Andr�s Oppenheimer
Se desplomar�n los precios petroleros a cinco d�lares el barril
hacia el 2010? �Habr� un colapso petrolero que tendr� un enorme impacto sobre
las econom�as de Estados Unidos y Am�rica Latina, que los analistas todav�a no
han contemplado?
Tengo que confesar que cuando recientemente recib� por correo
un estudio pronosticando que los precios del petr�leo se derrumbar�n de su
precio reciente de $30 el barril a cinco d�lares a finales de esta d�cada, lo
archiv� con una sonrisa ben�vola en una pila de papeles que cada tantas semanas
va a parar al cesto de papeles.
Sin embargo, en d�as recientes, cuando la Ford Motor Co.
anunci� que comenzar� a producir carros semiel�ctricos Ford Explorer que
consumir�n 42 por ciento de gasolina menos que los actuales, comenc� a darme
cuenta que no se puede descartar un derrumbe de los precios petroleros.
Los nuevos Ford Explorer, que estar�n en las calles en el 2004,
ser�n carros "h�bridos", con motores que funcionar�n con electricidad y
gasolina. Ya en la actualidad hay algunos carros "h�bridos" en el mercado,
incluido el Honda Insight y el Toyota Prius, y se espera que las dem�s compa��as
automotrices sigan los pasos de la Ford y las empresas japonesas. Estos avances
tecnol�gicos son algunos de los factores citados por el profesor de la
Universidad de Thunderbird, Robert Grossee, y el ex gerente de la Exxon para
Am�rica Latina, Juan Yanes, en su ensayo "Por qu� el petr�leo costar� cinco
d�lares el barril en el 2010".
Otros de los factores que mencionan son las crecientes
presiones sobre los pa�ses industrializados a reducir el consumo de gasolina por
problemas de contaminaci�n ambiental; las nuevas tecnolog�as que permiten un
mayor uso de gas natural para la generaci�n de energ�a, y una continua
disminuci�n en los costos del descubrimiento y la explotaci�n de nuevos pozos
petroleros.
Contrariamente a lo que muchos creen, las reservas mundiales de
petr�leo han crecido enormemente. Mientras el Gobierno de Estados Unidos
calculaba en 1914 que las reservas mundiales se agotar�an en diez a�os, las
reservas probadas han crecido de 540 000 millones de barriles en 1970 a m�s de
un bill�n de barriles actualmente. La semana pasada, cuando llam� al
Departamento de Energ�a para ver cu�les son las proyecciones del Gobierno de
Estados Unidos, me informaron que la estimaci�n oficial es que el petr�leo
bajar� de un promedio de $28 por barril el a�o pasado a $21 en el 2010. John
Cogan, un vocero del Departamento de Energ�a, me se�al� que la proyecci�n
oficial contempla las nuevas tecnolog�as de la industria automotriz, pero no
tiene en cuenta las posibles medidas de Estados Unidos y Europa en el futuro
para exigir un menor consumo de gasolina por motivos ecol�gicos.
Otras empresas no gubernamentales tambi�n prev�n una ca�da de
precios.
La firma DRI pronostica un precio de $18 por barril en el 2010,
mientras que Petroleum Economics Ltd. proyecta un precio de $13.7 ese a�o. �C�mo
afectar�an estos precios petroleros a Estados Unidos y Am�rica Latina? La
econom�a norteamericana ser�a la gran ganadora, y la importancia estrat�gica del
Medio Oriente para Estados Unidos disminuir�a significativamente.
En Am�rica Latina, Brasil ser�a el m�s beneficiado, seguido por
otros pa�ses importadores de petr�leo, como Chile y Uruguay. Brasil, que ya es
el gigante econ�mico de la regi�n, aumentar�a a�n m�s su importancia econ�mica y
pol�tica en la regi�n. Los grandes perdedores ser�an Venezuela, Ecuador y
Colombia, que viven en gran medida de sus exportaciones petroleras y que -a
diferencia de M�xico- no han hecho mucho por diversificar sus fuentes de
ingresos. Venezuela, que depende del petr�leo para el 70 por ciento de sus
exportaciones, ser�a la m�s afectada. �Mi conclusi�n? En base a las proyecciones
oficiales de Estados Unidos y otras estimaciones de la industria, dudo que los
precios se desplomen hasta los cinco d�lares por barril. Sin embargo, parece
haber un consenso en que caer�n bastante. Los pa�ses petroleros del norte de
Am�rica del Sur, que ya son los m�s convulsionados de la regi�n, podr�an estar
ante un futuro de aun mayor volatilidad, a menos que empiecen a tomar
precauciones desde ahora.