Colext/Macondo Cantina virtual de los COLombianos en el EXTerior --------------------------------------------------
ELPAIS.ES EDICI�N IMPRESA opini�n Las lecciones de Argentina Por :JOSEPH STIGLITZ Joseph Stiglitz. premio Nobel de Econom�a de 2001,es profesor en la Universidad de Columbia, dirigi� el Consejo de Asesores Econ�micos del ex presidente estadounidense Bill Clinton y fue vicepresidente del Banco Mundial. *project Syndicate. 2002. El colapso de Argentina dio lugar a la suspensi�n de pagos m�s grande de la historia. Los expertos est�n de acuerdo en que �ste es s�lo el �ltimo de una serie de salvamentos encabezados por el FMI que despilfarraron miles de millones de d�lares y no lograron salvar a las econom�as que pretend�an ayudar. La naturaleza de ese fracaso, sin embargo, est� todav�a en discusi�n. Algunos argumentan que el FMI fue demasiado indulgente; otros, que fue demasiado severo. Aquellos que culpan al FMI ven el problema como provocado por el propio gasto de Argentina, despilfarrador y corrupto. Estos intentos de culpabilizaci�n est�n equivocados: uno puede entender la suspensi�n de pagos como consecuencia de los errores econ�micos cometidos durante toda una d�cada. Entender qu� fue lo que sali� mal nos brinda importantes lecciones para el futuro. Los problemas empezaron con la hiperinflaci�n de la d�cada de los ochenta. Para reducir la inflaci�n hac�a falta cambiar las expectativas; 'anclar' la moneda al d�lar supon�a lograr eso. Fue un retorno a una variante del viejo argumento del patr�n oro. Si la inflaci�n continuaba, el tipo de cambio real del pa�s se apreciar�a, la demanda de sus exportaciones caer�a, el desempleo se incrementar�a y eso moderar�a las presiones de los salarios y los precios. Los agentes del mercado, sabiendo eso, se dar�an cuenta de que la inflaci�n no se mantendr�a. Siempre y cuando el compromiso con el sistema cambiario fuera cre�ble, lo ser�a tambi�n el compromiso para detener la inflaci�n. Si las expectativas inflacionarias cambiasen, podr�a lograrse reducir la inflaci�n sin un costoso desempleo. Esta receta funcion� durante un tiempo en algunos pa�ses, pero era arriesgada, como se mostrar�a en Argentina. El FMI foment� el uso de este sistema cambiario. Ahora es menos entusiasta, aunque es Argentina quien est� pagando el precio, y no el FMI. La fijaci�n por ley de la paridad uno a uno entre el peso y el d�lar redujo la inflaci�n, pero no promovi� un crecimiento sostenido. Se debi� alentar a Argentina para que estableciera un sistema cambiario m�s flexible o, por lo menos, un tipo de cambio que reflejara m�s los patrones comerciales del pa�s. Tambi�n hubo otros errores en el programa de 'reforma' de Argentina. Se alab� a ese pa�s por permitir que los bancos fueran en gran parte propiedad de extranjeros. Por un tiempo esto cre� un sistema bancario aparentemente m�s estable, pero este sistema fracas� en la ayuda a las peque�as y medianas empresas. Despu�s del impetuoso crecimiento que lleg� con el fin de la hiperinflaci�n, �ste se redujo, en parte porque las empresas en el pa�s no pudieron obtener una financiaci�n adecuada. El Gobierno argentino reconoci� el problema, pero fue golpeado por numerosos contratiempos fuera de su control antes de que pudiera hacer algo al respecto. La crisis de Asia Oriental de 1997 le supuso el primer golpe. En parte debido al mal manejo del FMI, aqu�lla se volvi� una crisis financiera global, incrementando los tipos de inter�s para todos los mercados emergentes, incluyendo el de Argentina. El sistema cambiario de ese pa�s sobrevivi�, pero a un precio muy alto: la aparici�n de un porcentaje de desempleo de dos d�gitos. Pronto, los altos tipos de inter�s desbordaron el presupuesto del pa�s. Pero aun as�, la relaci�n deuda-PIB de Argentina -incluso cuando el pa�s empez� a colapsarse- permaneci� en un nivel moderado, cerca de 45%, m�s bajo que la de Jap�n. Pero con tipos de inter�s de 20%, el 9% del PIB del pa�s se gastar�a anualmente en financiar la deuda. El Gobierno busc� la austeridad fiscal, pero no lo suficiente como para compensar los caprichos del mercado. La crisis financiera global que se dio despu�s de la de Asia Oriental provoc� una serie de grandes ajustes en los tipos de cambio. El valor del d�lar, al que estaba atado el peso argentino, se increment� fuertemente. Entre tanto, el vecino de Argentina y socio comercial del Mercosur, Brasil, depreci� su moneda; algunos dicen que fue significativamente subvaluada. Los salarios y los precios cayeron, pero no lo suficiente como para permitir que Argentina compitiera de manera efectiva, en especial porque muchos de los productos agr�colas -que constituyen la ventaja comparativa natural de ese pa�s- se enfrentaron con altas barreras para entrar a los mercados de los pa�ses ricos. Apenas se hab�a recuperado el mundo de la crisis financiera de 1997-1998, se desliz� hacia la desaceleraci�n global del 2000/2001, empeorando la situaci�n de Argentina. Aqu� fue donde el FMI cometi� su error fatal; apoy� una pol�tica fiscal restrictiva, la misma equivocaci�n que cometi� en Asia Oriental, y con las mismas desastrosas consecuencias. Se supon�a que la austeridad fiscal iba a restaurar la confianza. Pero las cifras del programa del FMI eran ficticias; cualquier economista pod�a haber predicho que las pol�ticas de ajuste del gasto incitan a la recesi�n y que los objetivos presupuestarios no ser�an alcanzados. No hace falta decir que el programa del FMI no alcanz� sus metas. Rara vez se recupera la confianza cuando una econom�a cae en una profunda recesi�n y en un porcentaje de desempleo de dos d�gitos. Quiz� un dictador militar, como Pinochet en Chile, podr�a suprimir los disturbios sociales y pol�ticos que surgen en tales condiciones. Pero en la democracia argentina eso fue imposible. En varias visitas que realic� a Argentina, me sorprend� del largo tiempo que llevaban sufriendo sus habitantes; a m� no me resulta tan sorprendente que los alborotos callejeros hayan destituido al presidente de Argentina como que esos disturbios hayan tardado tanto tiempo en producirse. Hay siete lecciones que deben extraerse ahora de este proceso: 1. En un mundo de tipos cambiarios vol�tiles, fijar una moneda a otra como el d�lar es muy arriesgado. Hace a�os que se deb�a haber aconsejado a Argentina que abandonara ese sistema cambiario. 2. La globalizaci�n expone a un pa�s a enormes sacudidas. Las naciones deben enfrentarse a esas sacudidas. Los ajustes de los tipos de cambio forman parte del mecanismo de globalizaci�n. 3. Ignorar los contextos social y pol�tico se vuelve un peligro en perjuicio propio. Cualquier gobierno que aplica pol�ticas que dejan a grandes sectores de la poblaci�n desempleados o subempleados no est� cumpliendo su misi�n primaria. 4. Centrarse exclusivamente en la inflaci�n -sin prestar atenci�n al desempleo o al crecimiento- es arriesgado. 5. El crecimiento requiere de instituciones financieras que brinden cr�ditos a las empresas nacionales. Vender los bancos a extranjeros, sin crear las salvaguardas apropiadas, puede impedir el crecimiento y la estabilidad. 6. Raramente se restablece la fortaleza -o la confianza- econ�mica con pol�ticas que conducen a la econom�a de un pa�s a una profunda recesi�n. El Fondo Monetario Internacional es el gran culpable por haber insistido en pol�ticas restrictivas. 7. Hacen falta mejores m�todos para afrontar situaciones similares a la de Argentina. �se fue mi argumento durante la crisis de Asia Oriental; el FMI afirm� lo contrario, optando por su estrategia de gran salvamento. Ahora el FMI reconoce tard�amente que deber�a explorar otras alternativas. El FMI intentar� por todos los medios desviar la culpa: habr� acusaciones de corrupci�n y se dir� que Argentina no adopt� las medidas necesarias. Por supuesto, el pa�s necesitaba llevar a cabo otras reformas, pero seguir el consejo del FMI de aplicar pol�ticas de ajuste del gasto s�lo empeor� las cosas. La crisis de Argentina deber�a recordarnos la apremiante necesidad de reformar el sistema financiero global, y por donde debemos empezar es por una profunda reforma del FMI. http://www.elpais.es/articulo.html?xref=20020110elpepiopi_7&type=Tes&anchor=elpepiopi&d_date=20020110 _________________________________________________________________ Hable con sus amigos en l�nea, pruebe MSN Messenger: http://messenger.msn.es -------------------------------------------------------------- To unsubscribe send an email to: [EMAIL PROTECTED] with UNSUBSCRIBE COLEXT as the BODY of the message. Un archivo de colext puede encontrarse en: http://www.mail-archive.com/[email protected]/ cortesia de Anibal Monsalve Salazar
