PRIMERA PARTE
LAS LEYES DE IMPLEMENTACIÓN DEL TLC: UN BANQUETE DE NEGOCIOS Y CORRUPCIÓN Por Alvaro Arnoldo Araya Alpízar Las leyes de implementación del TLC constituyen una estafa contra la institución del Referéndum y la aprobación del TLC, un Tratado Plus que amplia competencias, establece pautas y compromisos más allá del TLC consultado en potenciales contratos, derechos no requeridos , prebendas, concesiones, consultorías y seguros a firmas privadas costarricenses, Centroamericanas o transnacionales, y, por si fuera poco, hace a un lado la discusión parlamentaria bajo el disfraz de la potestad del soberano, que por cierto no ha sido ni informando, ni consultado sobre esos pluses. Asistimos las y los costarricenses al atropello más grande de la historia contra la democracia y su institucionalidad, con la complacencia de los medios de comunicación que ávidos de proteger los jugosos negocios telecinos de sus patronos y sus pluses, han emprendido toda una campaña de desprestigio y desinformación contra el Partido Acción Ciudadana (PAC), que ha argumentado reiteradamente la importancia de presentar una y cuantas mociones sean necesarias, para mejorar en lo posible las leyes mencionadas, replantear lo necesario o eliminar muchas normas que en sus disposiciones van más allá del TLC. Los perdedores con el TLC y sus leyes de implementación serán muchos, pero las ganancias serán enormes, sí, pero sólo para unos cuantos. A costa del sacrificio de la mayoría de las y los costarricenses. Aunque queda una pregunta en el aire, cuando se escucha a los presentadores de la radio y la televisión, o se leen las publicaciones escritas, donde se hace mofa de las mociones con los carretillos y las insinuaciones de gastos superfluos en fotocopias, cuando son los miembros del Partido Único Neoliberal G-38 quienes con sus decenas de asesores, carros, teléfonos y demás recursos encarecen exorbitantemente la labor legislativa, cuando bien se podrían emplear esos recursos para atender necesidades urgentes de la población : ¿por qué ninguna de los medios ha hecho mención a los plus telecinos argumentados por la Fracción del Partido Acción Ciudadana ? ¿Por qué ninguno de los medios que se dice objetivos- ha evidenciado en términos la economía que representa para el Estado y el pueblo costarricenses la operación administrativa de la Fracción PAC? ¿Qué o quién los detiene? Todos los actores mediáticos están comprometidos en esta campaña de distorsión de la verdad, incluido el Diario Extra, otrora flamante medio caracterizado por su balance en la información. El programa de mensajes televisivos, radiales y escritos incluyó, hasta ahora al Señor Ugalde en ese diario, quien asumió, como propicia la oportunidad, para tratar de arrinconar al PAC contra su propio Código de Ética, hilando sobre los trillados mensajes del respeto a la democracia y sus instituciones, cuando en el pasado reciente se escondió en laberinto del miedo, la cizaña y el chantaje del memorando Casas-Sánchez. ¡Qué fácil es intentar silenciar a un Partido, o a ciudadanos sin derecho a informar y ser informados con objetividad! Hasta el momento ha habido docenas de shows sobre lo dañino de las mociones y el supuesto deber democrático de la oposición a hacer quórum en sesiones extraordinarias, aún cuando las leyes de implementación sean contrarias a sus compromisos electorales, por lo que el peso de la responsabilidad recae sobre los interesados. Las presentaciones comerciales tienen lugar en casa presidencial, en salones de Cámaras Patronales, en la Asamblea Legislativa, en fabricas, desde Washington pasando por Guatemala hasta el Zapote. Sin duda, en los primeros shows televisivos, como toda estrategia comercial, se trato de vender la idea de producto autorizado, producto bueno en todos sus componentes, y en consecuencia, todos tienen el deber de recomendarlo con agrado, inclusive quienes por sus deficiencias técnicas, se opusieron a su aprobación. En esos primeros días existía una especie de euforia electoral provocada por la capacidad demostrada, por el gran capital y su dinero en efectivo para convocar o llevar a una parte de los ciudadanos a votar por sus intereses, euforia que no se había visto desde tiempos de los CATs, cuando entusiasmados, muchos de ellos, corrían al Banco Central a reclamar sus bonos de desarrollo empresarial, para exportar productos fantasmas hechos en Costa Rica. Pero pronto se hace evidente que algo no anda bien en los proyectos de telecomunicaciones y en los otros, por los intereses económicos que implican. Seguro, los intereses transnacionales en la telefonía fija sorprendieron a La Nación y sus amigos, en la protección de algunos de sus allegados. Sin embargo, para el público sometido a la dictadura mediática de los intereses empresarial-políticos, lo único que los ha entretenido son los carretillos de mociones que explotan como bombas, para tratar de ocultar en el bullicio mediático los pluses que se han aprobado o se quieren aprobar con las leyes en cuestión. En este proceso de choteo, burla y de insistencia en la estrategia del escondido, por parte del Partido Único Neoliberal, pero también de control y denuncia política por el PAC, el Frente Amplio y el PASE se ha podido comprobar que los días del compromiso periodístico por poner en evidencia a los corruptos se desvanecieron. ¿Dónde están los medios que denunciaron a los expresidentes y allegados que recibieron comisiones, como compensación de intermediaciones político-legislativas para la aprobación de préstamos y más? ¿A qué intereses responden, para actuar?
