Lucy
Nieto de Samper*
Algunos jerarcas de la Iglesia Cat�lica insisten en sacar del
mercado el Postinor 2, un nuevo anticonceptivo de emergencia que previene
embarazos cuando hay relaciones sexuales sin protecci�n, o hay violaciones.
Sustentaron un derecho de petici�n con el argumento de que es una p�ldora
abortiva. Y el aborto lo proh�be y lo condena la Iglesia.
Pero reconoci�ndoles a los monse�ores el derecho de orientar a
su grey, cabe recordarles que en Colombia, Iglesia y Estado van por caminos
separados; que la Constituci�n le garantiza al ciudadano la primac�a de sus
derechos inalienables; libre desarrollo de la personalidad; libertad de
conciencia; libertad de cultos; autonom�a procreativa; igualdad de derechos y
oportunidades; derecho de salud; es decir, todo un paquete de art�culos
constitucionales que est�n por fuera del dominio eclesi�stico. Y, adem�s, que
cient�ficamente est� confirmado que Postinor 2 no produce aborto si la mujer ya
est� embarazada.
En qu� momento comienza el embarazo, es el punto clave. Pues
mientras la Iglesia sostiene que comienza enseguida del acto sexual, los m�dicos
dicen que se inicia cuando el huevo fertilizado se implanta completamente en la
pared del �tero; proceso que comienza a los cinco d�as de la fertilizaci�n y
dura una semana.
"El embarazo no es un evento 'm�gico', que se da inmediatamente
despu�s de una relaci�n sexual. Es un proceso biol�gico, gradual y progresivo".
Ensartados en una discusi�n sin salida, pues la tozudez de los
jerarcas en querer imponer su criterio se estrella contra el inter�s de los
m�dicos por evitar grandes y graves problemas humanos y de salud, m�s bien
deber�a debatirse tema tan candente como el aumento de embarazos no deseados,
sobre todo en adolescentes, problema que en diez a�os dobl� su frecuencia; con
el consiguiente aumento de los abortos provocados que pasan de 400 000 al a�o y
constituyen la segunda causa de mortalidad femenina. Y si eso ocurre en el siglo
XXI, vaya uno a saber en qu� estar�a este pa�s si a principios de la d�cada de
los 60 no hubieran comenzado a atacar el problema de la explosi�n demogr�fica,
cuando la tasa de fertilidad colombiana era de 3,8. Pues si la natalidad hubiera
seguido a ese ritmo, hoy Colombia tendr�a unos 65 millones de habitantes, y no
42 millones, 50 por ciento de los cuales vive hoy en los l�mites de la pobreza
absoluta.
De control de la natalidad, planificaci�n familiar o paternidad
responsable, lo que significa no traer al mundo hijos que no se puedan atender
como Dios manda, empez� a hablar en Colombia el ginec�logo Fernando Tamayo,
quien, con otros profesionales, fund� a Profamilia para promover y defender el
derecho humano a la planificaci�n familiar, y para concienciar al pueblo y a sus
dirigentes sobre el problema de la explosi�n demogr�fica.
Y Profamilia, pionera en salud sexual y reproductiva en Am�rica
Latina, import� Postinor 2, con todas las de la ley. Y ha aclarado que no es
abortivo ni atenta contra la gestaci�n, porque act�a antes de que esta se
produzca.
Tomar el anticonceptivo de emergencia es decisi�n �ntima de la
mujer, y la Iglesia puede condenarlo, pero no impedirlo. Y en un pa�s colmado de
pobres y de desocupados, donde -dicho por Mockus- uno de los grandes problemas
de salud p�blica es el embarazo indeseado en adolescentes, esa realidad hay que
atenderla, como lo hace Profamilia.
Porque m�s madres adolescentes, m�s abortos, m�s hijos no
deseados, son m�s problemas sociales que Colombia ya no aguanta.
*El Tiempo de Bogot�, GDA
