*¿Por qué “Bolonia” en los estudios de Información y Documentación?*

Por *José Antonio Moreiro*



El *Espacio Europeo de Educación Superior* (*EEES*) se acordó en 1999 por
los veintinueve Estados que suscribieron la *Declaración** de Bolonia*. Hoy
agrupa a 47 países. Desde luego este 'Plan Bolonia' es mejorable, pero aún
así, creo que supone una gran ocasión de cambio para las universidades, y
debe ser percibido como una apuesta por la calidad en la formación del
alumnado y por la mejora del servicio público universitario.



Si Europa alcanzó una unión monetaria, es razonable que aspire a lograr una
Europa del conocimiento (Estrategia de Lisboa, 2002), por la que las
estructuras de los estudios superiores en los países europeos sean
comparables y compatibles, con idea de poder dar respuesta a las necesidades
del mercado laboral. Esto no supone, en absoluto, una dependencia de las
empresas, si no que obedece a la propuesta poco sospechosa de *Ortega* para
quien la Universidad lo “primero” que tiene que ser es centro de formación
para las profesiones intelectuales. Nos motiva a ello, además, la necesidad
de realizar los intercambios que la globalización de actividades y la
pertenencia a la UE nos obligan. En este contexto, la movilidad de los
universitarios de la generación *Erasmus*, es otra forma de mejorar la
calidad y fortalecer la dimensión europea de la enseñanza superior.



Los estudiantes que llegan a la universidad pertenecen a una generación
digital, acostumbrada a alcanzar la información cada vez más por las
pantallas que por el papel y el bolígrafo. Es, por ello, natural que nos
planteemos nuevos modos de aprendizaje acordes con unas circunstancias
ajenas totalmente a lo que era habitual hace dos décadas, y cuya condición
cambiante forma parte de la misma naturaleza de las competencias
profesionales que quieren alcanzar las enseñanzas de grado en Información y
Documentación.



De este modo, estudiar en la universidad se hace más atractivo, porque el
estudiante adquiere mayor protagonismo en su propio aprendizaje.
Incluso losexámenes finales pasan a tener menor importancia en la nota
final, pues los
sistemas de evaluación tendrán mucho más en cuenta todo el trabajo realizado
a lo largo del curso. Se trata de homogeneizar estructuras, unidades de
medida de las cargas lectivas (créditos ECTS) y criterios de medición de la
calidad (verificación), pero no de «homogeneizar a los estudiantes» ni a las
universidades. Éstas buscan una continua renovación que las obliga a una
mejora de la calidad de los servicios que prestan, que que mide desde la *
Aneca*, el *Consejo de Universidades* y el *Ministerio de Educación*, aunque
también desde estadísticas y clasificaciones internacionales.



En un entorno profesional competitivo y cambiante, la universidad se obliga
a tener claros los perfiles profesionales a los que se dirige cada
titulación. Sólo así se pueden determinar los objetivos curriculares de
formación, así como los contenidos, métodos y medios para conformar los
planes y programas de estudios. Además, responde a las necesidades de las
empresas y organizaciones que se encuentran ante unos entornos competitivos
cada vez más cambiantes y complejos.



No es extraño que, entre los puestos más solicitados para los profesionales
de Información-Documentación, resulten destacadas las solicitudes para
hacerse cargo de la gestión de contenidos y posicionamiento Web, donde los
contenidos tienen que moverse y actualizarse de continuo. Hacer una buena
web no sólo significa estar en la Web, sino que los contenidos que se
disponen en ella sean dinámicos, y que sean fácilmente descubiertos mediante
los motores de búsqueda. Los dos requisitos más reclamados tienen que ver,
pues, con la construcción, actualización y visibilidad de webs, reflejo
inmediato y representativo de la vida institucional y empresarial. Otra
tarea demandada es la de gestionar los flujos de información y comunicación
tanto dentro como hacia fuera de una institución. Sin olvidarnos de los
procesos técnicos, otros bloques de actividad muy solicitados son las tareas
comunes a los servicios de documentación (atención a los usuarios, creación
y gestión de bases de datos, la propia gestión documental y la organización
de la información y de redes...), junto a otros más novedosas como la
documentación de procesos y la calidad de los mismos, con reiterada especial
referencia a la documentación digital. El análisis de las tareas más
solicitadas en las ofertas refleja claramente un perfil profesional distinto
al que aparecía tan solo hace diez años, cada vez más vinculado a
actividades informáticas y de gestión. La preparación para alcanzar estas
competencias y habilidades es el principal objetivo de los nuevos grados.



Aunque no podamos esperar que el *EEES* solucione de inmediato los problemas
de la educación superior, creo que una valoración de las posibles ventajas
nos debería atraer hacia un saldo que se inclina favorablemente a los
intereses de nuestros estudiantes puestos en su futuro ciudadano y
profesional.



*Notas*:

ECTS = European credit transfer and accumulation system.

*Aneca* = *Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación*



*José A. Moreiro**. Universidad Carlos III de Madrid.*

*Miembro del Grupo ThinkEPI*

*joseantonio.moreiro at uc3m.es*

*
http://www.uc3m.es/portal/page/portal/biblioteconomia_documentacion/profesores/moreiro_gonzalez_ja
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*
http://www.directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&campo=ID&texto=110
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