ENTREVISTA: JOSÉ SARAMAGO Em Pedro Doria.*acrescentei no final link para
quase todos os livros do autor em ebook.)

Uma entrevista aos
sábados<http://pedrodoria.com.br/2008/04/26/uma-entrevista-aos-sabados-37/>
26/April/2008
· 6:34 · 34 
Comentários<http://pedrodoria.com.br/2008/04/26/uma-entrevista-aos-sabados-37/#comments>

Não senti raiva por estar morrendo Raiva de quê? Raiva tem que ter um alvo.
Sentiria raiva de mim mesmo? De um poder superior que decidiu que minha vida
se acabava ali? E, mesmo que este poder existisse, que efeito teria minha
raiva? Não senti raiva. Morrer, acabar, sentir raiva para quê? Em que
acredita uma pessoa que sente raiva? Acredita que tem o direito de continuar
vivendo? Talvez eu tenha sentido raiva. Admito isso. Mas o que me
impressiona é a inutilidade da raiva nessas circunstâncias.

Não senti resignação. É mais como uma aceitação. São dois movimentos
distintos. Você aceita porque não tem saída. A resignação é aceitação mas
também uma desistência. Não pode haver desistência na aceitação.

Depois, de certa forma, foi uma ressurreição. Isso é o despertar de um corpo
dormido e este corpo é seu. Os médicos estão fazendo seu trabalho e o seu é
de ajudar a seu corpo neste processo que pode ser chamado de ressurreição.
Mas prefiro chamar de regresso, que é menos dramático e mais claro. Está
regressando a si mesmo. Fui reduzido a alguém que estava ali e que não tinha
ânimo, força ou gana para escrever. A única parte do corpo que não sofreu
perda, acho, foi o cérebro, que se mostrou extraordinariamente ativo, não
posso explicar. Nunca caí na sonolência. Sempre estive muito desperto, com
capacidade de observação e comentário. Fiz até piada!

*José 
Saramago*<http://www.elpais.com/articulo/cultura/he/resucitado/he/regresado/elpepucul/20080424elpepicul_5/Tes>

Do EL País
"No he resucitado, he regresado" Escritor

*JUAN CRUZ* *- Lisboa - *24/04/2008



<http://www.elpais.com/envios/enviar_noticia/index.html?xref=20080424elpepicul_5.Tes&type=&anchor=elpepicul&d_date=&aP=modulo%3DEnviar%26params%3Dxref%253D20080424elpepicul_5.Tes%2526type%253D%2526d_date%253D%2526anchor%253D>

El premio Nobel cuenta sus sensaciones después de la enfermedad que le puso
al borde de la muerte y habla de su contradictoria relación con Portugal
ahora que Lisboa acoge una exposición sobre su persona

Pocos de los que entonces, en diciembre último, le pudieron ver
hospitalizado en Lanzarote hubieran pensado que el hombre que anoche asistía
a la inauguración de una exposición sobre su vida era el mismo. En aquel
momento, José Saramago, 85 años, premio Nobel de Literatura, se despedía de
la vida; su mujer, Pilar del Río, su compañera desde 1986, la que le llevó a
vivir a Lanzarote, se juramentó: "Ganaremos, ganaremos la primavera". Y en
primavera, saludable ya aquel hombre entonces final, vuelve a Lisboa como si
hubiera protagonizado una resurrección. No fue una resurrección, dice él,
"más bien fue un regreso". Ayer, en la inauguración de la muestra (ya
exhibida en Lanzarote) en el Palacio de Ajuda de Lisboa, a la que asistió el
primer ministro portugués José Sócrates y el ministro de Cultura español,
que llevó una carta de Zapatero al escritor, Saramago subrayó el emblema de
su vida, que es una frase de Pessoa: "Para ser grande hay que ser entero".
Antes, en su casa tranquila y chiquita de la capital portuguesa, contó la
experiencia a la que ha sobrevivido.
   La noticia en otros webs

   - webs en 
español<http://www.elpais.com/archivo/buscando.html?query=%22No%20he%20resucitado,%20he%20regresado%22&donde=enotros&idioma=es>
   - en otros 
idiomas<http://www.elpais.com/archivo/buscando.html?query=%22No%20he%20resucitado,%20he%20regresado%22&donde=enotros&idioma=nes>

  "Soy muy crítico con la situación de mi país, la gente está decaída"

"Me ha sorprendido la serenidad con que acepté la posibilidad de no
sobrevivir"

"Pero ¿y quién sería yo si no hubiera nacido en este lugar del mundo?"

"Desarrollé un sentido del humor muy activo. ¡Yo que no cuento chistes!"

*Pregunta.* ¿Cómo se siente?

*Respuesta.* En términos relativos, y teniendo en cuenta lo que he sufrido
en los últimos meses, extraordinariamente bien. Hay un término de
comparación: me veo ahora y recuerdo cómo estaba antes, incluso encuentro
una cierta dificultad en comparar estas dos personas, la que yo he sido y
ésta que está aquí y ahora. La diferencia es de tal magnitud que llego a
pensar que todo aquello fue un sueño. Más bien una pesadilla. Estoy muy
bien. Sigo con mi recuperación y estoy trabajando, estoy escribiendo.

*P. *Creímos que no lo iba a contar.

*R.* No llegué a pensar eso; pensé que estaba realmente malo, en un estado
deplorable, pero tenía mucha confianza en mis médicos, en los que me
cuidaron. Pero, en fin, en mis horas de soledad, que en el fondo eran casi
todas, aunque Pilar siempre estaba a mi lado, admití como algo bastante
natural que no saliera de aquello. O, peor, que saliera para irme al otro
lado... Ahora bien, lo que para mí ha sido sorprendente ha sido la
serenidad, la tranquilidad con que acepté sin miedo y sin angustias la
hipótesis de no sobrevivir a la enfermedad. Y esa serenidad y esa
tranquilidad no es que me haya reconciliado con la idea de la muerte, porque
uno no ha de reconciliarse con la idea de la muerte, pero me ha ayudado a
contemplar ese hecho como algo natural. Y además, ineluctable, no podía
hacer nada contra ella. Puedes armarte de la fuerza que encuentras en ti
para no ceder al pánico, al miedo, a la angustia de un posible final, y que
además lo estés viviendo... Todo eso lo he vivido, pero como estoy bien
ahora, no lo recuerdo como una situación que he pasado sino como una
pesadilla. Y lo único que tenía que hacer era despertar de esa pesadilla. Me
desperté.

*P.* ¿Qué vio al despertar?

*R.* No era como estar en la pesadilla de la que despiertas y luego
recuerdas. Durante todo ese tiempo yo no era uno sino dos. Uno, que padecía
una enfermedad, y otro que asistía a todo lo que le sucedía a ese enfermo.
Yo estaba a la vez viviendo una pesadilla y asistiendo a ella.

*P.* Eso habrá creado una emoción muy fuerte dentro.

*R.* No lo sé. Yo me sentí en un estado de casi anestesia total. Es decir,
lo vivía no con indiferencia, en absoluto, al contrario, pero podría incluso
decirte que lo he vivido sin emociones. No recuerdo haber cedido al peso de
cualquier sentimiento, de miedo, o de pena. No. Yo me examinaba a mí mismo
con una frialdad casi científica. Desarrollé, eso sí, un sentido del humor
muy activo, en las conversaciones con los médicos y con las enfermeras.
Nunca he sido chistoso, pero ahí me mostré chistoso, hice bromas sobre lo
que iba ocurriendo, desmitifiqué el drama. ¡Y yo nunca cuento chistes! Creo
que eso me ha protegido de un sentimentalismo fácil, un poco llorón; nunca
he sentido ese riesgo, pero en esta ocasión no lo padecí en absoluto. Jamás.

*P.* ¿Se siente rabia?

*R. *¿Rabia por qué?

*P.* Por estar perdiendo la vida.

*R. *Pero la rabia es inútil si no se tiene un blanco. ¿Qué rabia sería?
¿Contra mí mismo? ¿Contra un poder superior que hubiera decidido que mi vida
se acabara allí? Y aunque ese poder superior existiera, ¿cómo le llegarían
los efectos de mi rabia? No, ninguna rabia. Morir, acabar, y sentir rabia,
¿para qué? ¿Quién se cree esa persona para sentir rabia? ¿Creía que tenía
derecho a seguir viviendo? Yo creo que sí. Lo admito. Pero lo que me
impresiona es la inutilidad de la rabia en circunstancias como ésas.

*P.* ¿Resignación tampoco?

*R.* No es resignación, es sencillamente una aceptación. Son dos movimientos
distintos. Lo aceptas porque no tienes otra salida. La resignación es
aceptación pero a la vez es renuncia. Y puede no haber renuncia en la
aceptación.

*P.* Ahora esto es como una resurrección.

*R.* En cierta forma. Porque uno es testigo del despertar de un cuerpo
dormido y ese cuerpo es tuyo. Los médicos están haciendo su trabajo, y el
tuyo es el de ayudar a tu cuerpo, en ese proceso que se puede llamar de
resurrección. Pero a mí me gusta más llamarlo proceso de regreso, es menos
dramático y más claro. Estás regresando a ti mismo.

me quedé reducido a alguien que estaba allí y no tenía ánimo, fuerza ni
ganas para la escritura. La única parte del cuerpo que no ha sufrido esa
pérdida de tono creo que ha sido el cerebro, que demostró una actividad
extraordinaria, que no puedo explicar. Nunca caí en esa soñolencia...,
siempre estuve muy despierto, con capacidad de observación y de comentario.
¡Hasta de chistes!

*P.* Eso le salvaría.

*R.* Quizá sí... Y el estado excelente de mi corazón. Cuando el cuerpo
parecía inclinado a renunciar, el corazón siguió peleando y ha ganado la
batalla.

*P. *¿Y la novela?

*R. *Era algo que podía terminar o no. O consigues salir y regresas a casa,
o lo que estabas haciendo se queda inacabado. El viaje del elefante. Va
marchando.

*P.* Muchos temimos que esta exposición que ahora se inaugura en Lisboa
sería una exposición póstuma. ¿Cómo se siente en su propio pueblo asistiendo
a ella?

*P. *Muy contento, muy feliz. No es que este viaje sea una especie de
reconciliación con mi pueblo, no he estado nunca de espaldas al país donde
nací. Siempre he vuelto; después de la enfermedad y de todo eso se dice que
hay un reencuentro... Para un reencuentro se necesitan por lo menos dos, la
patria y la persona, pero la patria es una abstracción, no se me presentó,
ni ahora ni nunca, vestida no me imagino cómo, diciendo "yo soy la patria",
pero uno pertenece a un lugar, a una historia, a un idioma, y yo creo que
eso es la patria. Yo soy muy crítico con la situación social y política en
Portugal, pienso que el ánimo de la gente está decaído, parece haber
renunciado al futuro... Estamos muy aborregados, pero este es mi país, y
punto. No es el más hermoso ni el más inteligente ni el más inventivo, pero
es mi país. Hace años, me preguntaron por las relaciones con mi tierra. Y yo
contesté: Me gusta lo que este país ha hecho de mí. Porque tú puedes
protestar contra esto y aquello, pero lo que no puedes negar es que lo bueno
y lo malo es lo que te ha hecho a ti, y luego decides si te gusta o no. Pero
si te gusta confiésalo. En el fondo, la cosa es muy sencilla: yo puedo
criticar a Portugal, pero hay una pregunta: ¿Y quién sería si no hubiera
nacido en este lugar del mundo?

*P.* ¿Y la respuesta es...?

*R.* ¿Sería más inteligente, habría escrito una obra más importante, sería
reconocido por la gente en la calle, pondrían mi nombre a calles o a
institutos? No lo sé. Se es lo que se es y punto.


Monday, April 28, 2008  JOSE SARAMAGO - PREMIO NOBEL - VÁRIOUS LIVROS
EBOOKS: Ensaio Sobre a Cegueira,Memorial do Convento,O Evangelho Segundo
Jesus Cristo,O Homem
Duplicado<http://ssrj-musica-livros.blogspot.com/2008/04/jose-saramago-premio-nobel-vrios-livros.html>

<http://bp3.blogger.com/_WAAgzmZs2jc/SBYtcFKPQuI/AAAAAAAACXk/PBx_I9tvxMo/s1600-h/JS+-+Memorial+do+Convento.bmp>
<http://bp1.blogger.com/_WAAgzmZs2jc/SBYs8lKPQsI/AAAAAAAACXU/LM2ztV7ldQw/s1600-h/JS+-+Evangelho+Segundo+Jesus+Cristo.bmp><http://bp3.blogger.com/_WAAgzmZs2jc/SBYtMFKPQtI/AAAAAAAACXc/bOHRY3V_FWk/s1600-h/JS+-+ENSAIO+SOBRE+A+CEGUEIRA.bmp>
*PARA VISUALIZAR E BAIXAR OS LIVROS CLIQUE
AQUI<http://ssrj-musica-livros.blogspot.com/2008/04/jose-saramago-premio-nobel-vrios-livros.html>
*

Responder a