormemente 
estas desventajas del software propietario.
        El costo del software: Se reduce considerablemente al ser libre pues no hay 
necesidad de estar solicitando sistem�ticamente las licencias del caso para continuar 
con la utilizaci�n del programa. Esto sucede con el software propietario. Es 
importante para el usuario poder mantener estos costos bajo control, pues de lo 
contrario puede llegar a verse impedido de llevar a cabo sus metas, a fuerza de 
erogaciones no planificadas. He aqu� una vez m�s la dependencia tecnol�gica que ayuda 
a enfrentar el software libre.
        Mayores fuentes de trabajo: Con el software libre se libera mano de obra 
existente en el pa�s que estaba enfrascada como consecuencia de la dependencia 
tecnol�gica del software propietario. Ahora se asignar�an recursos de los usuarios (en 
este caso las instituciones del Estado) para mantenimiento y soporte inform�tico del 
software libre.
        Fomento de la creatividad e iniciativa empresarial: El gran costo que supone 
el cambio de software propietario a software libre se circunscribe al proceso 
migratorio. Si bien es cierto que el proceso migratorio involucra costos en 
relevamientos, toma de decisiones para implementar los nuevos sistemas, mano de obra 
para implementar el cambio, conversi�n de datos, reentrenamiento del personal, y 
eventualmente gastos en licencias y/o desarrollo y tiempo; no es menos cierto que 
todos estos costos son fijos y se pagan por �nica vez, en cambio, el software 
propietario en funcionamiento ahora, tambi�n tiene sus costos fijos que fueron pagados 
y no pueden ser recuperados. Pero adem�s de estos costos hay otros costos involucrados 
en el software propietario: actualizaciones permanentes ( a veces acentuada por un 
monopolio auto sostenido) y sobre todo el inmenso precio que tiene para el estado la 
p�rdida de las libertadas que le garantizan el control de su propia informaci�n. Estos 
costos son permanentes y crecientes a lo largo del tiempo y tarde o temprano superan a 
los costos fijos de realizar una migraci�n. En fin son mayores los beneficios a los 
costos que el proceso de migraci�n supone.

La claridad meridiana de estos argumentos explican las razones por las cuales el 
Estado debe optar por el software libre, pero tambi�n resulta interesante considerar 
los diversos trabajos existentes sobre el tema, y en especial un trabajo publicado en 
Internet por Federico Heinz referido al tema que completa el an�lisis sobre la 
decisi�n que se pretende adoptar

Razones por las que el Estado Debe Usar Software Libre

Resumen
Existen dos tipos predominantes de software: el libre y el propietario. Software libre 
es aquel respecto del cual el usuario tiene amplios derechos de uso, difusi�n y 
modificaci�n. El software propietario es aquel que restringe los derechos del usuario 
al mero uso de su funcionalidad bajo condiciones determinadas al solo criterio del 
due�o de los derechos de autor. Los derechos otorgados al usuario bajo una licencia 
propietaria son insuficientes para las necesidades operativas del Estado. El software 
libre ofrece ventajas de �ndole econ�mica, social, operativa y de seguridad nacional 
que hacen imperativo su uso en forma exclusiva en todas las �reas de la administraci�n 
p�blica. 

Software Libre y Software Propietario
El software, como mercader�a, por lo general no est� a la venta. Lo que el usuario 
adquiere, a trav�s de una erogaci�n monetaria o sin ella, es una licencia respecto de 
los usos que puede dar a los programas en cuesti�n. N�tese que esto es a diferencia 
de, por ejemplo, un libro o un disco, mercader�as en las que el cliente adquiere 
t�tulo real sobre algo que puede prestar, regalar, revender, citar, alquilar, resumir, 
etc.: al "comprar un programa", el usuario por regla general no adquiere derecho de 
propiedad alguno, en muchos casos ni siquiera pasa a ser propietario del medio 
magn�tico u �ptico en el que el software es entregado, que contin�a siendo propiedad 
del autor original. 
La licencia de uso de un programa en particular regula las maneras en las que el 
usuario puede utilizarlo. Si bien la variedad de tipos de licencia abarca todo el 
rango de posibilidades, desde las condiciones m�s leoninas hasta las m�s liberales, se 
las puede clasificar en dos grandes categor�as: por un lado est�n las licencias 
conocidas como "libres", y por otro las "propietarias". La gran diferencia entre estos 
tipos de licencia consiste en que un software licenciado de modo propietario por lo 
general otorga al usuario solamente el derecho de ejecutar el programa "tal como es" 
(es decir, con errores incluidos) en determinada computadora, prohibiendo expresamente 
todo otro uso, mientras que el software gobernado por una licencia libre permite al 
usuario no solo ejecutar el programa en tantas computadoras como desee, sino tambi�n 
copiarlo, inspeccionarlo, modificarlo, mejorarlo, corregir errores y distribuirlo, o 
contratar a alguien para que lo haga por �l. 
Estos derechos adicionales son herramientas clave e indispensables de todo software 
que vaya a ser usado en el entorno de la administraci�n p�blica. 
El Software y la Seguridad Nacional
Para cumplir con sus funciones, el Estado debe almacenar y procesar informaci�n 
relativa a los ciudadanos. La relaci�n entre el individuo y el Estado depende de la 
privacidad e integridad de estos datos, que por consiguiente deben ser adecuadamente 
resguardados contra tres riesgos espec�ficos: 
        Riesgo de filtraci�n: los datos confidenciales deben ser tratados de tal 
manera que el acceso a ellos sea posible exclusivamente para las personas e 
instituciones autorizadas. 
        Riesgo de imposibilidad de Acceso: los datos deben ser almacenados de tal 
forma que el acceso a ellos por parte de las personas e instituciones autorizadas est� 
garantizado durante toda la vida �til de la informaci�n. 
        Riesgo de manipulaci�n: la modificaci�n de los datos debe estar restringida, 
nuevamente, a las personas e instituciones autorizadas. 
La concreci�n de cualquiera de estas tres amenazas puede tener consecuencias graves 
tanto para el Estado como para el individuo. Cuando los datos son procesados 
electr�nicamente, su vulnerabilidad a estos riesgos est� dada por el software que lo 
procesa. 
El Software Libre Atiende las Necesidades de la Seguridad Nacional
El software libre permite al usuario la inspecci�n completa y exhaustiva del mecanismo 
mediante el cual procesa los datos. El inter�s en el mecanismo de procesamiento es 
mucho m�s que acad�mico. Sin la posibilidad de la inspecci�n, es imposible saber si el 
programa cumple meramente con su funci�n, o si adem�s incluye vulnerabilidades 
intencionales o accidentales que permitan a terceros acceder indebidamente a los 
datos, o impedir que los usuarios leg�timos de la informaci�n puedan usarlo. Este 
peligro puede parecer ex�tico, sin embargo es muy concreto, y hay antecedentes 
documentados. 
El hecho de permitir la inspecci�n del programa es una excelente medida de seguridad, 
ya que al estar expuestos los mecanismos, estos est�n constantemente a la vista de 
profesionales capacitados, con lo que se vuelve inmensamente m�s dif�cil ocultar 
funciones maliciosas, a�n si el usuario final no se toma el trabajo de buscarlas �l 
mismo. 
Al adquirir una licencia de uso de software propietario, en cambio, el usuario obtiene 
el derecho a ejecutar el programa en una computadora, pero no a conocer el mecanismo 
mediante el que el programa opera. Un elemento esencial de toda licencia propietaria 
es la prohibici�n expresa al usuario de acaso intentar descubrir la manera en la que 
el programa funciona. Esta limitaci�n puede ser razonable para un programa de juego, 
pero es inaceptable en todos aquellos casos en los que el programa maneja informaci�n 
�til, ya que al estar impedido de inspeccionarlo, al usuario s�lo le queda la 
posibilidad de confiar en que sus proveedores, y tambi�n todos y cada uno de los 
empleados de sus proveedores, e incluso las entidades gubernamentales bajo las que su 
proveedores operan, se comporten de manera impecable y priorizando la seguridad del 
cliente a�n por encima de sus propios intereses comerciales, nacionales o 
estrat�gicos. Esta confianza ya ha sido rota repetidas veces. Valgan dos ejemplos de 
la largu�sima lista, ambos ampliamente documentados: 
La "Puerta Trasera" de Interbase
El sistema de base de datos conocido como "Interbase" fue comercializado por muchos 
a�os por la firma Borland bajo una licencia propietaria, en la cual se prohib�a al 
usuario la inspecci�n del programa. Durante el a�o 2000, sin embargo, Borland decidi� 
publicar el programa bajo una licencia libre, gracias a la cual el programa est� hoy a 
disposici�n del p�blico en general, y est� siendo sometido a escrutinio por 
programadores de todo el mundo. Recientemente, este escrutinio arroj� como resultado 
que durante al menos seis a�os, Borland hab�a entregado a sus clientes (clientes que 
hab�an pagado por el privilegio de usar su software) un programa que conten�a una 
"puerta trasera", es decir un mecanismo oculto mediante el cual los conocedores del 
secreto pod�an forzar la entrada al sistema y manipular los datos del cliente a su 
antojo. 
Nunca qued� claro si la puerta trasera hab�a sido instalada con conocimiento de la 
direcci�n de la empresa o no. El hecho de haber hecho p�blico el programa sin haber 
eliminado previamente esas funciones (en cuanto evidencia incriminatoria) sugiere que 
�stas fueron incorporadas al producto por alg�n programador an�nimo, sin autorizaci�n 
de la empresa. De lo que no caben dudas es de que la intenci�n fue maliciosa, y los 
usuarios de este producto estuvieron, sin saberlo, varios a�os a merced de los 
iniciados en el secreto. Hoy, gracias a que el programa est� disponible bajo una 
licencia libre, la puerta trasera pudo ser cerrada. 
[Fuente: http://www.kb.cert.org/vuls/id/247371] 
Windows NT Incluye una Clave Criptogr�fica Atribuible a la NSA
La National Security Agency (Agencia de Seguridad Nacional, m�s conocida como NSA) de 
los EEUU es una poderosa entidad de contraespionaje, cuyas atribuciones incluyen, por 
ejemplo, la de dejar temporariamente sin efecto las garant�as constitucionales de los 
ciudadanos, y que restringe fuertemente la comercializaci�n de dispositivos de 
seguridad, en particular de encriptaci�n de datos. Es gracias a la NSA que es ilegal 
exportar tecnolog�a de encriptaci�n "fuerte" de datos desde de los EEUU, salvo algunas 
excepciones. Una de estas excepciones es el software de seguridad incluido con 
Microsoft Windows NT, que se comercializa bajo una licencia de tipo propietaria. 
El mecanismo de seguridad de NT permite agregar mecanismos de encriptaci�n al sistema, 
pero s�lo si esos mecanismos han sido previamente "firmados" digitalmente por 
Microsoft Corp., lo que puede ser interpretado como una medida razonable para asegurar 
al usuario que el mecanismo est� intacto y no ha sido alterado antes de la 
instalaci�n. 
El hecho de que est� prohibido analizar el funcionamiento de un programa no quiere 
decir que nadie lo haga, y menos cuando de seguridad se trata. Especialistas en 
seguridad inspeccionaron, con gran esfuerzo y probablemente en violaci�n de la ley, el 
mecanismo de seguridad de Windows NT, y descubrieron el lugar donde est� almacenada la 
"clave p�blica" mediante la cual el programa puede determinar si la "firma digital" es 
aut�ntica o no. Lo curioso es que descubrieron que, junto a esta clave p�blica, hab�a 
almacenada una segunda, de origen y funci�n desconocidos. Esto llam� la atenci�n de 
alguna gente, pero siendo imposible determinar para qu� serv�a la segunda clave, la 
cosa pas� relativamente inadvertida. 
Un tiempo despu�s, Microsoft liber� el fat�dico "Service Pack 5", una actualizaci�n 
del sistema operativo, y lo puso a disposici�n del p�blico a trav�s de Internet. Lo 
particular del caso es que, durante el proceso de producci�n de esta actualizaci�n, 
alg�n empleado de Microsoft se olvid� de llevar a cabo un paso de "limpieza previa" de 
los programas. El objetivo de esta limpieza es eliminar del programa todo rastro de 
los nombres con los que el programa se refiere a cada elemento de datos. La omisi�n 
del paso de limpieza permiti� a los especialistas originales corroborar que lo que 
hab�an encontrado era la clave p�blica de Microsoft, ya que el sistema se refer�a a 
ese �tem de datos bajo el nombre "MS_KEY" (abreviatura de "Microsoft Key", o "Clave de 
Microsoft"). La sorpresa fue grande, sin embargo, cuando vieron que el nombre de la 
segunda clave era "NSA_KEY" ("Clave de la NSA"). 
Microsoft sali� por cierto al cruce de la acusaci�n de haber incluido una clave de la 
NSA en Windows NT, alegando que esa segunda clave era tambi�n de Microsoft, pero nunca 
ofreci� una explicaci�n satisfactoria para el nombre de la clave, ni indicaci�n alguna 
de su funci�n. Concretamente, no sabemos si la NSA tiene o no una puerta trasera a 
todas las computadoras que operan con Windows NT (y subsiguientes) del planeta, pero 
existe suficiente evidencia circunstancial como para preocuparse, sobre todo para 
entidades que manejan datos confidenciales, ya que la �nica suposici�n que puede 
hacerse sin comprometer su seguridad es que la NSA tiene completo acceso a ella. 
[Fuente: http://www.f-secure.com/news/1999/19990906.htm] 
El Software y la Dependencia Tecnol�gica
Son muchas y conocidas las ventajas aportadas por la adopci�n de herramientas de 
procesamiento de datos. Pero una vez comenzada la informatizaci�n de una tarea, la 
computadora se vuelve imprescindible, y la tarea pasa a depender de su disponibilidad. 
Si la instituci�n que usa la aplicaci�n no tiene libertad de contrataci�n en lo que se 
refiere a ampliaciones y correcciones del sistema, se produce una dependencia 
tecnol�gica en la que el proveedor est� en condiciones de dictar unilateralmente 
t�rminos, plazos y precios. 
Una forma particularmente insidiosa de esta dependencia tecnol�gica se produce a 
trav�s de la manera en que se almacenan los datos. Si el programa usa un formato de 
almacenamiento est�ndar, entonces el usuario puede estar seguro de que en el futuro 
podr� seguir descifrando la informaci�n. Si, por el contrario, los datos se almacenan 
en un formato secreto, el usuario queda atrapado en un determinado proveedor, que es 
el �nico que puede ofrecer alguna garant�a de acceso a ellos. 
El Software Libre Permite al Usuario el Control de su Destino
Las licencias libres no solo habilitan al usuario para la ejecuci�n del software, sino 
que le permiten utilizarlo de muchas otras maneras. Entre ellas, el usuario tiene 
derecho a inspeccionar el programa a su antojo, y por ese sencillo mecanismo (si no 
por otros m�s poderosos, como la adhesi�n a standards), transparenta los formatos de 
almacenamiento de datos, de modo que el usuario tiene la tranquilidad de que siempre 
podr� acceder a ellos, y de que los desarrolladores de programas que interact�an con 
los suyos siempre dispondr�n de documentaci�n completa y correcta para asegurar una 
comunicaci�n sin problemas. 
Adem�s, el software libre permite al usuario corregir y modificar el programa para 
adecuarlo a sus necesidades. Esta libertad no est� destinada solamente a los 
programadores. Si bien son �stos los que pueden capitalizarla en primera mano, los 
usuarios tambi�n se benefician enormemente, porque de esta manera pueden contratar a 
cualquier programador (no necesariamente al autor original) para que corrija errores o 
a�ada funcionalidad. Las personas que puede contratar no s�lo no tienen exclusividad 
alguna sobre la posibilidad de contrataci�n, sino que tampoco la adquieren a partir de 
sus modificaciones. De esta manera, el usuario puede asignar sus recursos a resolver 
sus necesidades de acuerdo a sus propias prioridades, pidiendo varias cotizaciones y 
qued�ndose con aquella que le ofrezca mejor relaci�n precio / prestaci�n, sin 
exponerse a chantajes y extorsiones. 
El Efecto de Red + Formatos Secretos = Monopolio
Todo programa de computadora, y en especial aquellos que se utilizan para comunicar 
informaci�n (procesadores de texto, planillas de c�lculo, administradores de correo 
electr�nico, navegadores de Internet, gestores de bases de datos, etc.), exhiben lo 
que t�cnicamente se conoce como "network effect" o "efecto de red". Esto es: su 
utilidad aumenta con la cantidad de personas que lo usa, es decir con el tama�o de la 
"red de usuarios" del programa. Los proveedores de software propietario conocen esto 
muy bien, y todos ellos utilizan el mismo mecanismo para aprovecharlo: en cuanto 
alcanzan una porci�n significativa del mercado, comienzan a almacenar los datos en un 
formato secreto. 
Deteng�monos un momento en este punto, para saborear lo que esto implica: los datos 
del usuario, datos en los que el autor del software no tuvo ninguna participaci�n, son 
codificados y almacenados en un formato secreto, propiedad del autor del programa, y 
que el usuario no tiene derecho a investigar. 
Lo que ocurre aqu� es que los datos del usuario est�n siendo tomados como reh�n por el 
productor de software: dado que el formato es secreto, la �nica manera que el usuario 
tiene de asegurarse que a�n en el futuro podr� acceder a esos datos, es a trav�s de 
continuar usando programas de ese autor, y no de otro. Es cierto: muchos programas 
ofrecen la posibilidad de leer documentos codificados en formatos for�neos (por 
ejemplo, WordPerfect y Word pueden cada uno leer archivos creados por el otro), esta 
funci�n es por lo general incompleta (es com�n la p�rdida de im�genes, fuentes, etc.) 
y poco confiable, perdiendo a menudo informaci�n que estaba presente bajo la 
aplicaci�n original, pero que no aparece en la nueva. 
El objetivo que el autor de software propietario persigue con esta estrategia es que 
la comunicaci�n m�s perfecta y sencilla se produzca exclusivamente entre usuarios del 
mismo programa. Lo peor es que la estrategia funciona. La raz�n m�s citada para usar 
Microsoft Word es que "es la �nica manera de intercambiar datos c�modamente con el 
resto del mundo", independientemente de la calidad o el precio del producto. Si Word 
almacenara los datos siempre en un formato p�blico (lo que ser�a perfectamente 
factible), el usuario podr�a elegir cu�l programa es el que mejor satisface sus 
necesidades, independientemente de cu�nta gente lo usa. Por cierto, Word es solo un 
ejemplo. Si no fuera Word el programa dominante de la categor�a, habr�a otro que 
estar�a en su lugar, y el argumento seguir�a valiendo con la misma fuerza, dado que el 
software propietario, como mecanismo, conduce inevitablemente al monopolio. 
La Licencia Limitada de Uso Deja Inerme al Usuario
Es conocido que los programas de computadora a menudo contienen errores, y que no 
siempre se adecuan perfectamente a las necesidades del usuario. El cliente de software 
propietario, que ha adquirido meramente una licencia limitada de uso, no tiene otro 
remedio que recurrir al autor del programa, en la esperanza de que �ste se sienta 
inclinado a corregir la situaci�n en tiempo y forma (recordemos que la licencia de uso 
del software es "tal como est�", de modo que el autor no tiene obligaci�n de corregir 
eventuales errores). A veces, el usuario est� en condiciones de incentivar al autor a 
corregir un error o agregar una funci�n que necesita, pag�ndole por que lo haga, pero 
hay obst�culos: 
        casi siempre, el usuario es una organizaci�n mucho m�s chica y menos poderosa 
que el autor, de modo que su capacidad de incentivarlo es muy limitada 
        el autor es la �nica organizaci�n que tiene derecho a corregir y modificar el 
programa, por lo que puede dictar precio, condiciones y plazos a su antojo 
        a�n cuando el usuario pague por el desarrollo del arreglo o de la nueva 
funci�n, la propiedad intelectual sigue siendo exclusivamente del autor, que seguir� 
lucrando con la nueva funcionalidad adquirida con el dinero del cliente 
En otras palabras, el usuario est� a merced del autor del software, que puede atender 
sus necesidades o no de acuerdo a su sola discreci�n. 
Peor a�n, al estar los datos codificados en un formato secreto, el usuario depende 
absolutamente de que el propietario del software contin�e permiti�ndole el uso de los 
programas, porque de otra manera no puede acceder a su propia informaci�n. El 
propietario del software tiene, a todos los efectos pr�cticos, la potestad de decidir 
si un usuario determinado puede acceder o no a los datos que �l mismo elabor�. 
El Software Propietario Fuerza Decisiones que Deber�an Ser del Usuario
El software propietario se licencia de tal modo que s�lo puede ejecutarse en un 
determinado tipo de computadora, o sistema operativo. La elecci�n de qu� combinaci�n 
de computadora y sistema operativo queda enteramente a discreci�n del propietario del 
programa: nadie puede obligarlo a hacer que su programa est� disponible para tal o 
cual plataforma, y como la licencia es meramente de uso, y no de modificaci�n, tampoco 
es posible llevarlo uno mismo a la plataforma de elecci�n. Este hecho, combinado con 
el monopolio inevitable al que conduce el efecto de red, hace que la elecci�n del 
usuario est� dictada por las decisiones del propietario del software dominante, en vez 
de ser hecha en base a sus propias necesidades. Esto es claramente visible en el 
mercado de computadoras de escritorio, en el que la predominancia de Windows ha 
convertido a las computadoras basadas en procesadores de la familia Intel aparezcan al 
ojo no entrenado como la �nica alternativa viable. 
De la misma manera, vali�ndose del mismo mecanismo de almacenar datos en formatos 
secretos que pueden cambiar a discreci�n, sin necesidad de autorizaci�n, los 
productores de software propietario peri�dicamente obligan a sus clientes a adquirir 
actualizaciones innecesarias de sus programas. El recurso es simple: comercializan una 
versi�n nueva del producto, y retiran la vieja del mercado. La nueva versi�n usa un 
nuevo formato, incompatible con el anterior. El resultado es que el usuario, a�n si 
est� conforme con las prestaciones de la versi�n con la que cuenta, no tiene m�s 
remedio que adquirir la versi�n m�s "moderna", porque es la �nica forma que tiene de 
leer los archivos que le env�an sus conocidos y colegas que tienen la versi�n nueva. 
Por cierto, a menudo estas actualizaciones forzadas traen aparejadas otras, porque el 
nuevo software tiene requerimientos de hardware m�s ambiciosos, y consume m�s memoria, 
o necesita un procesador m�s r�pido, causando gastos innecesarios, etc. 
El Ciudadano Argentino Debe Pagar una Licencia a Microsoft para Poder Cumplir con sus 
Deberes Impositivos
Uno de los ejemplos m�s pat�ticos de esta dependencia tecnol�gica puede verse en la 
misma legislaci�n Argentina. Desde hace un tiempo, la AFIP exige a los contribuyentes 
la presentaci�n de diversas declaraciones en formato digital. La idea, por cierto, es 
razonable, pero la manera en la que la AFIP la implement� es tal que exige que la 
presentaci�n sea hecha exclusivamente a trav�s de la ejecuci�n de programas 
espec�ficos provistos por esa organizaci�n. Estos programas, es cierto, son gratuitos, 
pero entre sus requerimientos de ejecuci�n se incluyen, como sistemas operativos, 
exclusivamente "Windows 95, 98 o superior". Es decir que el Estado est� exigiendo a 
los ciudadanos que compren un determinado producto de un determinado proveedor al solo 
fin de poder cumplir sus obligaciones impositivas. Esto es equivalente a dictar que 
los formularios no digitales s�lo pueden ser completados usando lapiceras fuente marca 
"Mont Blanc". 
El Software y el Desarrollo Local
SI el usuario est� habilitado para ejecutar un programa, pero no para inspeccionarlo 
ni modificarlo, entonces no puede aprender de �l, se vuelve dependiente de una 
tecnolog�a que no s�lo no comprende sino que le est� expresamente vedada. Los 
profesionales de su entorno, que podr�an ayudarlo a alcanzar sus metas, est�n 
igualmente limitados: como el funcionamiento del programa es secreto, y su inspecci�n 
est� prohibida, no es posible arreglarlo. De esa manera, los profesionales locales ven 
sus posibilidades de ofrecer valor agregado cada vez m�s limitadas, y sus horizontes 
laborales se estrechan junto con sus chances de aprender m�s. 

Est� Roto, y No Se Puede Arreglar
Probablemente toda persona que usa una computadora con software propietario conoce la 
situaci�n: est� trabajando, cuando de repente el programa que opera se "cuelga" sin 
raz�n aparente. Aquellos lo suficientemente afortunados como para contar con personal 
de soporte t�cnico, o con amigos enterados, suelen acudir a ellos en busca de ayuda, 
al menos las primeras veces. Pero ante esta situaci�n el t�cnico apenas alcanza a 
diagnosticar "se colg�" (gracias, no nos hab�amos dado cuenta) y a oprimir el bot�n de 
"reset". Los datos que el usuario hab�a compilado laboriosamente a lo largo de las 
�ltimas cuatro horas est�n irremediablemente perdidos. La frustraci�n es mucha. �Para 
qu� estudian tanto y se dan aires de sabihondos, si no saben arreglar una cosa 
cotidiana como esta? La m�quina ahora anda (rengueando), pero �cu�nto tiempo va a 
pasar hasta que se descomponga de nuevo? 
Lamentablemente, los profesionales locales no pueden dar respuesta a estos problemas, 
porque el conocimiento necesario para darla est� restringido a los empleados del 
propietario de los programas en juego. Es cierto: los propietarios ofrecen onerosos 
cursos en los que capacitan profesionales para resolver problemas, pero ellos dictan 
la profundidad de esos cursos, nunca revelan todos los detalles, y no proveen ninguna 
manera de corroborar que lo que ense�an es realmente correcto. En suma, nadie sabe 
exactamente qu� pasa, solamente sospecha. Y a�n si una de estas sospechas fuera 
correcta, a�n en el improbable caso de que alguien, fortuitamente, descubriera la 
causa de un determinado error y pudiera eliminarlo para siempre... �Tendr�a prohibido 
hacerlo! 
El software propietario reduce a los profesionales locales al papel de "monos de 
apretar reset". 
El Software Libre Fomenta el Desarrollo Local y Se Nutre del Global
El cliente que exige a un profesional local que le d� soporte sobre un programa 
propietario est� pidiendo lo imposible. Si lo que necesita es un campo f�rtil de 
profesionales competentes, que conozcan a fondo los productos que soportan, y que 
est�n en condiciones de ofrecer soluciones definitivas a los problemas que surjan, y 
no meros parches, estar� en mucho mejores manos adoptando software libre para su 
operaci�n. 
Al usar software libre, que los profesionales pueden analizar a fondo, comprender y 
mejorar, el usuario queda en posici�n de poder exigirle al personal de soporte que los 
sistemas cumplan su tarea a la perfecci�n. Ya no cabe la excusa "lo que pasa es que se 
cae el XXX", donde XXX es cada d�a una nueva y oscura componente sobre la que el 
profesional no tiene control, y por ende responsabilidad. Aqu� est� todo abierto, todo 
el que quiere puede aprender, todo el que quiere puede colaborar, y si alguien no sabe 
es porque no quiso aprender, no porque alguien le ocult� la informaci�n necesaria para 
cumplir con su tarea. 
Es cierto que no existen a�n soluciones libres para todas la necesidades de los 
usuarios. Si vamos al caso, tampoco existen soluciones propietarias para todas las 
necesidades. En aquellos casos en que la soluci�n libre no existe, hay que 
desarrollarla, lo que significa esperar a que alguien m�s tropiece con la necesidad y 
lo desarrolle, o desarrollarlo uno mismo (o lo que es igual, pagar para que alguien lo 
desarrolle). La diferencia est� en que en aquellos casos en que s� hay una soluci�n 
libre disponible, el usuario puede utilizarla inmediatamente y sin reparos de ning�n 
tipo, mientras que con las soluciones propietarias siempre tiene que pagar, y lo que 
obtiene a cambio es una "soluci�n" cerrada y secreta, en vez de una herramienta que le 
permita crecer y operar con seguridad y libertad. 
El software libre sienta las bases para un desarrollo s�lido y aut�nomo de los 
profesionales locales que ofrecen soluciones. 
El Software y la Capacidad Operativa
Una vez que se introduce la inform�tica en una tarea, comienza a hacerse 
imprescindible. Esto se debe en gran parte a que los datos almacenados en medios 
digitales son, a diferencia de aquellos registrados en papel, imposibles de descifrar 
cuando la computadora no est� funcionando. Por ello, es esencial que los medios 
t�cnicos de procesamiento de datos est�n a disposici�n del usuario, de lo contrario 
�ste se ve imposibilitado de cumplir con su tarea. 
"Se Cay� el Sistema"
Nadie se asombra ya de perder horas de trabajo porque debi� reiniciar su sistema, ni 
de que sus datos desaparezcan (junto con los de varios colegas) debido a la acci�n de 
un virus, ni de las colas detenidas porque la computadora no responde. El usuario est� 
resignado, y acepta estos problemas como parte del precio a pagar por el uso de la 
herramienta. Sin embargo, ninguna de estas fallas es inherente a las computadoras: son 
tan solo la expresi�n tangible de la impotencia del usuario final ante las fallas de 
un mecanismo sobre el que no tiene ning�n control, y del que depende para poder llevar 
a cabo su tarea. 
Esta falta de control alcanza niveles grotescos. Tomemos como ejemplo el sistema de 
emisi�n de pasaportes de la Polic�a Federal. Cuando argentinos que viven en el 
exterior tienen un hijo en un pa�s que se rige por el Jus Sanguinis, digamos Alemania, 
el ni�o no es argentino ni alem�n, es ap�trida. Alemania se reh�sa a emitir un 
pasaporte para el ni�o. Argentina s� lo emite, pero a la hora de ingresar la 
nacionalidad del ni�o, el programa carece de la opci�n "ap�trida", por lo cual se lo 
anota como alem�n, decisi�n tan arbitraria como designarlo hind�. En s�ntesis, tenemos 
aqu� un caso en el que el defecto de un programa de software modifica de hecho la 
legislaci�n. 
El Software Libre Permite Operar Correcta y Eficientemente
La clave de la operatividad est� en el control. El software libre es en general mucho 
m�s robusto que sus contrapartes propietarias sencillamente porque cuando los usuarios 
encuentran un defecto lo pueden arreglar (o hacer arreglar) de acuerdo a sus propios 
intereses. Y al ser la correcci�n libre, al igual que el programa original, basta con 
que alg�n usuario en el planeta encuentre m�ritos para resolver el problema para que 
est� solucionado para todos los dem�s. El usuario puede adaptar el programa a sus 
necesidades sin pedirle permiso a nadie, eligiendo plazos, presupuestos y proveedores 
de acuerdo a sus posibilidades y prioridades, y resolviendo sus problemas de una vez 
por todas, en vez de continuar luchando contra ellos cotidianamente. 
El Costo del Software
El software no s�lo cuesta un precio de adquisici�n de licencia. Tambi�n cuesta 
mantenerlo, operarlo, ajustarlo. Es importante para el usuario el poder mantener estos 
costos bajo control, pues de lo contrario puede llegar a verse impedido de llevar a 
cabo sus metas, a fuerza de erogaciones no planificadas. 
El Software Libre es del Usuario
Un detalle simp�tico del software libre, consecuencia directa de las caracter�sticas 
que ya hemos discutido, es que su uso es libre: todo aquel que lo tiene en su poder 
puede usarlo cuantas veces quiera, en cuantas m�quinas quiera, a los fines que quiera. 
De esta manera, utilizando software libre, el usuario se libera de toda dependencia de 
un proveedor �nico, y puede administrar su crecimiento y operaci�n con total 
autonom�a, sin temor de costos ocultos ni extorsiones. 
El Due�o de la Pelota
Todas las desventajas comparativas del software propietario respecto del software 
libre que hemos mencionado se traducen materialmente en perjuicios econ�micos para el 
usuario, en t�rminos de horas de trabajo perdidas, falta de capacidad de reacci�n, 
decisiones forzadas, dependencia tecnol�gica, inseguridad de datos, actualizaciones 
innecesarias, etc. A esto se suman los costos de licencia, tanto los ostensibles como 
los ocultos. 
La licencia limitada de uso bajo la que se comercializa el software propietario no 
solo es onerosa, sino que adem�s coloca al usuario en multitud de problemas. Por 
ejemplo, la obligaci�n de pagar nuevamente al proveedor del sistema cada vez que 
expande su operaci�n, pese a que �ste no aporta nada nuevo. Peor a�n, el proveedor 
obliga al cliente a hacer su propia auditoria respecto de la correcta aplicaci�n de 
las licencias. Este problema se agrava debido a la falta de provisi�n, por parte del 
titular de los derechos de autor, de herramientas efectivas para controlar el uso de 
software, de modo que, a medida que aumenta la cantidad de m�quinas y usuarios, este 
mismo control se va haciendo cada vez m�s caro, hasta superar los costos de la misma 
licencia. 
El Software y el Estado
La argumentaci�n citada es por cierto aplicable a todo tipo de organizaciones grandes 
y peque�as. Pero lo que en el emprendimiento privado es mera conveniencia, para el 
Estado se vuelve crucial. El Estado administra informaci�n p�blica y privada acerca de 
los ciudadanos, y simult�neamente propiedad de los ciudadanos. La inseguridad 
intr�nseca en la operaci�n "secreta" del software propietario implica exponer estos 
datos a un riesgo injustificable de sustracci�n y alteraci�n. 
Tambi�n desde los puntos de vista social y estrat�gico es imperativo el uso de 
software libre. Es la �nica manera de garantizar no s�lo la democratizaci�n del acceso 
a la informaci�n y los sistemas del Estado, sino tambi�n la competitividad de la 
industria local de software, potencial fuente de trabajo de alt�simo valor agregado. 
Creemos importante destacar que no es esta una medida proteccionista: 
independientemente de su origen, se trata de privilegiar aquel software cuya licencia 
alienta la participaci�n y colaboraci�n de profesionales del medio en vez de 
discriminarlos, a la vez que estimula la competencia. 
La dependencia tecnol�gica emergente de la naturaleza del software propietario es 
claramente inaceptable para el Estado. Ya hay instituciones torciendo las leyes para 
adaptarlas al software que les vendieron. Los contribuyentes nos vemos forzados a 
adquirir software de una determinada marca y modelo al solo efecto de cumplir nuestras 
obligaciones tributarias. El Estado est� expuesto al chantaje a trav�s de la 
informaci�n que tiene almacenada en formatos propietarios secretos, al sabotaje a 
trav�s de vulnerabilidades deliberadas, y todo esto a pesar de estar disponibles las 
herramientas y los conocimientos necesarios para no estar expuestos a estos problemas. 
El Estado, por su envergadura y por su papel de administrador de los bienes comunes, 
es particularmente vulnerable a los riesgos del software propietario, a la vez que 
est� en una posici�n particularmente estrat�gica para beneficiarse con las ventajas 
del software libre, y tambi�n para contribuir a su desarrollo. Pongamos por ejemplo a 
las provincias, todas embarcadas en costos�simos programas de informatizaci�n, que 
podr�an formar un conglomerado para financiar el desarrollo de una soluci�n libre a su 
problem�tica, y compartirla entre todas. El Estado Nacional est� en una situaci�n 
similar, si contamos con el hecho de que las distintas reparticiones regionales de un 
mismo ente requieren licencias de uso de software adicionales. 

Estado de Desarrollo del Software Libre
Actualmente, existen soluciones de software libre listas para instalar y usar en las 
siguientes funciones, entre muchas otras: 
        Estaci�n de trabajo 
        Infraestructura de red (para m�quinas Linux, Windows, Macintosh, Unix, etc) 
        Servidor de archivos 
        Servidor de impresoras 
        Servidor de correo electr�nico 
        Servidor de WWW 
        Servidor de acceso a Internet 
        Gesti�n de bases de datos 
        Desarrollo de software 
        Gesti�n de oficina (procesador de la palabra, hoja de c�lculo, etc) 
        Correo electr�nico y comunicaciones en general 
        Navegaci�n de Internet 
Por cierto, no existen a�n soluciones libres para todos y cada uno de las necesidades 
que podamos imaginar, pero eso tambi�n es cierto del software propietario. En estos 
casos, la respuesta es, claramente, desarrollarlo, creando una soluci�n duradera, que 
nos permita crecer y administrar nuestros datos con seguridad y libertad. 
        Por todas las razones expuestas, es que solicito de mis pares que me acompa�en 
con su voto afirmativo en este proyecto, teniendo presente que marcaremos un hito 
nacional  sobre el uso del software y la defensa de los derechos del ciudadano y de 
las autonom�as provinciales y locales.









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