A rio revuelto, ganancia del PP?????
 
Lo collonut del cas es que el Piqu� surt ara fotent brega, quan tamb� �ll es dels que haurien de callar. Sembla que ja ning� recorda el cas Ercros... , o el de la merda radioactiva d'Erkimia soterrada sota el Ebre a l'al�ada de  Flix... (i pel que es veu... ni ell mateix ho recorda ja).
 
Per altre banda... �s un tema que els hi va de conya, per a "tapar" (es a dir, distreure a la opinio p�blica), el frau financer amb la especulaci� urbanistica de Mahadaonda en que hi ha molts alts carrecs del PP implicats, entre ells, la Esperanza Aguirre (mira per on).
 
 
 
Apa vinga..... Visca la merda!, que la merda es bona! (que quaranta milions de mosques no es poden equivocar i menys encara si a sobre ho fan un cop cada quatre anys...)
 
 
 
Jo no crec que el Maragall hagi de dimitir... el que ha de fet es tirar de la manta i dir el que sap, que de merda n'hi ha molta a les clavegueres i que ja vindria sent hora de que alg� la destap�s. Despres si voleu, que dimiteixi.
 
 
 
 
 
 
 
----- Original Message -----
From: "Jordi Manch�n" <[EMAIL PROTECTED]>
To: <[email protected]>
Sent: Friday, March 04, 2005 12:02 AM
Subject: RE: [Internauta] El "pastis" i el 3%

I ara "a rio revuelto ganancia del...." PP i a m�s a m�s amb clau
espanyola.....: moci� de censura !!!!

Quina poca visi� pol�tica Sr.Maragall, pot tirar vost� la primera pedra? De
fet ja ho ha fet i ara que?

Poc a poc anar-se-la emvainant.....? deixant en entredit al mateix Montilla
que feia esfor�os tit�nics per a dir que aqu� no havia passat res....i vost�
nari nan...! que si un souffl�, que si la vaselina, que si donde dije
diego.....!

Rid�cul, espant�s !

Ha provat de tornar a anar al Carmel? Vagi i expliqui'ls que vol dir
souffl�....

I despr�s plegui home, plegui !!!! vost� ha perdut tota la credibilitat.

Salut

Jordi Manchon


 
Piqu� y sus l�os
 

El ex ministro de Industria (1996-2000) y actual titular de Exteriores, Josep Piqu�, se ha visto afectado por asuntos pol�micos desde el a�o 1999. Fue entonces cuando empezaron a cuestionarse las decisiones que adopt� en el Ministerio de Industria, cuando el ministro admiti� que pagaba sus impuestos a trav�s de la sociedad Loreto Consulting (propiedad suya y de su esposa, Margarita Montaner) y cuando empezaron a conocerse datos sobre las presuntas irregularidades registradas en la venta de Ertoil, en el a�o 1991, que formaliz� siendo consejero del grupo Ercros, grupo que lleg� a presidir. Esta operaci�n fue denunciada por Nueva Izquierda a la Fiscal�a Anticorrupci�n.

A trav�s de la sociedad familiar Loreto Consulting, el actual ministro de Exteriores adquiri� una segunda residencia mediante leasing; mantuvo hasta mayo de 1996 un 0,4% del capital de Ercros y 'optimiz�' sus obligaciones fiscales, seg�n explic� el propio ministro. Loreto Consulting cobr� tambi�n del grupo Ercros por trabajos de asesoramiento mientras Piqu� desempe�aba labores de presidente de la compa��a. Cada uno de los pol�micos asuntos mencionados, trufados con cuestiones menores, como el impago de los impuestos de matriculaci�n de sus veh�culos y diversas multas municipales (160.000 pesetas, pagadas posteriormente y calificadas de simple 'error' por el propio Piqu�), propiciaron duros enfrentamientos del actual jefe de la diplomacia espa�ola con la oposici�n.

En general, Piqu� nunca perdi� los nervios. Con una excepci�n. Cuando el diputado socialista Francisco Fern�ndez Marug�n le afe� en el Congreso su comportamiento con Hacienda -una cuesti�n de est�tica pol�tica-, Piqu� le replic� con un sonoro insulto: 'Rasput�n de mierda', que revel� el disgusto que le provocaban las acusaciones. Cada uno de los asuntos que ha afectado a su imagen p�blica ha tenido una evoluci�n distinta. La pol�mica sobre las subvenciones mineras, denunciada por la oposici�n (PSOE e IU), se discuti� en el a�o 1999 en el Congreso en una subcomisi�n que, con los votos del PP y de Coalici�n Canaria, cerr� el caso con todos los pronunciamientos favorables al ministro, aunque no sin recomendar que se mejorara el control del reparto de ayudas.

El llamado caso Ertoil ha llegado al Tribunal Supremo tras pasar por dos juzgados ordinarios (el n�mero 19, de Madrid, y el n�mero 5, de Barcelona), por la Fiscal�a Anticorrupci�n y por la Audiencia Nacional, mientras las cr�ticas por el comportamiento fiscal del ministro, aireadas por el PSOE, no han pasado, al menos que se sepa, de la p�blica denuncia. Otras decisiones adoptadas por Piqu� en el ejercicio de sus funciones, como la condonaci�n de 7.400 millones a su antigua empresa, Ercros, siendo ya ministro de Industria, est�n siendo investigadas por el Tribunal de Cuentas. La que sigue es la lista de los principales asuntos que est�n o estuvieron bajo la lupa de diputados, fiscales y jueces:

Ercros. Piqu� particip�, siendo ministro de Industria, en reuniones de la Comisi�n Delegada para Asuntos Econ�micos del Gobierno, en las que se examin� la situaci�n del grupo qu�mico que hab�a presidido hasta 1996. Su firma, junto con la de los ministros de Trabajo de la �poca (Javier Arenas) y de Econom�a (Rodrigo Rato) formaliz� la condonaci�n de 7.400 millones de pesetas de un pr�stamo total de 8.500 concedido a su empresa por el Instituto de Cr�dito Oficial (ICO) en 1994. El PSOE denunci� la vulneraci�n por Piqu� de la Ley de Incompatibilidades porque no se inhibi� en la tramitaci�n de la condonaci�n de deuda. El asunto est� siendo investigado por el Tribunal de Cuentas.

La condonaci�n de deuda a Ercros aprobada por el Gobierno del PP complement� los tintes de esc�ndalo que adquiri� la revelaci�n de que el ministro fue quien formaliz� ante notario, en julio de 1991, la venta de la filial de Ercros, Ertoil, denunciada por Nueva Izquierda a la Fiscal�a Anticorrupci�n en marzo de 1999. Piqu� nunca detall� las funciones que hab�a desempe�ado en Ercros (director de estrategia, consejero, miembro de su ejecutiva y, por �ltimo, presidente) e intent� desmarcarse de la pol�mica figura de Javier de la Rosa (vicepresidente del grupo). �ste, sin embargo, dej� las cosas claras en octubre de 2000, cuando asegur�: '[Piqu�] Es un se�or que lo met� yo en Ercros, que lo hice yo presidente. Es una persona que en todos los sitios tiene fama de desagradecido'.

Subvenciones mineras. Como ministro de Industria, Piqu� autoriz� subvenciones para la reconversi�n de la miner�a que provocaron una importante pol�mica y la constituci�n de una subcomisi�n en el Congreso que respald� su actuaci�n con los votos del PP y de Coalici�n Canaria. Pese a tal respaldo, quedaron en evidencia algunas operaciones, como las ayudas procedentes de los fondos mineros aprobadas para la empresa de cr�a de cerdos Castileon 2000 (912 millones); las aprobadas para la empresa Ur�a Motor, del consejero castellano-leon�s condenado por prevaricaci�n Miguel P�rez Villar, y las concedidas a Hullera Vasco-Leonesa, empresa que, seg�n una investigaci�n interna del propio Ministerio de Industria, ocultaba parte del carb�n extra�do a cielo abierto para cobrar m�s subvenciones.

Ayudas el�ctricas . En septiembre de 1997, Piqu� autoriz� el cobro por las compa��as el�ctricas de 1,9 billones en concepto de costes de transici�n a la competencia, una especie de indemnizaci�n que deber�an recibir las grandes empresas energ�ticas por aceptar la competencia. Cuestionadas desde el principio tanto en Espa�a como en Bruselas, el Gobierno se ha visto obligado a modificar el sistema de cobro aprobado en la etapa de Piqu�.

Loreto Consulting . Esta sociedad familiar del ministro Piqu� se convirti� durante meses en una aut�ntica pesadilla para el titular de Industria en aquel momento, que se vio forzado a reconocer, siempre a preguntas de los informadores, que a trav�s de la sociedad 'optimizaba' sus obligaciones fiscales, adem�s de utilizarla para adquirir una segunda residencia en r�gimen de leasing y mantener un 0,4% del capital de Ercros, del que se deshizo, seg�n explic�, al ser nombrado ministro. La oposici�n acus� al ministro de haber cobrado, adem�s, 100 millones de Ercros a trav�s de Loreto en concepto de indemnizaci�n al abandonar la compa��a, extremo que nunca fue desmentido por Piqu�. EL PSOE present� una pregunta en este sentido en el Congreso que no fue admitida por el entonces presidente de la C�mara, Federico Trillo.

Erkimia y Aciesa . Es uno de los asuntos menos conocidos. El caso es simple. Seg�n la documentaci�n que obra en poder de los fiscales, la compa��a Erkimia, filial de Ercros, presidida por Piqu�, pag� en el a�o 1991 un total de 150 millones m�s 18 millones de IVA a la sociedad Aciesa, una empresa sin estructura que, seg�n investigaciones judiciales, era utilizada por Javier de la Rosa para descapitalizar Ercros. Piqu� asegur� no recordar dicho pago, que te�ricamente se realiz� para elaborar una 'prospecci�n de mercado' sobre 'alcoholes polium�licos [inexistentes]'. 


El �xito fulgurante que ha acompa�ado al ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqu�, en su carrera como ejecutivo y pol�tico se halla en entredicho. La acumulaci�n de iniciativas judiciales relacionadas con su etapa junto a Javier de la Rosa en el Grupo Ercros interrumpen sus planes de futuro. Su habilidad para cambiar de tercio es de nuevo puesta a prueba en plena crisis por la actuaci�n de las instancias judiciales donde se ventila el 'caso Ercros'

A finales de junio de 1996, Javier de la Rosa recib�a una carta con membrete del Ministerio de Industria, escrita el d�a 19 de ese mismo mes. El firmante era Josep Piqu�, flamante ministro, quien le confesaba al financiero: 'Asumo con ilusi�n el cargo'. Y le agradec�a 'muy sinceramente' su felicitaci�n. Qu� menos. Al fin y al cabo, De la Rosa ha sido uno de los padrinos -quiz� el m�s importante- que ha tenido Piqu� en su carrera profesional. Lo que entonces era cordialidad, el tiempo y los tribunales se han encargado de arruinarlo, y el propio ministro ha utilizado palabras duras con su antiguo mentor en el mundo de los negocios: 'De la Rosa no ha sido nunca un empresario, sino un comisionista', dijo en una entrevista a este diario en 1999. Al margen del financiero, los dem�s mentores guardan un buen recuerdo de este ambicioso economista, nacido en Vilanova i la Geltr� en 1955 y capaz de nadar en todo tipo de aguas y mantenerse a flote. Pero ahora lo tiene dif�cil: el Supremo debe decidir si se declara competente para instruir la causa contra el ministro, al que un fiscal imputa un presunto delito fiscal en la venta de Ertoil, que se a�ade a la supuesta existencia de apropiaci�n indebida y alzamiento de bienes. Pero antes es necesario que el fiscal general del Estado acepte seguir la causa y que un juez le impute. Eso pone en peligro la carrera de Piqu�, que debe el �xito a su ductilidad y a la adaptaci�n al medio: comprender que para triunfar hay que saber elegir el momento. Comunista en la transici�n, eficiente gestor de la Administraci�n de Jordi Pujol durante los primeros pasos de la democracia, ejecutivo agresivo en plena cultura del pelotazo y militante del Partido Popular desde que las urnas lo dejaron en estado de gracia.

Poner la habilidad y la inteligencia al servicio del �xito es una virtud que le reconocen todos sus mentores. El primero de ellos fue el economista y catedr�tico de la Universidad de Barcelona Fabi�n Estap�, quien recuerda a Piqu� como un excelente alumno: 'Brillante y aplicado; tanto �l como la actual ministra de Ciencia y Tecnolog�a, Anna Birul�s, estaban entre los mejores de su promoci�n'. 'Entonces Piqu� era un estudiante que militaba en el PSUC [comunista], porque se trataba del partido m�s articulado del movimiento antifranquista; el socialismo era pr�cticamente inexistente en aquella etapa', explica Estap�.

'Tras acabar la licenciatura en Ciencias Econ�micas, Piqu� opt� al premio extraordinario de carrera. Para ello, ten�a que presentar un trabajo y quiso presentarlo en catal�n, lo cual era todo un s�ntoma ', recuerda Estap�. As� que el joven Piqu� gan� el segundo premio especial fin de carrera. 'S�lo fue superado por su compa�era Birul�s, que se hizo con el primer premio', agrega Estap�. Eran a�os en que el esp�ritu de rebeld�a se compaginaba con su af�n de triunfo. Cuando se tienen 20 a�os, recordaba Raymond Aron, quien no es comunista no tiene coraz�n, y quien lo sigue siendo a los 40 no tiene cabeza. Pero entonces, el futuro titular de Asuntos Exteriores no pensaba especialmente ni en el dinero ni en el poder, pero s� en el triunfo. El comunismo militante no fue un obst�culo para que el joven Piqu� tuviera fe en el mercado. 'Era un economista convencido de que pod�a triunfar como profesional en el mercado capitalista', subraya Estap�. Eran a�os, con todo, en que 'el actual ministro pod�a tener alg�n tipo de problema con el historial de su padre, Jos� Piqu� Tetas, que hab�a sido el �ltimo alcalde de la dictadura en Vilanova i la Geltr�', recuerda Estap�.

Flequillo rebelde

Y en Econ�micas, su inteligencia y su capacidad de seducci�n hicieron mella en el entonces decano -y actual presidente de la Bolsa de Barcelona-, Joan Hortal�. Piqu� consigui� plaza como profesor adjunto en la c�tedra de teor�a econ�mica, y el propio Hortal�, al ser nombrado en 1984 consejero de Industria de la Generalitat de Catalu�a, fich� a un brillante Piqu� a�n de flequillo rebelde y corbata heterodoxa. Era la �poca en que se comenzaba a hablar de los yuppies de Jordi Pujol. Converg�ncia buscaba savia nueva entre j�venes gestores que fueran capaces de poner en marcha la Administraci�n auton�mica. En esa lista de nuevos valores, que rondaba la treintena, figuraban el propio Piqu�, la ahora ministra Anna Birul�s y el actual delf�n de Pujol, Artur Mas, quien hac�a p�blica ostentaci�n de no militar en partido alguno. Piqu� pas� a desempe�ar la Direcci�n General de Industria. 'Era trabajador, apasionado y leal', recuerda Hortal�. El actual presidente de la Bolsa de Barcelona subraya que Piqu� en el Departamento de Industria llev� los casos m�s dif�ciles, como la crisis de Corber� o de Farga Casanova, empresas que pasaron a formar parte de la empresa p�blica Eplicsa, que fueron reflotadas y posteriormente privatizadas o liquidadas.

Piqu� desplegaba su poder de seducci�n a izquierda y derecha. Quiz� con el aplomo que ahora mismo le permite condenar las acciones armadas de los palestinos cuando visita Israel y criticar la violencia del Estado jud�o cuando se halla en Palestina. Sea como fuere, su segundo gran valedor, Maci� Alavedra, tambi�n se deshace en elogios. Alavedra, sucesor de Hortal� como consejero de Industria del Gobierno catal�n, asegura: 'Piqu� era un colaborador leal, eficaz, trabajador infatigable y con gran capacidad de diagn�stico y de s�ntesis'. Tampoco faltan alabanzas de los ex compa�eros de partido del brillante Piqu�, los comunistas del PSUC y militantes de Comisiones Obreras. Sim�n Rosado, secretario de acci�n sindical de la Comisi�n Obrera Nacional de Catalu�a le recuerda como 'uno de los pocos interesados en la Generalitat en definir proyectos industriales'. Todos estos elogios proceden de su paso por la Administraci�n catalana. Porque el gusanillo del sector privado comenzaba a crecer en el coraz�n empresarial de los j�venes yuppies de Pujol. Piqu� quer�a cruzar el Rubic�n. El tentador mercado estaba ah� fuera, aguardando gestores inteligentes y preparados. La rebeld�a izquierdista ya hab�a periclitado.

Piqu� comenz� a preparar el asalto. Con la ayuda de Alavedra, un hombre considerado del sector negocios de Converg�ncia, se introdujo en el gottha empresarial catal�n. Era agosto de 1988 y Piqu� pod�a elegir entre una oferta de un banco filial del Banesto o un cargo en el grupo Ercros. O el banquero Mario Conde o el 'empresario modelo' -como le defini� Jordi Pujol- Javier de la Rosa. El actual ministro opt� por un cargo de la supuestamente boyante Ercros, concretamente en Electro Metal�rgica de Flix. La remuneraci�n oficial de ejecutivo era de 30 millones de pesetas por a�o (del a�o 1988). No hab�a color con la Administraci�n. Hab�a empezado una amistad rentable, pero gravemente peligrosa. El ejemplo de Piqu� fue seguido por otros yuppies de Pujol. Era la llamada del mercado, deslumbrados por la facilidad para hacer negocio del hombre que dirig�a Grupo Torras. Dieron el mismo paso Carles Vilarrub� -amigo del hijo mayor de Pujol y art�fice de las pol�micas loter�as de la Generalitat- y los ex consejeros Vicens Oller o Josep Maria Cullell. Piqu� pas� de presidente en la modesta Electro Metal�rgica de Flix a los fertilizantes, para acabar en la c�pula de Ercros como consejero, miembro de la comisi�n ejecutiva y director de desarrollo corporativo.

La cultura del pelotazo estaba en su esplendor. Y en aquellos a�os Piqu� se interesaba por la ingenier�a financiera que practicaba De la Rosa. El 18 de julio de 1991, el actual ministro de Exteriores fue el encargado de hacer p�blico el acuerdo de venta de Ertoil a General Mediterranean Holding, un tapado de Elf Aquitaine. El ejecutivo Piqu� mostraba sus artes. Eran a�os en los que tambi�n cultiv� su faceta de comunicador radiof�nico como realizador del programa Plusv�lues (Plusval�as), que emit�a la emisora institucional Catalunya R�dio y patrocinaba Grand Tibidabo, otra empresa de Javier de la Rosa. Tampoco descuid� la vertiente sociedad civil. Piqu� perteneci� a la junta directiva del C�rculo de Econom�a durante la presidencia del banquero Carlos Tusquets y estaba llamado a desempe�ar la presidencia. Pero su candidatura fue rechazada por un grupo de notables entre los que se encontraban Carlos Ferrer Salat y Juan Antonio Delgado, quienes le vetaron por su vinculaci�n con De la Rosa.

En julio de 1992, cuando el financiero y Kio rompieron relaciones y Ercros estaba a punto de protagonizar la suspensi�n de pagos m�s abultada de la historia econ�mica espa�ola (215.000 millones de deudas), Pujol agradeci� que Piqu� se sentase a los mandos de la nave a la deriva. Se apoy� en el abogado del Estado Pedro Farreras, un leon�s que conoci� en la consejer�a de Industria. Farreras es un aut�ntico experto en materia civil sin el cual no hubiera sido posible Loreto Consulting, sociedad instrumental, sin empleados, que alquila a Piqu� su casa de lujo en Barcelona -mil metros cuadrados en el barrio barcelon�s de Pedralbes- y la de veraneo en Ur�s, en el Pirineo catal�n.

Farreras y Piqu� se encargaron de la gran operaci�n de reflotaci�n de Ercros, titular de terrenos en media Espa�a y de la venta de muchos de sus activos, como las minicentrales el�ctricas de Flix adquiridas a precio de liquidaci�n por rebajas por un grupo de notables convergentes. Pero la econom�a ya le hab�a ense�ado los dientes a Piqu�, que pensaba en corregir el rumbo y orientarse hacia la pol�tica. 'Por eso se ofreci� para ser diputado nacionalista en Madrid o ir de �ltimo de lista en la candidatura de CiU por Vilanova i la Geltr�', afirma un alto dirigente de la coalici�n que lidera Pujol.

A pesar de los conflictos, Piqu� se atrevi� a participar en la maniobra de control de La Seda de Barcelona junto a Carles Vilarrub� y Rafael Espa�ol, dos grandes beneficiarios del posterior pacto CiU-PP, ya que consiguieron cargos como consejeros en Telef�nica y Endesa. Piqu� no lleg� a formar parte del Consejo de Administraci�n de La Seda, aunque este �rgano cont� con Vilarrub�; el actual consejero de Cultura de la Generalitat, Jordi Vilajoana; y el conseller en cap del Ejecutivo catal�n, Artur Mas. Una vez superada la crisis de la empresa de fibras, su principal filial, Catalana de Pol�meros, nombr� consejero a Jordi Pujol Ferrusola, el primog�nito del presidente catal�n. Los problemas duros para Piqu� comenzaron cuando un empresario navarro se querell� contra el consejo de Ercros. El empresario, junto a otros inversores, hab�a financiado con 1.770 millones Ertoil. Piqu� incluy� esta deuda en la suspensi�n de pagos de Ercros creando un perjuicio a los inversores.

El rostro catal�n del PP

En la sociedad civil, Piqu� logr� por fin en 1995 la ansiada presidencia del C�rculo de Econom�a, una plataforma que a la postre ser�a fundamental para su futuro pol�tico. Como presidente de este foro recibi� una de las primeras visitas del entonces candidato popular a Barcelona. El l�der del PP, preocupado por un partido incapaz de suscitar adhesiones no tan s�lo mayoritarias, sino tambi�n de calidad en la sociedad catalana, quiso sondear la opini�n de los empresarios. 'Se conocieron entonces y Aznar empez� a pensar en �l para un futuro equipo en La Moncloa', explica el catedr�tico de pol�tica econ�mica, Ant�n Costas, actual secretario del C�rculo de Econom�a y amigo del ministro de Asuntos Exteriores. El futuro titular de Exteriores salv� a Aznar de un mal d�a en el que el aspirante a La Moncloa se despach� con algunos chistes sobre la exagerada virtud ahorradora de los catalanes.

'Aznar conoci� a Piqu� en mi casa', puntualiza el presidente de Fomento del Trabajo Nacional y vicepresidente de la CEOE, Juan Rosell. Fue en agosto de 1995 en Llavaneres, una localidad selecta y la m�s importante que gobernaba el PP en Catalu�a y que ya ha perdido. El encuentro cont� con testigos ilustres: empresarios catalanes, como Jos� Manuel Lara o Mariano Puig. Rodrigo Rato ser�a el encargado de plantearle la oferta del PP unos meses despu�s, no sin que Piqu� trabajase el tema enviando continuas se�ales sobre su papel como puente hacia el empresariado catal�n. Se form� el primer Gobierno popular y obtuvo la cartera de Industria. Pero eso era poco. Luego llegar�a el cargo de portavoz del Gobierno. Y triunf�. Un �xito relativamente f�cil despu�s de c�mo hab�a dejado el patio su predecesor, Miguel �ngel Rodr�guez. Su sue�o no se cumplir�a hasta que en 2000 alcanz� el cargo de jefe de la diplomacia espa�ola. 



 

 

 

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