Sacerdote a juicio por denunciar entrega de tierras a Oscar Arias JAVIER CÓRDOBA MORALES redactor
El padre Ronal Vargas afirma que Costa Rica vive tiempos de represión social, donde se han cerrado espacios de expresión a la ciudadanía. Ronal Vargas afirmó la Iglesia Católica ha perdido protagonismo en el tema social. (Katya Alvarado). Sin temores y con la convicción de que lucha es por una causa justa, el presbítero Ronal Vargas Araya enfrenta desde el 30 de enero un juicio por injurias, calumnias y difamación planteado por Matías Gonzaga, a quien señaló de "testaferro" del presidente Oscar Arias Sánchez en la adquisición de terrenos del Instituto de Desarrollo Agrario (IDA) en La Cruz de Guanacaste. Previo a iniciar el juicio, el padre Ronal explicó a UNIVERSIDAD desde la Casa Cural San José Obrero de Liberia, los motivos por los cuales fue demandado, y no desaprovechó la oportunidad para criticar el "estado de represión" que en su criterio vive hoy Costa Rica. PODEROSOS CON TIERRAS DE POBRES El problema para el cura Vargas inició durante la celebración de un aniversario más de la muerte del campesino Gil Tablada Corea, el 17 de noviembre del 2005, quien fue asesinado el latifundista Luis Morice que se habría adueñado de terrenos propiedad del Estado. Posteriormente, relató, esta persona habría perseguido a los otros campesinos "con la complicidad de la policía" y detuvieron a varios de ellos. Hubo un gran conflicto social, hasta que el IDA intervino y en el año 81 y 82, decidieron adquirir completamente las tierras, y quitar la influencia de la prominente familia de la zona para luego otorgar parcelas a los pobres", relató Vargas. Durante la actividad en que se recordaron los hechos, el padre Vargas afirmó que el hoy alcalde de La Cruz, Matías Gonzaga, adquirió la parcela 1 de la Hacienda el Jobo y otras tierras, en Bahía Salinas, que fueron otorgadas por el IDA a la señora Teodora Obando. Vargas dijo a UNIVERSIDAD que a la señora le ofrecieron ¢900.000 por la venta de esa tierra y narró que posteriormente el alcalde de La Cruz traspasó esa y otras propiedades a una sociedad llamada Adral, propiedad de los hermanos Arias Sánchez. "Yo dije en el discurso como estos testaferros utilizaron esta situación para favorecer a alguien más grande desde arriba , en este caso fue a Oscar Arias, José María Figueres y a otro gran ministro", aseguró Vargas. Gonzaga fue Ejecutivo Municipal del La Cruz en el periodo 1986-1990, mismo en el que fue presidente por primera vez el mandatario Arias. El traspaso de las tierras a Gonzaga se dio al finalizar el período presidencial. Estos hechos fueron denunciados durante la campaña electoral anterior por el entonces candidato Álvaro Montero Mejía, del Partido Rescate Nacional, quien interpuso una denuncia para que se investigara esta situación. El traspaso de propiedades otorgadas a parceleros del IDA tenía entonces un plazo de 15 años para que pudiesen ser traspasadas, pero en 1997, durante la administración Figueres Olsen, este plazo se levantó, y se dio el traspaso de las tierras. Los tres actualmente tienen parcela, solo que Figueres la trasladó a otros miembros de la familia, detalló. Por reseñar estas situaciones durante la celebración, Gonzaga acusó al padre Vargas por injurias, calumnias y difamación, pero no lo hizo de inmediato. "Había mucha gente liberacionista, mucha gente arista en especial, que le llevaron los comentarios a Matías Gonzaga y él no hizo nada de momento. Pasó la época electoral y cuando Arias ganó, Matías empezó a hacer vueltas para poner la denuncia judicial, y en mayo del 2006 la presentó la diciendo que yo había hablado muy mal de la familia de él, que había hablado mal de don Oscar, que lo había acusado a él de ladrón", explicó Vargas. ARIAS POR AQUÍ Y ARIAS POR ALLÁ Según Ronal Vargas, aunque la denuncia no está presentada directamente por el presidente Arias, en su opinión, el mandatario habría tenido participación en la queja. El padre Vargas señaló que las denuncias planteadas y las investigaciones no han surtido efecto alguno. "El asunto es que nunca se había enjuiciado la tenencia de estas tierras por don Oscar, se había comentado, se habían intentado varios juicios, pero siempre todo quedó a medio palo; una fuerza desde lo alto, que no es precisamente la del Espíritu Santo, mandaba a suspender todas las investigaciones internas del IDA y un juicio que se hizo previo a las elecciones de aquel año, denunciado por el Partido Rescate Nacional", aseguró Vargas. VOZ CRÍTICA A pesar de los problemas que le ha causado, el Padre Vargas no escatimó en dar su visión crítica de la realidad política del país, e inclusive de señalar la falta de una voz fuerte en la Iglesia Católica costarricense. Según el padre Vargas, ha tenido el apoyo de los obispos Vittorino Geradi y Ángel Sancasimiro, así como un sacerdote de espíritu crítico como el padre Luis Arrocena, quien fue su padrino de ordenación. "Él fue perseguido por Carazo porque organizó a la gente en Chacarita contra el aeropuerto que el gobierno quería poner ahí, y el gobierno quería echarlo del país, pero la gente lo iba escondiendo de casa en casa. Siempre lo admiré y me ha dicho: "ahijado mantente firme, que en los últimos años sos el único cura que ha aparecido en La Extra, por profeta y no por pederasta", comentó Vargas. El apoyo para el padre Vargas también ha llegado de diversas organizaciones y hasta de personas fuera del país. "Hasta este momento es cuando he sentido más el apoyo solidario de gente, de grupos, organizaciones, sindicatos, gremios que me han llevado esta noticia internacionalmente, me cuentan que un periódico en Argentino y que en otro en España salió. Un pastor de Miami me llamó para darme el apoyo, unos conocidos de El Salvador también me llamaron", expresó. Para Vargas, la Iglesia Católica ha perdido protagonismo en el tema social, pues se ha encerrado en los templos cuando la gente lo que pide es una voz firme de denuncia. "En la situación del TLC que la gente esperaba una voz valiente, profética, directa, la Iglesia ha dado palabras muy lindas, pero no la palabra definitiva que la gente espera escuchar, que la iglesia tome una posición más dura, más fuerte. Si siento que la Iglesia ha echado para atrás, el espíritu de Monseñor Sanabria ha guiado a algunos curas, pero ha sido un grupo pequeño", criticó el sacerdote. Vargas es del sentir de que Costa Rica vive tiempos de represión social, donde los espacios para que la ciudadanía se exprese se han cerrado. "Siento que ir a las calles se ha convertido en el delito más grande, el pueblo ya no tiene opciones, medios de protestar, de manifestar disconformidad. Hasta en la Asamblea Legislativa, poco a poco los diputados de oposición se les van cerrando portillos y no se les permite manifestar su oposición, y en la calles están esperando que usted saque un corta uñas para acusarlo de terrorista", comentó. Los medios de comunicación no se salvan de sus críticas, pues los considera "servidores elitistas", por lo que inclusive se ha negado a hablar con algunos de ellos. "De hecho hasta del periódico La Nación me han llamado y del que hace los reportajes del IDA; y no he querido atenderlos", señaló.
