> No se trata de la presidencia de gobierno de la Junta de andalucia que > ha dado instrucciones a todas las concejalias y organissmos (el SAS en > mi caso) de que se identifique pero no se borre, por lo que el correo > nos llega identificado desde los servicos centrales del SAS pero tenemos > prohibido borrarlo, argumenta que no podemos saber si alguien ha > solicitado información que para unos es basura pero el la ha solicitado, > todo el personal esta muy cabreado.
¿Quién habla de borrar nada? El correo que provenga directamente de un proxy abiertos debería rechazarse durante la transaccion SMTP (es decir, hacer un REJECT de SMTP, que no tiene nada que ver con aceptar el correo y luego enviarlo a /dev/null). Si el otro extremo de la conexión es un servidor SMTP de verdad, éste último enviará el consabido mensaje MAILER-DAEMON a su remitente, así que el correo no se pierde por el camino.

