Mis queridos amigos,
Recuerden que la única forma de asegurar de donde viene una planta es encontrarla bien adentro en el monte y bien pegada de un árbol. Cualquier otra forma siempre deja muy razonables dudas de su procedencia. Conozco muchos cuentos como: recuerdo cuando una vez me perdí en la montaña x, y casi cuando estaba al borde una insolación, llegué a un riachuelo hermoso, bebí agua y al levantar la cabeza, ahí estaba, la mas hermosa cattleya lueddemanniana alba que jamás vieron mis ojos y resulta que todos saben que el tipo nunca ha salido a más de cien metros de su ciudad. O aquel muy consabido de que llegué al sitio x, y en un pequeño valle, allí en el pasto, entre vacas, vi un grupo de plantines, los recogí, llevé a mi casa y después de cuidarlos más que a mi vida, la primera que floreció resultó ser la percivaliana caerulea ´Fulanita´ que ahora tiene un FCC de la XXX. Que molleja de suerte. En el caso particular de las lueddemannianas, todas suelen florecer de forma muy errática, un año la floración puede ser espectacular y al siguiente provoca botarlas. Además, la misma planta cultivada en sitios diferentes se comporta de forma distinta. Solo les digo que hasta no contar con un método científico confiable que esté a la mano de todos para la identificación de los diferentes clones, solo estaremos especulando. Gerardo
