El asunto es que la arquitectura no solo es arte, como lo dijo Loos, o
al menos no solamente lo  es, como tanto insistio Salmona.

Por eso su contextualidad es tan importante como su "significado",  su
funcionalidad como su sostenibilidad (los edificios no bioclimaticos
son de los mayores responsables de los gases efecto invernadero) y su
confort como su seguridad (son los que matan y no los incendios,
terremotos y huracanes). Ademas deben ser renobables pues son muy
costosos y ademas pasan a ser parte de la memoria colectiva de una
ciudad.

Le incluyo mi sintesis sobre el debate que suscitó el premio, que es
lo importante, en lo que estamos de acuerdo. Benjamin


DEBATE A LA ARQUITECTURA ACTUAL EN COLOMBIA

Benjamín Barney Caldas

Los premios suelen suscitar opiniones encontradas pero cuando alguno
es muy cuestionable deja en evidencia a losque creen equivocadamente
que entre gustos no hay disgustos. Como esos periodistas de farándula
que aplaudieronla Biblioteca de Santo Domingo en Medellín, Colombia,
sin conocerla ni enterarse de sus inconvenientes, solo porque ganó
recientemente en Portugal la VI Bienal Iberoamericana de Arquitectura
y fue inaugurada por Sus Majestades, lo que consideran un honor para
el país. Pero que apenas dicen de su arquitectura que es de
"meteoritos" y de su autor que es "costeño". O como esos arquitectos
necesitados del elogio mutuo que corrieron a consagrarla como la nueva
arquitectura colombiana deseando que, muerto el arquitecto Rogelio
Salmona, pues a rey muerto rey puesto. Menos mal queeste premio,
interesado mas que interesante, sirvió al menos para iniciar un
debatepúblicosobre esa arquitectura espectáculo que en Colombia apenas
se inicia, mientras en Europa está llamada a su desaparición "para
formar parte de la historia" como lo cree, entre otros, Arturo G. de
Terán(El arte en la arquitectura de hoy hacia mañana, 2008).

El hecho es que, desde nuestra "Independencia", hace dos siglos, casi
todo nos llega tarde y de afuera. Jurados, desconocidos para muchos en
Colombia, premian allá, en Lisboa, lo que no todos ellos conocen,
aquí, en Medellín, basándose solo en unos pocos planos y fotografías,
la mayoría de volúmenes, como lamentablemente pasa en nuestras
bienales. Premios que luego influyen en lo que hacemos en el país. No
importa que el"exteriorismo" actual, como lo llama Jaime Sarmiento (La
arquitectura de moda, 2006), no considere nuestra realidad. Como esa
presumida biblioteca de Giancarlo Mazzanti en Medellín, que ignora la
barriada pobre en que está y su escaso espacio urbano público, con su
equivoco significado, dudosa bioclimatización, carencia de confort,
funcionalidad, facilidad de mantenimiento y seguridad, e imposibilidad
de flexibilidad, adaptabilidad y reciclaje.Arquitectura efectista que
no es el camino en el trópico hispanoamericano, como tampoco lo es en
Europa la Casa de la Música de Porto, de Rem Koolhaas, uno de sus
referentes, la que tampoco es allá la nueva arquitectura portuguesa
sino apenas un ruidoso gesto de nuevo ricos en esa bella ciudad, amen
del pésimo ejemplo de que parte de su espacio construido no se puede
usar –ni ver- y sus escaleras y salidas son una trampa en una emergencia.

La buena arquitectura no se puede globalizar pero, paradójicamente, su
frivolidad actual se da cuando el avance constructivo y la
proliferación de nuevos materiales por todo el mundo, hicieron posible
para los arquitectos el paradigma de Marcel Duchamp, en el sentido de
que es la voluntad del artista lo que vuelve arte cualquier cosa, como
su famoso orinal, que dio inició al arte conceptual. Por eso dice
Ernest Gombrich que el arte no existe, sino solo los artistas que
proponen nuevos problemas artísticos o los desarrollan. Pero muchos de
ellos, en el afán del cambio generacional, del que tambien él habla
(Historia del Arte,1949), lo tomaron literalmente pese a que con
apenas proponérselo no basta, como resultó evidente con la crisis
actual del arte. Y desde luego mucho menos en arquitectura pues, como
insistió tanto Salmona, no solo es arte, sino tambien función y
técnica. Por supuesto esto tiene graves consecuencias pues estamos
dañando nuestras ciudades con los edificios triviales, impertinentes y
trasnochados que, en general, estamos hoy haciendo.

Pero solo con una crítica, teoría e historia serias se dará un debate
culto y amplio; y de ahí fructífero. La democracia verdadera es sobre
todo cultural y no apenas política. Es la que permite que los
ciudadanos convivan pacifica y estimulantemente al acceder a sus
ciudades en tanto que obras de arte colectivo. Por eso es necesario
continuar con el debatepúblicosobre esa arquitectura espectáculo cuya
moda que nos llega con los premios, las bienales y las revistas. Un
debate que nos tendría que interesar a todos y no apenas a los
arquitectos y que por eso debe ser público. En consecuencia, es
pertinente analizar el Acta de la VI Bienal Iberoamericana de
Arquitectura. Dicenen ella los arquitectos Antonio Toca de México,
Ricardo Carvalho de Portugal, Rosa Grena Kliass de Brasil, Beth Galí y
Juan Miguel Hernández de España, y Nelson Inda de Uruguay, para
"justificar" el premio ala mencionada biblioteca de Medellín, que:

"El Parque y Biblioteca España es una obra de profunda significación
cultural, merecedora del Premio en cuanto conjuga con calidad superior
todos los aspectos que el Jurado consideró a los efectos de su
valoración, destacándola del conjunto de Obras Seleccionadas. El
Parque y Biblioteca España es la respuesta arquitectónica a un
programa que relaciona múltiples servicios culturales en la atención a
un área de la Ciudad de Medellín especialmente conflictiva.

El planteo espacial, formal, funcional y de relación con el paisaje,
se justifica y explica en la memoria presentada por los autores: "…más
que un edificio se propone la construcción de una geografía operativa…
Un edificio-paisaje que redefine y tridimensionaliza la estructura
plegada de las montanas como forma y espacio…"

La volumetría simple y variada, unitaria y diversa, real y virtual,
comunica con acierto evidente una propuesta "naturalmente artificial"
en un área marcada por la carencia material, la desintegración social
y el vacío cultural. Como respuesta a un programa de Inclusión Social
el Parque y Biblioteca España cumple cabalmente con su cometido, en
cuanto permite desarrollar las posibilidades de encontrar, por parte
de la población servida, las bases de identidad enraizadora con el
sitio e integradora en lo social que le permita proyectarse en el tiempo.

Por otra parte, no son menores los valores del espacio interior con
una propuesta de extrema sobriedad en los recursos y neutralidad en
los acentos físicos."

Aparte de la lamentable redacción del acta, como lo ha señalado el
profesor Germán Téllez, ¿cuáles son los aspectos que el Jurado
consideró? Muy cómodo para ellos que parte de la memoria del proyecto
pase a ser una porción del acta y que la escueta descripción del
programa reemplace su razonamiento. Por que ¿qué es eso de geografía
operativa, edificio-paisaje, tridimencionalizar o cual estructura
plegada? ¿Qué lo de "natural artificial"? Y desde luego la volumetría
de la biblioteca no es simple, unitaria, ni virtual, ni sus espacios
interiores son sobrios ni neutros. Todo lo contrario y, naturalmente,
son artificiales, como lo es en esencia la arquitectura. Por lo demás,
queda la impresión de que el Jurado no constató en Medellín que el
Parque Biblioteca España, como llaman a la biblioteca, cumpla
cabalmente con su cometido, y por supuesto es demasiado pronto para
asegurarlo como si nada. Y hablando de parques ¿cuál fue el que vieron?

Los arquitectos, en la medida en que intervenimos en ciudades que son
de todos, y tan de antes como de ahora, tenemos que aprender a
concentrarnos en lo razonable de las criticas que suscitan nuestros
edificios, mas que en los supuestos motivos personales de los
críticos. A argumentar mas que vilipendiar. Si no tenemos temor a que
se construya todo lo que diseñamos, mucho menos lo deberíamos tener a
que se lo discuta públicamente. Debate indispensable para poder crear
ese útil "trasfondo meditativo" del que habla Milan Kundera (François
Ricard: La littérature contre elle-mème, 1990). Reflexiones que nos
permitirían desarrollar una teoría convincente que evite que nos
volvamos arbitrarios o repetitivos (Hanno-Walter Kruft: Historia de la
teoría de la arquitectura, 1990), y a entender y aclimatar el simple
gusto propio tornándolo complejo, pertinente, colectivo y responsable.
Ético, en una palabra, y no apenas estético.

Si bien hay muchas funciones nuevas y la arquitectura ahora cuenta con
un gran avance técnico, sus formas no permiten casi nada totalmente
nuevo; solo unos pocos sólidos platónicos, y sus espacios
correspondientes, pero sí muchas derivaciones y combinaciones. Por eso
los arquitectos prudentes no caen en la simple "imitación servil de un
estilo"(DRAE), si no que simplemente roban, como dijo T. S. Eliot de
los poetas maduros. Reinterpretan ideas, que suelen venir de muy
atrás, y las desarrollan creativamente. Las leyes que vuelven efectivo
lo que consideramos no convencional, basadas en la psicología
elemental, son eternas, y de ahí que lo extraordinario se desprenda de
lo ordinario (Robert Greene: Las 33 estrategias de la guerra, 2007).
La arquitectura sigue siendo la concepción poética, técnica y
económica de ambientes útiles y entrañables para la vida. Que se ven,
oyen, tocan, huelen y sienten, en espacios interiores, que son su
esencia, y que emocionan al recorrerlos (Bruno Zevi: Architectura in
nuce, 1964), pero que se modelan para definir espacios urbanos,
discretos o monumentales según lo demande cada caso. Y hoy, además,
deben ser sostenibles, funcionales, confortables, seguros y reciclables.

Lamentablemente nuestra profesión, pese a que cada vez interviene mas
en nuestras ciudades, ha perdido el estatus social que tuvo, es cada
vez menos respetada y se la confunde frívolamente con el
"exteriorismo", la decoración o el diseño. En buena parte porque la
divulgación y crítica de nuestra arquitectura no ha sido sistemática
ni continua. Hoy nuestros debates gremiales carecen de sindéresis; esa
discreción y capacidad natural para juzgar rectamente. La crítica,
basada en una competencia y pertinencia comprobables, relacionaría y
enriquecería los datos suministrados por la historia para crear una
perspectiva teórica que nos facilitaría transformar nuestras ciudades.
Pues de eso es que se trata, nada menos, y de ahí la importancia de un
debate que por eso mismo debería ser permanente y público. Y es por
eso, tambien, que nuestras bienales tendrían que ser muestras
razonadas de la arquitectura que se está haciendo en el país o Ibero
América, mas que meros concursos irresponsables de elogios o
exclusiones mutuos, que es en lo que lamentablemente se volvieron en
los últimos años.

Nota:

Este texto esta basado en los publicados en la columna ¿Ciudad? de El
País de Cali, del 8 y15 de Mayo y 5 de Junio, de 2008.

participación relacionada >
http://esferapublica.org/nfblog/?p=1301

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