Estimado Jorge Peñuela, si es cierto el arte por fortuna no es nada serio y también sabemos que es un engaño. Engaño el orinal de Duchamp, paradigma del arte contemporáneo, cuando en 1917 él "engañó" al jurado de premiación del cual hacía parte. Engaño también el de Zeuxis y Parrhasios como usted lo dice. Eso nadie lo discute. Como tampoco discuto el acto de Lucas Ospina, con el cual todos nosotros nos hemos divertido mucho; a quien no creo que le haya divertido es al mismo artista pues hacer frente a la REALIDAD, con jueces y todo a bordo y la policía pisándole los talones, no debe ser muy divertido que digamos. "Cuando la comedia se convierte en tragedia..." yo ya había leído esta frase antes. Lo que si dije, estimado Peñuela, en mi anterior intervención, es que todo ese despliegue mediático, frente a un hecho jocoso e insignificante, como el "el chiste" de Lucas Ospina sobre el Goya robado, se convirtió en el cerilla que dejó escapar una espesa humareda que nos impidió ver la exposición de Goya y realizar un ejercicio crítico. Si cierto sobre Goya se ha dicho bastante, pero creo que es labor de la crítica, labor que tanto usted como yo pretendemos ejercer, decir algo. Asi de simple, una exposición que vuelvo e insisto es pertinente para el contexto en el cuál vivimos, pues como usted bien lo dice parafraseando a Goya "el sueño de la RAZÓN produce monstruos".
El gesto de Lucas es importante eso no está en discusión, la parodía, el panfleto, la burla y el chiste también lo son, ya Jaime Garzón nos dió muestras brillantes al respecto y el propio Ospina lo ha hecho en este espacio de Esfera Pública, con sus innumerables seudónimos. Pero de ahí a que ese gesto sea tomado como una obra de arte.. bueno tendremos pantalla de internet para discutir sobre esto en otro momento. Mi crítica va al despliegue medíatico que se le da a un hecho, lo cual termina opacando lo que en realidad debemos ver. Lo acontecido terminó reduciendo la obra gráfica de Goya en el pretexto de una telenovela de muy mala calidad. Frente a las preguntas que usted hace estimado Peñuela, le hago otras a manera de respuesta: ¿Tenemos que negar exposiciones de estas como los Desaparecidos (MAMBO) o Los desastres de la guerra de Goya (Alzate Avendaño) bajo la excusa que tenemos suficiente violencia en nuestro país y que en realidad son los políticos que deben solucionar eso? Claro que no. Cuando en esas dos exposiciones yo ví a varios estudiantes de colegio y personas que no tienen nada que ver con el mundo mundibulo mundano del arte, al cual usted y yo pertenecemos (así nuestro fuero sea académico) creo que hay una verdadera labor pedagógica que insiste que el arte no solamente es divertimento. No logro imaginarme ni por un instante a Goya haciendo sus grabados pretendiendo engañarnos y tomándonos del pelo, como si puedo verlo riendo cuando pintó a los Reyes de España para quien trabajaba. Lucas nos ha hecho reír mucho en este espacio de Esfera Pública, reducido por los medios de comunicación, a un espacio donde se hacen parodías y chistes. Pero les recuerdo que el mismo Ospina también nos ha hecho pensar mucho de una manera muy seria y contundente. Dejaremos de lado este impase sin lugar a dudas. Lo recordaremos como algo jocoso pues el "chiste" de Ospina en verdad creó algo, más allá del nubarrón, y que gracias a usted lo he podido ver: al menos hemos hablado de Goya así sea por los laditos, y eso ya es algo. Otra punto a favor de Ospina y el de los medios de comunicación, es el haber hecho circular la imagen del grabado robado hasta el hastío, dejando esa imagen en una opacidad insonsable donde ya no hay nada que ver: destino implacable de las imágenes mediatizadas. Mientras todo esto acontece, lo invito -y a todos los esferistas-, a la inaguración de la I Cátedra Franco-Colombiana de Altos Estudios, Arte, Cuerpo y Pensamiento, en homenaje a María Teresa Hincapié que se inaugura mañana 16 de octubre a las 5:00 p.m en la sala de conferencias del León de Greiff de la Universidad Nacional. Y a propósito de Hincapié, y creo usted está de acuerdo esto, ella fue una artista que miraba la realidad de otra manera; con menos humor digamos, de una manera más grave, como el mismo José Alejandro Restrepo y Doris Salcedo. Para reir tenemos tiempo, para reflexionar muy poco. Ricardo Arcos-Palma participación relacionada > http://esferapublica.org/nfblog/?p=1418#comment-25157
