Macolextiancit@s; este mensaje para contarles que los mensajes 03 y 04 van a ser fotos. Comentario a la foto #03 (1903): Foto del "zurdo" Huertas (centro) flanqueado por los generales Amaya y Tovar. Mi abuelito me contaba que al Coronel Huertas algunos le decian el "zurdo" dizque porque era manco del brazo derecho ji! ji! ji! Si ven todas las condecoraciones? WOW! Los generales colombianos, acompa�ados de sus 15 edecanes, acababan de bajar del vagon de ferrocarril especial que "amablemente" habian puesto a su disposicion los estadounidenses de la compa�ia ferroviaria bajo el mando del Coronel Shaler, dizque para que llegaran bien a Panama, mientras las tropas colombianas en Colon, se prestaban a viajar "en el tren que seguia;" como quien dice quedo la cabeza separada del cuerpo y ante esta cirugia, el coronel Huertas no tuvo problema poniendolos presos... y saben cuanto le pagaron? el Dr. Amador (nacido en Colombia y futuro presidente de Panama) le habia ofrecido 50 dolaretes por soldado y 65000 para �l. Don Estebancito Huertas acepto inmensamente conmovido...Como el unico sistema de correos y telegrafos entre Panama y Colon era el de la Compa�ia ferroviaria, pues no hubo problemas de comunicacion entrte colombianos detras del telon. Eran las cinco en punto de la tarde... Bueno, eran como las cinco cuando el "coronel" Huertas dijo que tenia que cambiarse la casaca y se entro a los cuarteles. Ahi fue cuando una compania de soldados con bayoneta calada salio y se partio en dos lineas, una delante y una detras de Amaya y Tovar y un capitan de apellido Salazar les dijo: "Se�ores generales, considerense prisioneros;" el general Tovar dijo: "Yo soy el jefe supremo;" Salazar continuo: "Ud. y sus edecanes;" "bajo las ordenes de quien?" dijo Tovar; "Ordenes del GENERAL Huertas" -- o sea que el zurdo cambio no solo se hizo rico sino que cambio esa tarde de casaca y de rango. Comentario a la foto #04 (1928): Foto de un monoplano PAV14x volando bajo sobre el lago Gat�n. El chisme es que ese avi�n de un solo asiento va conducido por el famoso Charles Lindbergh. El hecho de que pudiera simultaneamente manejar el avion y atender a la persona que llevaba sentada en sus piernas, nadie se lo explica... ji! ji! ji!
