Macolextianos,
  ma�ana, 20 de Abril, se reanudan las reuniones entre el gobierno y
las farc en San Vicente del Cagu�n.  Ya iremos viendo que sale de esta
nueva ronda.
  Por su parte los paras, ante el temor de que las cosas sigan pa'
delante, han intentado poner sancadilla.  Uno se pregunta, �qu� pas�
con la propuesta que estaba manejando el gobierno hace unos meses, de
entablar tambi�n negociaciones don los paras?

-- 
Fernando Guzman
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Tomado de El Espectador
http://www.elespectador.com/9904/19/genotici.htm




         Entre la esperanza y el temor
    
    Los habitantes de San Vicente del Cagu�n, el coraz�n de la zona de
    despeje, se hallan entre la esperanza y el temor. La esperanza que
    tienen es la de que el Gobierno y la guerrilla logren por fin afianzar
    su di�logo y enrumbarlo definitivamente hacia la paz.
    
    Y el temor radica en que en los �ltimos d�as varios ciudadanos, en
    especial comerciantes, han recibido llamadas telef�nicas amenazadoras
    de personas que dicen pertenecer a las autodefensas. "Ya le va a tocar
    el turno a San Vicente.  Somos las autodefensas y pronto estaremos
    all�", le dijeron, por ejemplo, al due�o de un granero. "A San Vicente
    no hay necesidad de llevar lista", le gritaron en tanto por el
    tel�fono a otro. Las personas que le confirmaron a este diario haber
    recibido ese tipo de llamadas, pidieron mantener en reserva su
    identidad, por temor a lo que pudiera suceder.
    
    "Yo no s� si quien habl� por tel�fono es o no de las autodefensas,
    pero las llamadas existen", dijo uno de ellos.
    
    Incluso, en algunos lugares de la poblaci�n ha comenzado a circular un
    comunicado, con membrete presuntamente de las Autodefensas Unidas de
    Colombia, en la que le piden a los campesinos de la regi�n evitar
    cualquier trato o ayuda a la guerrilla.
    
    "Nuestros frentes de guerra llegar�n muy pronto a combatir a la
    guerrilla. Y a partir de hoy las cosas tienen que cambiar aqu�", dice
    el primero de los seis puntos de ese comunicado, conocido ayer por los
    enviados de este diario.
    
    "Nadie, absolutamente nadie, puede permitir la entrada de guerrilleros
    a sus casas, ni brindarles ning�n tipo de ayuda", dice un segundo
    punto. "No responderemos por nada de lo que suceda en viviendas
    cercanas a los campamentos guerrilleros, aunque est�n de civil".

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