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Hace un tiempo se conocio el Proyecto de Ley para el uso de Software Libre en
el estado provincial que lidera el Diputado provincial D'Ambrosio
Les remito el proyecto para que lo vean.
saludos.-
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Sebasti�n D. Criado - [EMAIL PROTECTED]
L.U.G.R.o - http://www.lugro.org.ar
GNU/Linux Registered User # 146768
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"Si el Universo fuera un programa estar�a hecho en C, y correr�a sobre
un sistema UNIX"
An�nimo.
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Version: GnuPG v1.2.2 (GNU/Linux)
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=fYAY
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LA C�MARA DE DIPUTADOS DE LA PROVINCIA DE SANTA FE, SANCIONA CON FUERZA DE LEY
T�TULO I: TERMINOLOG�A
Art�culo 1�: A los fines de la correcta interpretaci�n y aplicaci�n de la presente ley
enti�ndase por:
Programa o Software: Cualquier secuencia de instrucciones usada en
procesamiento digital de datos para realizar una tarea espec�fica o resolver problemas
determinados.
Ejecuci�n o empleo de un programa: Acto de utilizar el software para realizar
funciones espec�ficas.
Usuario: persona f�sica o jur�dica que utiliza el software.
Programador: persona que crea o modifica un software.
C�digo fuente o de origen: Conjunto completo de instrucciones y archivos
digitales originales creados o modificados por el programador, as� como todo otro
archivo digital de soporte que sea necesario para ejecutar el programa.
Software libre: Es aquel que garantiza al usuario, sin costo adicional, las
siguientes facultades:
Ejecuci�n irrestricta del programa para cualquier prop�sito;
Acceso irrestricto al c�digo fuente respectivo;
Inspecci�n libre y exhaustiva de los mecanismos de funcionamiento del programa;
Libertad total para modificar el programa a fin de adaptarlo a las necesidades
del usuario;
Facultad de copiar y distribuir libremente copias del programa, original o
modificado, bajo las mismas condiciones del programa original;
El costo de obtenci�n de una copia del c�digo fuente del programa por parte
del usuario no podr� ser significativamente mayor al costo habitual de mercado para la
confecci�n de dicha copia;
Software propietario: aquel que no re�na todos los requisitos expresados
arriba.
Formato abierto. Cualquier modo de codificaci�n de informaci�n que presente:
Documentaci�n t�cnica completa p�blicamente disponible;
c�digo fuente disponible p�blicamente;
Ausencia de restricciones para la confecci�n de programas que almacenen,
transmitan, reciban o accedan a datos codificados de esta manera.
TITULO II: AMBITO DE APLICACI�N
Art�culo 2�: Los Poderes Ejecutivo, Legislativo, y Judicial, los organismos
descentralizados y las empresas donde el Estado Provincial posea mayor�a accionaria
emplear�n en sus sistemas y equipamientos de inform�tica exclusivamente software libre.
TITULO III: EXCEPCIONES
Art�culo 3�: En caso de no existir para alguna tarea espec�fica, provisi�n de
software libre, los organismos estatales mencionados en el art�culo 2� dispondr�n de
las siguientes alternativas en el orden de prioridades que aqu� se menciona:
Desarrollo de programas propios que deber�n ser, en todos los casos, software
libre en los t�rminos definidos en la presente ley.
Si mediaran exigencias de tiempo verificables para la soluci�n del problema
t�cnico que hiciera inviable llevar adelante un desarrollo propio, y se encontraran
disponibles en el mercado software propietario, el organismo que lo demande podr�
gestionar ante la autoridad de aplicaci�n que establecer� el Poder Ejecutivo a trav�s
de la reglamentaci�n de la presente, un permiso de utilizaci�n de software no libre.
En este caso, la elecci�n del producto deber� ser realizada de acuerdo al siguiente
orden de preferencia:
b1) Se privilegiar�n aquellos programas que cumplan con todos los criterios enunciados
en el art�culo 1� inc. F, excepto por la facultad de distribuci�n del programa
modificado. En este caso, el permiso de excepci�n podr� ser definitivo.
b2) De no existir software de las caracter�sticas mencionadas en el apartado anterior,
se privilegiar�n aquellos que tengan un proyecto de desarrollo avanzado, de tipo
libre. En este caso el permiso de excepci�n ser� transitorio y caducar�
autom�ticamente cuando el software libre pase a estar disponible con la funcionalidad
necesaria.
b3) De no existir ninguna de las opciones mencionadas, podr� optarse por software ?
propietario?, pero el permiso de excepci�n emanado de la autoridad e aplicaci�n
caducar� autom�ticamente a los dos a�os de emitido, debiendo ser renovado previa
constataci�n que no exista disponible en el mercado una soluci�n de software libre
satisfactoria.
En todos los casos, la autoridad de aplicaci�n otorgar� los permisos de
excepci�n si el organismo solicitante garantiza el almacenamiento de los datos en
formatos abiertos.
Las entidades educativas dependientes del Estado provincial podr�n gestionar
un permiso de empleo de software no libre para su uso en investigaci�n, siempre que la
misma dependa directamente del uso del programa en cuesti�n.
Art�culo 4�: Las excepciones emanadas de la autoridad de aplicaci�n deber�n ser
fundamentadas y publicadas en los medios que determine la reglamentaci�n. Dicha
justificaci�n deber� enumerar los requisitos funcionales concretos que el programa
deba satisfacer.
Art�culo 5�: Si cualquiera de los organismos comprendidos en el art�culo 2� fuera
autorizado en forma excepcional para adquirir o utilizar programas no libres para
almacenar o procesar datos cuya reserva sea necesario preservar, fueren
confidenciales, cr�ticos o vitales para el desempe�o del Estado, la autoridad de
aplicaci�n deber� publicar, en los medios que determine la reglamentaci�n,
adicionalmente un informe donde se expliquen los riesgos asociados con el uso del
software de dichas caracter�sticas para esa aplicaci�n en particular.
T�TULO IV: DISPOSICIONES TRANSITORIAS
Art�culo 6�: El Poder Ejecutivo reglamentar� en un plazo de ciento ochenta d�as las
condiciones, tiempos y formas en que se efectuar� la transici�n de la situaci�n actual
a una que se ajuste a la presente ley, y orientar� en tal sentido, las licitaciones y
contrataciones futuras de programas de computaci�n realizada a cualquier t�tulo.
Art�culo 7�: Se invita a los Municipios y Comunas de la Provincia a adherir a esta
iniciativa.
Art�culo 8�: De forma.
Se�or Presidente:
Este proyecto sigue los lineamientos de otros similares ya presentados por
ante el Congreso Nacional, y encuentra fundamento en dos cuestiones igualmente
importantes y cruciales.
Por un lado la cuesti�n econ�mica, por otro lado la autonom�a y seguridad del
Estado.
Los gobiernos de China y Alemania ( los mencionados por ser claramente
diferentes) est�n optando por sistemas operativos libres que permiten que El estado
reduzca dr�sticamente sus costos inform�ticos.
En Am�rica, Per� y Venezuela se encaminan en el mismo sentido. En el proyecto
peruano, se expresa con claridad los fundamentos de esta decisi�n, en p�rrafos que nos
permitimos transcribir: ? La utilizaci�n del software libre en todas las instituciones
del Estado, apunta en este sentido ( hace referencia al derecho a la informaci�n del
ciudadano y su debida reserva en los casos que lo ameriten). B�sicamente podemos decir
que los principios elementales que animan al presente Proyecto de Ley se vinculan a
garant�as b�sicas del Estado democr�tico de derecho y lo podemos resumir en los
siguientes:
Libre acceso del ciudadano a la informaci�n p�blica.
Perennidad de los datos p�blicos.
Seguridad del Estado y los ciudadanos.
Para garantizar el libre acceso de los ciudadanos a la informaci�n p�blica , resulta
indispensable que la codificaci�n de los datos no est� ligada a un �nico proveedor. El
uso de formatos est�ndar y abiertos permite garantizar este libre acceso, logrando si
fuera necesario la creaci�n de software compatible.
Para garantizar la perennidad de los datos p�blicos, es indispensable que la
utilizaci�n y el mantenimiento del software no dependan de la buena voluntad de los
proveedores, ni de las condiciones monop�licas, impuestas por �stos. Se precisan
sistemas cuya evoluci�n pueda ser garantizada gracias a la disponibilidad del c�digo
fuente.
Para garantizar la seguridad nacional, resulta indispensable contar con sistemas
desprovistos de elementos que permitan el control a distancia o la transmisi�n no
deseada de informaci�n a terceros. Por lo tanto, se requieren sistemas cuyo c�digo
fuente sea libremente accesible al p�blico para permitir su examen por el propio
Estado, los ciudadanos y un gran n�mero de expertos independientes del mundo.
Esta propuesta aporta mayor seguridad, pues el conocimiento del c�digo fuente
eliminar� el creciente n�mero de programas con c�digo esp�a.?
?Adicionalmente a estas ventajas podemos resaltar una serie de beneficios que como
consecuencia de esta medida se empezar�a a manifestar inmediatamente despu�s de ser
ejecutadas.
En primer lugar est�n las oportunidades de trabajo para programadores locales. Por
otro lado, mediante el software libre se elimina el uso de software ilegal que campea
en algunas instituciones del Estado?
Resulta interesante tambi�n los antecedentes que en ese proyecto se mencionan:
...Francia donde est� en discusi�n una norma legal sobre el tema. El gobierno de la
ciudad de M�xico ya ha iniciado una importante migraci�n para la adopci�n de software
libre en forma generalizada, siendo este pa�s l�der en occidente. Tambi�n Brasil, el
Estado de Recife ha decidido su adopci�n. La Rep�blica Popular China ha adoptado desde
hace varios a�os el software libre como una pol�tica de estado. Al igual que en los
pa�ses escandinavos. En los EEUU, la NASA y la US NAVY, entre muchas otras
organizaciones, han adoptado software libre para alguna de sus necesidades, entre
otras iniciativas gubernamentales y del sector privado.
Con relaci�n a las cuestiones de costo beneficio, este proyecto merece ser le�do:
? La presente iniciativa no genera gasto alguno al erario nacional. Eso s�, para el
cumplimiento de sus fines ser� necesario producir una reasignaci�n del gasto
gubernamental cuya incidencia se circunscribe a lo efectivamente gastado por cada
organismos gubernamental en los procesos de contrataciones y licitaciones del Estado
para la adquisici�n de programas inform�ticos.?
?Podemos resumir los beneficios del proyecto en los siguientes t�picos:
Seguridad Nacional: El Estado para cumplir sus funciones debe almacenar y
procesar informaci�n relativa a los ciudadanos. La relaci�n entre el individuo y el
Estado depende de la privacidad e integridad de estos datos, que deben ser
adecuadamente resguardados contra tres riesgos espec�ficos:
Riesgo de filtraci�n, los datos confidenciales deben ser tratados de tal
manera que el acceso a ellos sea posible exclusivamente para las personas e
instituciones autorizadas.
Riesgo de imposibilidad de acceso, los datos deben ser almacenados de tal
forma que el acceso a ellos por parte de las personas e instituciones autorizadas est�
garantizado durante toda la vida �til de la informaci�n.
Riesgo de manipulaci�n, la modificaci�n de los datos debe estar restringida,
nuevamente a las personas e instituciones autorizadas.
Con el software libre estos riesgos se aten�an considerablemente.
Permite al usuario la inspecci�n completa y exhaustiva del mecanismo mediante el cual
procesa los datos. El hecho de que el programa de software libre permite la inspecci�n
del programa es una excelente medida de seguridad, ya que al estar expuestos los
mecanismos, estos est�n constantemente a la vista de profesionales capacitados, con lo
que se vuelve inmensamente m�s dif�cil ocultar funciones maliciosas, aun si el usuario
final no se toma el trabajo de buscarlas �l mismo.
Independencia tecnol�gica: Con el software propietario no hay libertad de
contrataci�n en lo que se refiere a ampliaciones y correcciones del sistema que
utiliza, se produce una dependencia tecnol�gica en la que el proveedor est� en
condiciones de dictar unilateralmente t�rminos, plazos y precios.
Con el software libre se permite al usuario el control, correcci�n y modificaci�n del
programa para adecuarlo a sus necesidades. Esta libertad no est� destinada solamente a
los programadores. Si bien son �stos los que pueden capitalizarla en primera mano, los
usuarios tambi�n se benefician enormemente, porque de esta manera pueden contratar a
cualquier programador para que corrija errores o a�ada funcionalidad.
El desarrollo local: En el caso del software propietario el usuario est�
habilitado para ejecutar un programa, pero no para inspeccionarlo ni modificarlo,
entonces no puede aprender de �l, se vuelve dependiente de una tecnolog�a que no s�lo
no comprende sino que le est� expresamente vedada. Los profesionales de su entorno,
que podr�an ayudarlo a alcanzar sus metas, est�n igualmente limitados: como el
funcionamiento del programa es secreto, y su inspecci�n est� prohibida, no es posible
arreglarlo. De esa manera los profesionales locales ven sus posibilidades de ofrecer
valor agregado cada vez m�s limitadas, y sus horizontes laborales se estrechan junto
con sus chances de aprender m�s. Con el software libre se neutralizan enormemente
estas desventajas del software propietario.
El costo del software: Se reduce considerablemente al ser libre pues no hay
necesidad de estar solicitando sistem�ticamente las licencias del caso para continuar
con la utilizaci�n del programa. Esto sucede con el software propietario. Es
importante para el usuario poder mantener estos costos bajo control, pues de lo
contrario puede llegar a verse impedido de llevar a cabo sus metas, a fuerza de
erogaciones no planificadas. He aqu� una vez m�s la dependencia tecnol�gica que ayuda
a enfrentar el software libre.
Mayores fuentes de trabajo: Con el software libre se libera mano de obra
existente en el pa�s que estaba enfrascada como consecuencia de la dependencia
tecnol�gica del software propietario. Ahora se asignar�an recursos de los usuarios (en
este caso las instituciones del Estado) para mantenimiento y soporte inform�tico del
software libre.
Fomento de la creatividad e iniciativa empresarial: El gran costo que supone
el cambio de software propietario a software libre se circunscribe al proceso
migratorio. Si bien es cierto que el proceso migratorio involucra costos en
relevamientos, toma de decisiones para implementar los nuevos sistemas, mano de obra
para implementar el cambio, conversi�n de datos, reentrenamiento del personal, y
eventualmente gastos en licencias y/o desarrollo y tiempo; no es menos cierto que
todos estos costos son fijos y se pagan por �nica vez, en cambio, el software
propietario en funcionamiento ahora, tambi�n tiene sus costos fijos que fueron pagados
y no pueden ser recuperados. Pero adem�s de estos costos hay otros costos involucrados
en el software propietario: actualizaciones permanentes ( a veces acentuada por un
monopolio auto sostenido) y sobre todo el inmenso precio que tiene para el estado la
p�rdida de las libertadas que le garantizan el control de su propia informaci�n. Estos
costos son permanentes y crecientes a lo largo del tiempo y tarde o temprano superan a
los costos fijos de realizar una migraci�n. En fin son mayores los beneficios a los
costos que el proceso de migraci�n supone.
La claridad meridiana de estos argumentos explican las razones por las cuales el
Estado debe optar por el software libre, pero tambi�n resulta interesante considerar
los diversos trabajos existentes sobre el tema, y en especial un trabajo publicado en
Internet por Federico Heinz referido al tema que completa el an�lisis sobre la
decisi�n que se pretende adoptar
Razones por las que el Estado Debe Usar Software Libre
Resumen
Existen dos tipos predominantes de software: el libre y el propietario. Software libre
es aquel respecto del cual el usuario tiene amplios derechos de uso, difusi�n y
modificaci�n. El software propietario es aquel que restringe los derechos del usuario
al mero uso de su funcionalidad bajo condiciones determinadas al solo criterio del
due�o de los derechos de autor. Los derechos otorgados al usuario bajo una licencia
propietaria son insuficientes para las necesidades operativas del Estado. El software
libre ofrece ventajas de �ndole econ�mica, social, operativa y de seguridad nacional
que hacen imperativo su uso en forma exclusiva en todas las �reas de la administraci�n
p�blica.
Software Libre y Software Propietario
El software, como mercader�a, por lo general no est� a la venta. Lo que el usuario
adquiere, a trav�s de una erogaci�n monetaria o sin ella, es una licencia respecto de
los usos que puede dar a los programas en cuesti�n. N�tese que esto es a diferencia
de, por ejemplo, un libro o un disco, mercader�as en las que el cliente adquiere
t�tulo real sobre algo que puede prestar, regalar, revender, citar, alquilar, resumir,
etc.: al "comprar un programa", el usuario por regla general no adquiere derecho de
propiedad alguno, en muchos casos ni siquiera pasa a ser propietario del medio
magn�tico u �ptico en el que el software es entregado, que contin�a siendo propiedad
del autor original.
La licencia de uso de un programa en particular regula las maneras en las que el
usuario puede utilizarlo. Si bien la variedad de tipos de licencia abarca todo el
rango de posibilidades, desde las condiciones m�s leoninas hasta las m�s liberales, se
las puede clasificar en dos grandes categor�as: por un lado est�n las licencias
conocidas como "libres", y por otro las "propietarias". La gran diferencia entre estos
tipos de licencia consiste en que un software licenciado de modo propietario por lo
general otorga al usuario solamente el derecho de ejecutar el programa "tal como es"
(es decir, con errores incluidos) en determinada computadora, prohibiendo expresamente
todo otro uso, mientras que el software gobernado por una licencia libre permite al
usuario no solo ejecutar el programa en tantas computadoras como desee, sino tambi�n
copiarlo, inspeccionarlo, modificarlo, mejorarlo, corregir errores y distribuirlo, o
contratar a alguien para que lo haga por �l.
Estos derechos adicionales son herramientas clave e indispensables de todo software
que vaya a ser usado en el entorno de la administraci�n p�blica.
El Software y la Seguridad Nacional
Para cumplir con sus funciones, el Estado debe almacenar y procesar informaci�n
relativa a los ciudadanos. La relaci�n entre el individuo y el Estado depende de la
privacidad e integridad de estos datos, que por consiguiente deben ser adecuadamente
resguardados contra tres riesgos espec�ficos:
Riesgo de filtraci�n: los datos confidenciales deben ser tratados de tal
manera que el acceso a ellos sea posible exclusivamente para las personas e
instituciones autorizadas.
Riesgo de imposibilidad de Acceso: los datos deben ser almacenados de tal
forma que el acceso a ellos por parte de las personas e instituciones autorizadas est�
garantizado durante toda la vida �til de la informaci�n.
Riesgo de manipulaci�n: la modificaci�n de los datos debe estar restringida,
nuevamente, a las personas e instituciones autorizadas.
La concreci�n de cualquiera de estas tres amenazas puede tener consecuencias graves
tanto para el Estado como para el individuo. Cuando los datos son procesados
electr�nicamente, su vulnerabilidad a estos riesgos est� dada por el software que lo
procesa.
El Software Libre Atiende las Necesidades de la Seguridad Nacional
El software libre permite al usuario la inspecci�n completa y exhaustiva del mecanismo
mediante el cual procesa los datos. El inter�s en el mecanismo de procesamiento es
mucho m�s que acad�mico. Sin la posibilidad de la inspecci�n, es imposible saber si el
programa cumple meramente con su funci�n, o si adem�s incluye vulnerabilidades
intencionales o accidentales que permitan a terceros acceder indebidamente a los
datos, o impedir que los usuarios leg�timos de la informaci�n puedan usarlo. Este
peligro puede parecer ex�tico, sin embargo es muy concreto, y hay antecedentes
documentados.
El hecho de permitir la inspecci�n del programa es una excelente medida de seguridad,
ya que al estar expuestos los mecanismos, estos est�n constantemente a la vista de
profesionales capacitados, con lo que se vuelve inmensamente m�s dif�cil ocultar
funciones maliciosas, a�n si el usuario final no se toma el trabajo de buscarlas �l
mismo.
Al adquirir una licencia de uso de software propietario, en cambio, el usuario obtiene
el derecho a ejecutar el programa en una computadora, pero no a conocer el mecanismo
mediante el que el programa opera. Un elemento esencial de toda licencia propietaria
es la prohibici�n expresa al usuario de acaso intentar descubrir la manera en la que
el programa funciona. Esta limitaci�n puede ser razonable para un programa de juego,
pero es inaceptable en todos aquellos casos en los que el programa maneja informaci�n
�til, ya que al estar impedido de inspeccionarlo, al usuario s�lo le queda la
posibilidad de confiar en que sus proveedores, y tambi�n todos y cada uno de los
empleados de sus proveedores, e incluso las entidades gubernamentales bajo las que su
proveedores operan, se comporten de manera impecable y priorizando la seguridad del
cliente a�n por encima de sus propios intereses comerciales, nacionales o
estrat�gicos. Esta confianza ya ha sido rota repetidas veces. Valgan dos ejemplos de
la largu�sima lista, ambos ampliamente documentados:
La "Puerta Trasera" de Interbase
El sistema de base de datos conocido como "Interbase" fue comercializado por muchos
a�os por la firma Borland bajo una licencia propietaria, en la cual se prohib�a al
usuario la inspecci�n del programa. Durante el a�o 2000, sin embargo, Borland decidi�
publicar el programa bajo una licencia libre, gracias a la cual el programa est� hoy a
disposici�n del p�blico en general, y est� siendo sometido a escrutinio por
programadores de todo el mundo. Recientemente, este escrutinio arroj� como resultado
que durante al menos seis a�os, Borland hab�a entregado a sus clientes (clientes que
hab�an pagado por el privilegio de usar su software) un programa que conten�a una
"puerta trasera", es decir un mecanismo oculto mediante el cual los conocedores del
secreto pod�an forzar la entrada al sistema y manipular los datos del cliente a su
antojo.
Nunca qued� claro si la puerta trasera hab�a sido instalada con conocimiento de la
direcci�n de la empresa o no. El hecho de haber hecho p�blico el programa sin haber
eliminado previamente esas funciones (en cuanto evidencia incriminatoria) sugiere que
�stas fueron incorporadas al producto por alg�n programador an�nimo, sin autorizaci�n
de la empresa. De lo que no caben dudas es de que la intenci�n fue maliciosa, y los
usuarios de este producto estuvieron, sin saberlo, varios a�os a merced de los
iniciados en el secreto. Hoy, gracias a que el programa est� disponible bajo una
licencia libre, la puerta trasera pudo ser cerrada.
[Fuente: http://www.kb.cert.org/vuls/id/247371]
Windows NT Incluye una Clave Criptogr�fica Atribuible a la NSA
La National Security Agency (Agencia de Seguridad Nacional, m�s conocida como NSA) de
los EEUU es una poderosa entidad de contraespionaje, cuyas atribuciones incluyen, por
ejemplo, la de dejar temporariamente sin efecto las garant�as constitucionales de los
ciudadanos, y que restringe fuertemente la comercializaci�n de dispositivos de
seguridad, en particular de encriptaci�n de datos. Es gracias a la NSA que es ilegal
exportar tecnolog�a de encriptaci�n "fuerte" de datos desde de los EEUU, salvo algunas
excepciones. Una de estas excepciones es el software de seguridad incluido con
Microsoft Windows NT, que se comercializa bajo una licencia de tipo propietaria.
El mecanismo de seguridad de NT permite agregar mecanismos de encriptaci�n al sistema,
pero s�lo si esos mecanismos han sido previamente "firmados" digitalmente por
Microsoft Corp., lo que puede ser interpretado como una medida razonable para asegurar
al usuario que el mecanismo est� intacto y no ha sido alterado antes de la
instalaci�n.
El hecho de que est� prohibido analizar el funcionamiento de un programa no quiere
decir que nadie lo haga, y menos cuando de seguridad se trata. Especialistas en
seguridad inspeccionaron, con gran esfuerzo y probablemente en violaci�n de la ley, el
mecanismo de seguridad de Windows NT, y descubrieron el lugar donde est� almacenada la
"clave p�blica" mediante la cual el programa puede determinar si la "firma digital" es
aut�ntica o no. Lo curioso es que descubrieron que, junto a esta clave p�blica, hab�a
almacenada una segunda, de origen y funci�n desconocidos. Esto llam� la atenci�n de
alguna gente, pero siendo imposible determinar para qu� serv�a la segunda clave, la
cosa pas� relativamente inadvertida.
Un tiempo despu�s, Microsoft liber� el fat�dico "Service Pack 5", una actualizaci�n
del sistema operativo, y lo puso a disposici�n del p�blico a trav�s de Internet. Lo
particular del caso es que, durante el proceso de producci�n de esta actualizaci�n,
alg�n empleado de Microsoft se olvid� de llevar a cabo un paso de "limpieza previa" de
los programas. El objetivo de esta limpieza es eliminar del programa todo rastro de
los nombres con los que el programa se refiere a cada elemento de datos. La omisi�n
del paso de limpieza permiti� a los especialistas originales corroborar que lo que
hab�an encontrado era la clave p�blica de Microsoft, ya que el sistema se refer�a a
ese �tem de datos bajo el nombre "MS_KEY" (abreviatura de "Microsoft Key", o "Clave de
Microsoft"). La sorpresa fue grande, sin embargo, cuando vieron que el nombre de la
segunda clave era "NSA_KEY" ("Clave de la NSA").
Microsoft sali� por cierto al cruce de la acusaci�n de haber incluido una clave de la
NSA en Windows NT, alegando que esa segunda clave era tambi�n de Microsoft, pero nunca
ofreci� una explicaci�n satisfactoria para el nombre de la clave, ni indicaci�n alguna
de su funci�n. Concretamente, no sabemos si la NSA tiene o no una puerta trasera a
todas las computadoras que operan con Windows NT (y subsiguientes) del planeta, pero
existe suficiente evidencia circunstancial como para preocuparse, sobre todo para
entidades que manejan datos confidenciales, ya que la �nica suposici�n que puede
hacerse sin comprometer su seguridad es que la NSA tiene completo acceso a ella.
[Fuente: http://www.f-secure.com/news/1999/19990906.htm]
El Software y la Dependencia Tecnol�gica
Son muchas y conocidas las ventajas aportadas por la adopci�n de herramientas de
procesamiento de datos. Pero una vez comenzada la informatizaci�n de una tarea, la
computadora se vuelve imprescindible, y la tarea pasa a depender de su disponibilidad.
Si la instituci�n que usa la aplicaci�n no tiene libertad de contrataci�n en lo que se
refiere a ampliaciones y correcciones del sistema, se produce una dependencia
tecnol�gica en la que el proveedor est� en condiciones de dictar unilateralmente
t�rminos, plazos y precios.
Una forma particularmente insidiosa de esta dependencia tecnol�gica se produce a
trav�s de la manera en que se almacenan los datos. Si el programa usa un formato de
almacenamiento est�ndar, entonces el usuario puede estar seguro de que en el futuro
podr� seguir descifrando la informaci�n. Si, por el contrario, los datos se almacenan
en un formato secreto, el usuario queda atrapado en un determinado proveedor, que es
el �nico que puede ofrecer alguna garant�a de acceso a ellos.
El Software Libre Permite al Usuario el Control de su Destino
Las licencias libres no solo habilitan al usuario para la ejecuci�n del software, sino
que le permiten utilizarlo de muchas otras maneras. Entre ellas, el usuario tiene
derecho a inspeccionar el programa a su antojo, y por ese sencillo mecanismo (si no
por otros m�s poderosos, como la adhesi�n a standards), transparenta los formatos de
almacenamiento de datos, de modo que el usuario tiene la tranquilidad de que siempre
podr� acceder a ellos, y de que los desarrolladores de programas que interact�an con
los suyos siempre dispondr�n de documentaci�n completa y correcta para asegurar una
comunicaci�n sin problemas.
Adem�s, el software libre permite al usuario corregir y modificar el programa para
adecuarlo a sus necesidades. Esta libertad no est� destinada solamente a los
programadores. Si bien son �stos los que pueden capitalizarla en primera mano, los
usuarios tambi�n se benefician enormemente, porque de esta manera pueden contratar a
cualquier programador (no necesariamente al autor original) para que corrija errores o
a�ada funcionalidad. Las personas que puede contratar no s�lo no tienen exclusividad
alguna sobre la posibilidad de contrataci�n, sino que tampoco la adquieren a partir de
sus modificaciones. De esta manera, el usuario puede asignar sus recursos a resolver
sus necesidades de acuerdo a sus propias prioridades, pidiendo varias cotizaciones y
qued�ndose con aquella que le ofrezca mejor relaci�n precio / prestaci�n, sin
exponerse a chantajes y extorsiones.
El Efecto de Red + Formatos Secretos = Monopolio
Todo programa de computadora, y en especial aquellos que se utilizan para comunicar
informaci�n (procesadores de texto, planillas de c�lculo, administradores de correo
electr�nico, navegadores de Internet, gestores de bases de datos, etc.), exhiben lo
que t�cnicamente se conoce como "network effect" o "efecto de red". Esto es: su
utilidad aumenta con la cantidad de personas que lo usa, es decir con el tama�o de la
"red de usuarios" del programa. Los proveedores de software propietario conocen esto
muy bien, y todos ellos utilizan el mismo mecanismo para aprovecharlo: en cuanto
alcanzan una porci�n significativa del mercado, comienzan a almacenar los datos en un
formato secreto.
Deteng�monos un momento en este punto, para saborear lo que esto implica: los datos
del usuario, datos en los que el autor del software no tuvo ninguna participaci�n, son
codificados y almacenados en un formato secreto, propiedad del autor del programa, y
que el usuario no tiene derecho a investigar.
Lo que ocurre aqu� es que los datos del usuario est�n siendo tomados como reh�n por el
productor de software: dado que el formato es secreto, la �nica manera que el usuario
tiene de asegurarse que a�n en el futuro podr� acceder a esos datos, es a trav�s de
continuar usando programas de ese autor, y no de otro. Es cierto: muchos programas
ofrecen la posibilidad de leer documentos codificados en formatos for�neos (por
ejemplo, WordPerfect y Word pueden cada uno leer archivos creados por el otro), esta
funci�n es por lo general incompleta (es com�n la p�rdida de im�genes, fuentes, etc.)
y poco confiable, perdiendo a menudo informaci�n que estaba presente bajo la
aplicaci�n original, pero que no aparece en la nueva.
El objetivo que el autor de software propietario persigue con esta estrategia es que
la comunicaci�n m�s perfecta y sencilla se produzca exclusivamente entre usuarios del
mismo programa. Lo peor es que la estrategia funciona. La raz�n m�s citada para usar
Microsoft Word es que "es la �nica manera de intercambiar datos c�modamente con el
resto del mundo", independientemente de la calidad o el precio del producto. Si Word
almacenara los datos siempre en un formato p�blico (lo que ser�a perfectamente
factible), el usuario podr�a elegir cu�l programa es el que mejor satisface sus
necesidades, independientemente de cu�nta gente lo usa. Por cierto, Word es solo un
ejemplo. Si no fuera Word el programa dominante de la categor�a, habr�a otro que
estar�a en su lugar, y el argumento seguir�a valiendo con la misma fuerza, dado que el
software propietario, como mecanismo, conduce inevitablemente al monopolio.
La Licencia Limitada de Uso Deja Inerme al Usuario
Es conocido que los programas de computadora a menudo contienen errores, y que no
siempre se adecuan perfectamente a las necesidades del usuario. El cliente de software
propietario, que ha adquirido meramente una licencia limitada de uso, no tiene otro
remedio que recurrir al autor del programa, en la esperanza de que �ste se sienta
inclinado a corregir la situaci�n en tiempo y forma (recordemos que la licencia de uso
del software es "tal como est�", de modo que el autor no tiene obligaci�n de corregir
eventuales errores). A veces, el usuario est� en condiciones de incentivar al autor a
corregir un error o agregar una funci�n que necesita, pag�ndole por que lo haga, pero
hay obst�culos:
casi siempre, el usuario es una organizaci�n mucho m�s chica y menos poderosa
que el autor, de modo que su capacidad de incentivarlo es muy limitada
el autor es la �nica organizaci�n que tiene derecho a corregir y modificar el
programa, por lo que puede dictar precio, condiciones y plazos a su antojo
a�n cuando el usuario pague por el desarrollo del arreglo o de la nueva
funci�n, la propiedad intelectual sigue siendo exclusivamente del autor, que seguir�
lucrando con la nueva funcionalidad adquirida con el dinero del cliente
En otras palabras, el usuario est� a merced del autor del software, que puede atender
sus necesidades o no de acuerdo a su sola discreci�n.
Peor a�n, al estar los datos codificados en un formato secreto, el usuario depende
absolutamente de que el propietario del software contin�e permiti�ndole el uso de los
programas, porque de otra manera no puede acceder a su propia informaci�n. El
propietario del software tiene, a todos los efectos pr�cticos, la potestad de decidir
si un usuario determinado puede acceder o no a los datos que �l mismo elabor�.
El Software Propietario Fuerza Decisiones que Deber�an Ser del Usuario
El software propietario se licencia de tal modo que s�lo puede ejecutarse en un
determinado tipo de computadora, o sistema operativo. La elecci�n de qu� combinaci�n
de computadora y sistema operativo queda enteramente a discreci�n del propietario del
programa: nadie puede obligarlo a hacer que su programa est� disponible para tal o
cual plataforma, y como la licencia es meramente de uso, y no de modificaci�n, tampoco
es posible llevarlo uno mismo a la plataforma de elecci�n. Este hecho, combinado con
el monopolio inevitable al que conduce el efecto de red, hace que la elecci�n del
usuario est� dictada por las decisiones del propietario del software dominante, en vez
de ser hecha en base a sus propias necesidades. Esto es claramente visible en el
mercado de computadoras de escritorio, en el que la predominancia de Windows ha
convertido a las computadoras basadas en procesadores de la familia Intel aparezcan al
ojo no entrenado como la �nica alternativa viable.
De la misma manera, vali�ndose del mismo mecanismo de almacenar datos en formatos
secretos que pueden cambiar a discreci�n, sin necesidad de autorizaci�n, los
productores de software propietario peri�dicamente obligan a sus clientes a adquirir
actualizaciones innecesarias de sus programas. El recurso es simple: comercializan una
versi�n nueva del producto, y retiran la vieja del mercado. La nueva versi�n usa un
nuevo formato, incompatible con el anterior. El resultado es que el usuario, a�n si
est� conforme con las prestaciones de la versi�n con la que cuenta, no tiene m�s
remedio que adquirir la versi�n m�s "moderna", porque es la �nica forma que tiene de
leer los archivos que le env�an sus conocidos y colegas que tienen la versi�n nueva.
Por cierto, a menudo estas actualizaciones forzadas traen aparejadas otras, porque el
nuevo software tiene requerimientos de hardware m�s ambiciosos, y consume m�s memoria,
o necesita un procesador m�s r�pido, causando gastos innecesarios, etc.
El Ciudadano Argentino Debe Pagar una Licencia a Microsoft para Poder Cumplir con sus
Deberes Impositivos
Uno de los ejemplos m�s pat�ticos de esta dependencia tecnol�gica puede verse en la
misma legislaci�n Argentina. Desde hace un tiempo, la AFIP exige a los contribuyentes
la presentaci�n de diversas declaraciones en formato digital. La idea, por cierto, es
razonable, pero la manera en la que la AFIP la implement� es tal que exige que la
presentaci�n sea hecha exclusivamente a trav�s de la ejecuci�n de programas
espec�ficos provistos por esa organizaci�n. Estos programas, es cierto, son gratuitos,
pero entre sus requerimientos de ejecuci�n se incluyen, como sistemas operativos,
exclusivamente "Windows 95, 98 o superior". Es decir que el Estado est� exigiendo a
los ciudadanos que compren un determinado producto de un determinado proveedor al solo
fin de poder cumplir sus obligaciones impositivas. Esto es equivalente a dictar que
los formularios no digitales s�lo pueden ser completados usando lapiceras fuente marca
"Mont Blanc".
El Software y el Desarrollo Local
SI el usuario est� habilitado para ejecutar un programa, pero no para inspeccionarlo
ni modificarlo, entonces no puede aprender de �l, se vuelve dependiente de una
tecnolog�a que no s�lo no comprende sino que le est� expresamente vedada. Los
profesionales de su entorno, que podr�an ayudarlo a alcanzar sus metas, est�n
igualmente limitados: como el funcionamiento del programa es secreto, y su inspecci�n
est� prohibida, no es posible arreglarlo. De esa manera, los profesionales locales ven
sus posibilidades de ofrecer valor agregado cada vez m�s limitadas, y sus horizontes
laborales se estrechan junto con sus chances de aprender m�s.
Est� Roto, y No Se Puede Arreglar
Probablemente toda persona que usa una computadora con software propietario conoce la
situaci�n: est� trabajando, cuando de repente el programa que opera se "cuelga" sin
raz�n aparente. Aquellos lo suficientemente afortunados como para contar con personal
de soporte t�cnico, o con amigos enterados, suelen acudir a ellos en busca de ayuda,
al menos las primeras veces. Pero ante esta situaci�n el t�cnico apenas alcanza a
diagnosticar "se colg�" (gracias, no nos hab�amos dado cuenta) y a oprimir el bot�n de
"reset". Los datos que el usuario hab�a compilado laboriosamente a lo largo de las
�ltimas cuatro horas est�n irremediablemente perdidos. La frustraci�n es mucha. �Para
qu� estudian tanto y se dan aires de sabihondos, si no saben arreglar una cosa
cotidiana como esta? La m�quina ahora anda (rengueando), pero �cu�nto tiempo va a
pasar hasta que se descomponga de nuevo?
Lamentablemente, los profesionales locales no pueden dar respuesta a estos problemas,
porque el conocimiento necesario para darla est� restringido a los empleados del
propietario de los programas en juego. Es cierto: los propietarios ofrecen onerosos
cursos en los que capacitan profesionales para resolver problemas, pero ellos dictan
la profundidad de esos cursos, nunca revelan todos los detalles, y no proveen ninguna
manera de corroborar que lo que ense�an es realmente correcto. En suma, nadie sabe
exactamente qu� pasa, solamente sospecha. Y a�n si una de estas sospechas fuera
correcta, a�n en el improbable caso de que alguien, fortuitamente, descubriera la
causa de un determinado error y pudiera eliminarlo para siempre... �Tendr�a prohibido
hacerlo!
El software propietario reduce a los profesionales locales al papel de "monos de
apretar reset".
El Software Libre Fomenta el Desarrollo Local y Se Nutre del Global
El cliente que exige a un profesional local que le d� soporte sobre un programa
propietario est� pidiendo lo imposible. Si lo que necesita es un campo f�rtil de
profesionales competentes, que conozcan a fondo los productos que soportan, y que
est�n en condiciones de ofrecer soluciones definitivas a los problemas que surjan, y
no meros parches, estar� en mucho mejores manos adoptando software libre para su
operaci�n.
Al usar software libre, que los profesionales pueden analizar a fondo, comprender y
mejorar, el usuario queda en posici�n de poder exigirle al personal de soporte que los
sistemas cumplan su tarea a la perfecci�n. Ya no cabe la excusa "lo que pasa es que se
cae el XXX", donde XXX es cada d�a una nueva y oscura componente sobre la que el
profesional no tiene control, y por ende responsabilidad. Aqu� est� todo abierto, todo
el que quiere puede aprender, todo el que quiere puede colaborar, y si alguien no sabe
es porque no quiso aprender, no porque alguien le ocult� la informaci�n necesaria para
cumplir con su tarea.
Es cierto que no existen a�n soluciones libres para todas la necesidades de los
usuarios. Si vamos al caso, tampoco existen soluciones propietarias para todas las
necesidades. En aquellos casos en que la soluci�n libre no existe, hay que
desarrollarla, lo que significa esperar a que alguien m�s tropiece con la necesidad y
lo desarrolle, o desarrollarlo uno mismo (o lo que es igual, pagar para que alguien lo
desarrolle). La diferencia est� en que en aquellos casos en que s� hay una soluci�n
libre disponible, el usuario puede utilizarla inmediatamente y sin reparos de ning�n
tipo, mientras que con las soluciones propietarias siempre tiene que pagar, y lo que
obtiene a cambio es una "soluci�n" cerrada y secreta, en vez de una herramienta que le
permita crecer y operar con seguridad y libertad.
El software libre sienta las bases para un desarrollo s�lido y aut�nomo de los
profesionales locales que ofrecen soluciones.
El Software y la Capacidad Operativa
Una vez que se introduce la inform�tica en una tarea, comienza a hacerse
imprescindible. Esto se debe en gran parte a que los datos almacenados en medios
digitales son, a diferencia de aquellos registrados en papel, imposibles de descifrar
cuando la computadora no est� funcionando. Por ello, es esencial que los medios
t�cnicos de procesamiento de datos est�n a disposici�n del usuario, de lo contrario
�ste se ve imposibilitado de cumplir con su tarea.
"Se Cay� el Sistema"
Nadie se asombra ya de perder horas de trabajo porque debi� reiniciar su sistema, ni
de que sus datos desaparezcan (junto con los de varios colegas) debido a la acci�n de
un virus, ni de las colas detenidas porque la computadora no responde. El usuario est�
resignado, y acepta estos problemas como parte del precio a pagar por el uso de la
herramienta. Sin embargo, ninguna de estas fallas es inherente a las computadoras: son
tan solo la expresi�n tangible de la impotencia del usuario final ante las fallas de
un mecanismo sobre el que no tiene ning�n control, y del que depende para poder llevar
a cabo su tarea.
Esta falta de control alcanza niveles grotescos. Tomemos como ejemplo el sistema de
emisi�n de pasaportes de la Polic�a Federal. Cuando argentinos que viven en el
exterior tienen un hijo en un pa�s que se rige por el Jus Sanguinis, digamos Alemania,
el ni�o no es argentino ni alem�n, es ap�trida. Alemania se reh�sa a emitir un
pasaporte para el ni�o. Argentina s� lo emite, pero a la hora de ingresar la
nacionalidad del ni�o, el programa carece de la opci�n "ap�trida", por lo cual se lo
anota como alem�n, decisi�n tan arbitraria como designarlo hind�. En s�ntesis, tenemos
aqu� un caso en el que el defecto de un programa de software modifica de hecho la
legislaci�n.
El Software Libre Permite Operar Correcta y Eficientemente
La clave de la operatividad est� en el control. El software libre es en general mucho
m�s robusto que sus contrapartes propietarias sencillamente porque cuando los usuarios
encuentran un defecto lo pueden arreglar (o hacer arreglar) de acuerdo a sus propios
intereses. Y al ser la correcci�n libre, al igual que el programa original, basta con
que alg�n usuario en el planeta encuentre m�ritos para resolver el problema para que
est� solucionado para todos los dem�s. El usuario puede adaptar el programa a sus
necesidades sin pedirle permiso a nadie, eligiendo plazos, presupuestos y proveedores
de acuerdo a sus posibilidades y prioridades, y resolviendo sus problemas de una vez
por todas, en vez de continuar luchando contra ellos cotidianamente.
El Costo del Software
El software no s�lo cuesta un precio de adquisici�n de licencia. Tambi�n cuesta
mantenerlo, operarlo, ajustarlo. Es importante para el usuario el poder mantener estos
costos bajo control, pues de lo contrario puede llegar a verse impedido de llevar a
cabo sus metas, a fuerza de erogaciones no planificadas.
El Software Libre es del Usuario
Un detalle simp�tico del software libre, consecuencia directa de las caracter�sticas
que ya hemos discutido, es que su uso es libre: todo aquel que lo tiene en su poder
puede usarlo cuantas veces quiera, en cuantas m�quinas quiera, a los fines que quiera.
De esta manera, utilizando software libre, el usuario se libera de toda dependencia de
un proveedor �nico, y puede administrar su crecimiento y operaci�n con total
autonom�a, sin temor de costos ocultos ni extorsiones.
El Due�o de la Pelota
Todas las desventajas comparativas del software propietario respecto del software
libre que hemos mencionado se traducen materialmente en perjuicios econ�micos para el
usuario, en t�rminos de horas de trabajo perdidas, falta de capacidad de reacci�n,
decisiones forzadas, dependencia tecnol�gica, inseguridad de datos, actualizaciones
innecesarias, etc. A esto se suman los costos de licencia, tanto los ostensibles como
los ocultos.
La licencia limitada de uso bajo la que se comercializa el software propietario no
solo es onerosa, sino que adem�s coloca al usuario en multitud de problemas. Por
ejemplo, la obligaci�n de pagar nuevamente al proveedor del sistema cada vez que
expande su operaci�n, pese a que �ste no aporta nada nuevo. Peor a�n, el proveedor
obliga al cliente a hacer su propia auditoria respecto de la correcta aplicaci�n de
las licencias. Este problema se agrava debido a la falta de provisi�n, por parte del
titular de los derechos de autor, de herramientas efectivas para controlar el uso de
software, de modo que, a medida que aumenta la cantidad de m�quinas y usuarios, este
mismo control se va haciendo cada vez m�s caro, hasta superar los costos de la misma
licencia.
El Software y el Estado
La argumentaci�n citada es por cierto aplicable a todo tipo de organizaciones grandes
y peque�as. Pero lo que en el emprendimiento privado es mera conveniencia, para el
Estado se vuelve crucial. El Estado administra informaci�n p�blica y privada acerca de
los ciudadanos, y simult�neamente propiedad de los ciudadanos. La inseguridad
intr�nseca en la operaci�n "secreta" del software propietario implica exponer estos
datos a un riesgo injustificable de sustracci�n y alteraci�n.
Tambi�n desde los puntos de vista social y estrat�gico es imperativo el uso de
software libre. Es la �nica manera de garantizar no s�lo la democratizaci�n del acceso
a la informaci�n y los sistemas del Estado, sino tambi�n la competitividad de la
industria local de software, potencial fuente de trabajo de alt�simo valor agregado.
Creemos importante destacar que no es esta una medida proteccionista:
independientemente de su origen, se trata de privilegiar aquel software cuya licencia
alienta la participaci�n y colaboraci�n de profesionales del medio en vez de
discriminarlos, a la vez que estimula la competencia.
La dependencia tecnol�gica emergente de la naturaleza del software propietario es
claramente inaceptable para el Estado. Ya hay instituciones torciendo las leyes para
adaptarlas al software que les vendieron. Los contribuyentes nos vemos forzados a
adquirir software de una determinada marca y modelo al solo efecto de cumplir nuestras
obligaciones tributarias. El Estado est� expuesto al chantaje a trav�s de la
informaci�n que tiene almacenada en formatos propietarios secretos, al sabotaje a
trav�s de vulnerabilidades deliberadas, y todo esto a pesar de estar disponibles las
herramientas y los conocimientos necesarios para no estar expuestos a estos problemas.
El Estado, por su envergadura y por su papel de administrador de los bienes comunes,
es particularmente vulnerable a los riesgos del software propietario, a la vez que
est� en una posici�n particularmente estrat�gica para beneficiarse con las ventajas
del software libre, y tambi�n para contribuir a su desarrollo. Pongamos por ejemplo a
las provincias, todas embarcadas en costos�simos programas de informatizaci�n, que
podr�an formar un conglomerado para financiar el desarrollo de una soluci�n libre a su
problem�tica, y compartirla entre todas. El Estado Nacional est� en una situaci�n
similar, si contamos con el hecho de que las distintas reparticiones regionales de un
mismo ente requieren licencias de uso de software adicionales.
Estado de Desarrollo del Software Libre
Actualmente, existen soluciones de software libre listas para instalar y usar en las
siguientes funciones, entre muchas otras:
Estaci�n de trabajo
Infraestructura de red (para m�quinas Linux, Windows, Macintosh, Unix, etc)
Servidor de archivos
Servidor de impresoras
Servidor de correo electr�nico
Servidor de WWW
Servidor de acceso a Internet
Gesti�n de bases de datos
Desarrollo de software
Gesti�n de oficina (procesador de la palabra, hoja de c�lculo, etc)
Correo electr�nico y comunicaciones en general
Navegaci�n de Internet
Por cierto, no existen a�n soluciones libres para todos y cada uno de las necesidades
que podamos imaginar, pero eso tambi�n es cierto del software propietario. En estos
casos, la respuesta es, claramente, desarrollarlo, creando una soluci�n duradera, que
nos permita crecer y administrar nuestros datos con seguridad y libertad.
Por todas las razones expuestas, es que solicito de mis pares que me acompa�en
con su voto afirmativo en este proyecto, teniendo presente que marcaremos un hito
nacional sobre el uso del software y la defensa de los derechos del ciudadano y de
las autonom�as provinciales y locales.
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