Esta explicado, entonces... saludos a todos e todas ----- Original Message ----- ** *Sent:* Saturday, October 20, 2007 11:11 AM *Subject:* Re: Fw: galeano,vertdades con mucho humor,
por favor, aclaren que yo no soy el autor de ese artículo. internet abre caminos, pero la red está llena de emboscadas. gracias, eduardo galeano El día 20/10/07 > > > > > *Por qué todavía no me compré un DVD** * > > *Eduardo Galeano* > > > Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y > cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre > agregarle una función o achicarlo un poco. > > No hace tanto con mi mujer lavábamos los pañales de los críos. Los > colgábamos en la cuerda junto a otra ropita; los planchábamos, los > doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar. Y ellos, > nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron > de tirar todo por la borda (incluyendo los pañales). ¡Se entregaron > inescrupulosamente a los desechables! > > Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó tirar. ¡Ni los > desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles > guardando los mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores. Y > nuestras hermanas y novias se las arreglaban como podían con algodones para > enfrentar mes a mes su fertilidad. > > ¡Nooo! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento > me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más > probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. > > > > Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, > el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las > navidades. > ¡Guardo los vasos desechables! > ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez! > > ¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plástica de los > pollos! ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en > el cajón de los cubiertos! > > Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la > vida. ¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después! La > gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, fiambreras de tejido y > hasta palanganas y escupideras de loza. Y resulta que en nuestro no tan > largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el > barrio en mi infancia y hemos cambiado de heladera tres veces. > > ¡Nos están fastidiando! ¡¡Yo los descubrí. Lo hacen adrede!! Todo se > rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que > tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica. > > ¿Dónde están los zapateros arreglando las medias suelas de las Nike? > ¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommiers casa por casa? > > ¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista? > ¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los > talabarteros? > > Todo se tira, todo se desecha y mientras tanto producimos más y más > basura. El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que > en toda la historia de la humanidad. El que tenga menos de 40 años no va a > creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el basurero!! ¡¡Lo > juro!! ¡Y tengo menos de........... años! Todos los desechos eran orgánicos > e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy > hablando del siglo XVII). No existía el plástico ni el nylon. > > > > La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban > rodando las quemábamos en San Juan. Los pocos desechos que no se comían los > animales, servían de abono o se quemaban. > > > De por ahí vengo yo. Y no es que haya sido mejor. > Es que no es fácil para un pobre tipo al que educaron en el 'guarde y > guarde que alguna vez puede servir para algo' pasarse al 'compre y tire que > ya se viene el modelo nuevo'. > > Mi cabeza no resiste tanto. Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos > no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que además cambian el > número, la dirección electrónica y hasta la dirección real. Y a mí me > prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y > el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) > > Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. > Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a > todo. > Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos > podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar(porque éramos de hacer > caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del > segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la > primera caquita. > > > > ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a > los pocos meses de comprarlo? > > En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para > los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y > el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. > > > Y guardábamos. ¡¡Como guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! > > ¡Guardábamos las chapitas de los refrescos! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos > limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. > Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. > Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las > clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin > de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos! > > Las cosas que usábamos: mantillas de faroles, ruleros, ondulines y agujas > de primus. > > Y las cosas que nunca usaríamos. Botones que perdían a sus camisas y > carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y en el > cuarto cajón. > > Partes de lapiceras que algún día podíamos volver a precisar. Tubitos de > plástico sin la tinta, tubitos de tinta sin el plástico, capuchones sin la > lapicera, lapiceras sin el capuchón. > > Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes que > perdían a su encendedor. > > > > Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se > tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores > descartables. > > Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por > todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las > latas de sardinas o del corned beef, por las dudas que alguna lata viniera > sin su llave. > > ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al > techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío > para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su > vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín. > > > > Las cosas no eran desechables. Eran guardables. > > > > ¡¡Los diarios!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de > goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas > para envolver!!. ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo > el diario pegado al trozo de carne! > > Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para > hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer > cuadros y los cuentagotas de los remedios por si algún medicamento no traía > el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de > la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se > convirtieron en los primeros álbumes de fotos. Y las cajas de cigarros > Richmond se volvían cinturones y posa-mates y los frasquitos de las > inyecciones con tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué > intención, y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con > la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'este es un 4 de > bastos'. > > > > Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa (broches) y > el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que > esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo. > > Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros > objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas > aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a > nada. Ni a Walt Disney. > > Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y > nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos > que sí, pero, ¡minga que la íbamos a tirar! Las pusimos a vivir en el > estante de los vasos y de las copas. > > > Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. > Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa > belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas > de bollones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y > los corchos esperaron encontrarse con una botella. > > Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y > los que preservábamos. > > Ah ¡No lo voy a hacer! > Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; > que también el matrimonio y hasta la amistad es descartable. > Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. > > Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la > memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. > > No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto > caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. > > > > No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan > a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más > nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o > que valoran más a los lindos, con brillo y glamour. > > Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. > > > > De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme > seriamente entregar a la bruja como parte de pago de una señora con menos > kilómetros y alguna función nueva. > > Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el > riesgo de que la bruja me gane de mano y sea yo el entregado. > > > > Hasta aquí. > > > > Eduardo Galeano > > > > > > ------------------------------ > E-mail clasificado por el Identificador de Spam Inteligente de Telefónica. > Para modificar la categoría clasificada acceda a su webmail. > > ------------------------------ > Este mensaje ha sido verificado por el Antivirus de Mail de Telefónica. > > > > __________ Informação do NOD32 IMON 2450 (20070810) __________ > > Esta mensagem foi verificada pelo NOD32 sistema antivírus > http://www.eset.com.br > > -- Nossa demagogia da igualdade social é uma forma de mascarar desigualdades na aplicação das leis, ou simplesmente privilégios. Entre o que pode e o que não pode, nos esmeramos em encontrar um jeito... de burlar as leis. – Roberto DaMatta "Se você não concordar, não posso me desculpar..."
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