Muchas gracias por tu correo Ukhamawa. Envíame más datos de esta niña (todos 
los que puedas). Desde mujeres progresistas para el mundo intentaremos apoyar 
el caso de esta niña.  Las mujeres, seamos de la cultura que seamos, siempre 
tenemos las de perder. Por favor no te olvides, me interesa mucho. Un saludo, 
Paquita.

----- Mensaje original -----
De: ukhamawa
Enviado: sábado, 29 de diciembre de 2007 22:43
Para: Red de Noticias Indígenas
Asunto: [aymara]Perú: Racismo y discriminación en el Ministerio de Educación.

Racismo y discriminación en el Ministerio de Educación.

Walter Paz Quispe Santos.


Hay un hecho punible por el que el Ministro Chang guarda un silencio cómplice, 
se trata del racismo y discriminación que sufrió la niña puneña Nina Alionka 
Mendoza Yanqui.

La niña Nina Alionka, estudiante del Colegio Adventista Tupac Amaru de Juliaca, 
había obtenido el primer lugar en su centro educativo, la UGEL San Román y la 
Dirección Regional de Educación de Puno en su fase regional, en el marco del IV 
Concurso Nacional de Redacción denominado “Respetos Guardan Respetos” 
propiciado por el Ministerio de Educación del Perú. Y luego vino lo más 
importante. En la fase nacional, también obtuvo el primer lugar para alegría de 
miles de niñas puneñas que vieron en ella un modelo digno a imitar.

Pero, luego vino lo más escandaloso y detestable. Nina Alionka por mérito 
propio y con legitimidad debió participar en un concurso internacional de 
ortografía que se llevó a cabo en Santo Domingo. Así lo hicieron saber a su 
señor padre los especialistas del Ministerio de Educación. Las coordinaciones 
iban viento en popa. Le exigieron tramitar su pasaporte y otros documentos. Le 
dieron la fecha de viaje y otros requisitos. Sin embargo, de pronto esas 
“coordinaciones” se enfriaron, y misteriosamente los especialistas de la 
entidad rectora de nuestra educación nacional cortaron toda comunicación con el 
padre de la niña y la Región de Educación de Puno.

Lo demás es historia conocida. Algunos funcionarios del Ministerio de Educación 
habían decidido favorecer ilegalmente ¿por razones de partido político? 
¿Amiguismo?, a otro niño que participó en el mencionado certamen sin mérito 
alguno gracias a la decisión corrupta, miserable y escandalosa de estos.

Su señor padre refiere que cuando exigió explicaciones, escuchó en el auricular 
del teléfono una respuesta deleznable y racista “cómo una chola serrana (y 
otros adjetivos irreproducibles) puede representar al Perú”.

En esta increíble y triste historia hay dos hechos reprochables: el racismo con 
que tratan a las estudiantes aymaras, quechuas y amazónicas de las distintas 
regiones del Perú, y la manera poco responsable y discriminatoria con que se 
posterga a las niñas más talentosas e inteligentes de nuestra patria.

Actuar de ese modo, no es raro en el Ministerio de Educación, lo mismo ocurre 
con otros programas como el famoso PEAR y la EIB que propicia mediocremente 
esta entidad y con métodos indigenistas del siglo XIX. Es decir, con una 
mentalidad gamonal y excluyente. Por eso, las decisiones unilaterales abundan y 
qué decir de la formas de tratar y de implementar estos programas. Sino 
preguntémonos: ¿quiénes dirigen estas entidades en el Ministerio de Educación? 
Apristas despistados y algunos extranjeros sin noción ni idea de la complejidad 
de nuestro país.  

El racismo en nuestro país y sobre todo en el Ministerio de Educación es una 
práctica social común. El papel desempeñado por funcionarios y especialistas en 
su implementación y perpetuación se condice con una legitimación ideológica de 
los blancos en el poder que ven a los que pertenecen a otras culturas o tienen 
un color de piel distinto al suyo, como extraños y los califican con adjetivos 
xenofóbicos y excluyentes. Está de más decir de sus actitudes cínicas de 
discriminación estructurada e hipócrita. Este hecho también nos hace mirar cómo 
se evidencian las incoherencias entre el pensar y actuar. En todos los textos 
del Ministerio de Educación se habla bien de las culturas andinas y de la mujer 
campesina en nombre de la interculturalidad. Pero cuando uno de estos 
funcionarios y especialistas ve a una niña como Nina Alionka, siente aversión y 
desprecio, racismo colonial; y claro, incapacidad para dirigir un país complejo 
y multicultural.

Al discriminarse a Nina Alionka, también se discrimina a todas las niñas del 
país. Una vez más la mujer peruana no es parte de la agenda educativa ni parte 
de las políticas educativas de este gobierno. Una verdadera pena para un 
Ministro que le hace el jueguito a las viejas prácticas apristas llenas de 
corrupción y desorden. Basta mirar la declaración de los derechos del niño que 
en su principio uno dice: “Los derechos serán reconocidos a todos los niños sin 
excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, 
sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o 
social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño 
o de su familia” ¿y qué de estos principios? Todo es letra muerta cuando el 
favoritismo y la corrupción vencen a una práctica de los derechos humanos de 
las niñas.

Las niñas del colegio adventista “Tupac Amaru” de Juliaca, antes de irse de 
vacaciones han lavado la bandera peruana en señal de desagravio a favor de su 
compañera Nina Alionka. ¿Hará lo propio el Ministro Chang?


Walter Paz Quispe Santos

UNIVERSITAT POMPEU FABRA
Institut Universitari de Linguistica Aplicada.
La Rambla 30 - 32 - 08002 Barcelona
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