Hola,

En mi opinión, Aleixandre y Ferrer nos dan una visión algo negativa de las 
redes sociales (RS), ya desde el mismo título de la nota al dudar de si sirven 
para algo. Y aunque a lo largo de su escrito dan unas de cal y otras de arena, 
en general transmiten un sentimiento pesimista basado más bien en "lo que no 
aportan".

¿Era posible planificar las redes sociales? De entrada los diseñadores de las 
primeras RS no creo que tuvieran muy claro para qué servirían ni se propusieran 
nada concreto mucho más allá de poner caras a unos nombres y establecer unos 
enlaces, pero su sorprendente espectacular y sofisticado crecimiento ha sido 
una prueba fehaciente de que algo o mucho han aportado, y de que muchos, sin 
saberlo, "las necesitaban".

Todavía estamos todos (creadores y usuarios) en periodo de pruebas, 
experimentándolas, estudiándolas, y a la expectativa de cómo evolucionan, 
usándolas de diferentes formas, pero me parece que de "ficción" no tienen nada. 
Las redes sociales como Facebook están ahí, reales y complejas como la vida 
misma, y pueden servir para muchísimas cosas: cada usuario elige las que 
prefiere, las que satisfacen mejor sus necesidades de ocio o de comunicación. 
Ya iremos afinando para lo que sirven y para lo que no, lo que nos aportan y lo 
que no.

Amigos, profesión y ocio
Creo que no es criticable si alguien usa una RS para comunicarse con sus 20 
familiares, o con sus 40 amigos o con sus 300 contactos, aunque la red emplee 
el mismo nombre "amigos" para todos ellos, para todo tipo de contactos.
Después de unos meses de establecer una red entre mis familiares y amigos en 
Facebook, decidí ampliarla con todos mis colegas conocidos, algunos sólo de 
nombre, por lo que ahora tengo 1.600 "amigos". Es evidente que no puedo 
mantener contacto frecuente con todos, pero tenerlos en mi red me permite ir 
sabiendo de muchos de ellos, y sobre todo tenerles a mano si quiero 
comunicarles algo. No se puede culpar a la RS de que esos 1.600 "amigos" no 
sean amigos de verdad, de los de reunirse y tomar copas. Son otro tipo de 
relación que antes no existía o no era viable: mirémoslo positivamente.
Si algo nuevo ha aportado Facebook es poder compartir ocio con toda clase de 
personas. ¿Por qué no también con los colegas? A los que nos gusta la profesión 
nos da igual hablar de usabilidad web tomando unas cañas que de cine en el 
pasillo de la facultad. La vida es así. No hay que confundir una RS generalista 
con un sistema de información profesional.

Redundancia
Cada web, cada aplicación, cada sistema tiene sus ventajas y su idoneidad 
específica. Sin embargo las redes sociales han llegado y se han solapado con 
otras muchas aplicaciones, pretendiendo en muchos casos suplantarlas. Hoy en 
día, en nuestra sociedad de la abundancia y de la competencia todo se solapa, y 
no es extraño que también lo hagan las redes sociales. El que haya la 
posibilidad de crear grupos de discusión en Facebook no significa que vayan a 
desaparecer listas de correo como IweTel o Incyt. Todo ello significa que los 
usuarios tenemos muchas opciones donde elegir, y al final por selección natural 
perdurarán las aplicaciones más atractivas y más útiles.
Tener muchas opciones no es malo, aunque nos dé trabajo seleccionarlas y no 
confundirnos. Así, no se puede esperar obtener "relevancia y exhaustividad de 
la información" de una red como Facebook. Es como buscar peras en un olmo. 

La red es nuestra
Aleixandre y Ferrer dicen: "es necesario un replanteamiento de los objetivos de 
las redes profesionales, so pena de perderse en una sobreabundancia de 
información sin interés, a veces incluso duplicada en distintos medios". No sé 
quién puede ser capaz de hacer tal replanteamiento. Los sistemas de información 
y comunicación son impredictibles casi por definición, y mucho más algo tan 
complejo como una red social. Hay que ponerlos en marcha con el mejor contenido 
y diseño posibles y ver qué pasa. Las redes sociales generalistas han tenido un 
gran éxito. Las redes científicas han tenido un gran fracaso (al menos tal como 
se han diseñado las existentes). Nuestra postura profesional y personal debe 
ser ¿cómo aprovechar el éxito de las redes generalistas? Si son útiles para 
millones de personas ¿cómo puedo lograr que lo sean para mí?
Y si dejáramos la pasividad y nos convirtiéramos en audaces emprendedores nos 
plantearíamos: ¿cómo diseñar una red científica y/o profesional que compita y 
supere a las existentes?

Tomàs Baiget
http://elprofesionaldelainformacion.com


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  To: [email protected] 
  Sent: Tuesday, August 04, 2009 10:40 AM
  Subject: [IWETEL] [Thinkepi] ¿Qué nos aportan las redes sociales?


  ¿Qué nos aportan las redes sociales?

  Por Rafael Aleixandre-Benavent (1) y Antonia Ferrer-Sapena (2). 

  (1) Instituto de Historia de la Ciencia y Documentación López Piñero. 
CSIC-Universitat de València. València

  (2) Departamento de Comunicación Audiovisual, Documentación e Historia del 
Arte (Dcadha). Universidad Politécnica de Valencia. València.



  La necesidad de relacionarse y el surgimiento de las redes sociales

  El ser humano siempre ha sentido la necesidad natural de relacionarse y de 
comunicarse y así compartir experiencias y sentimientos y gozar de la compañía 
de otros. Por eso se dice que somos “seres sociales” y tendemos a formar 
comunidades y organizaciones sociales1. Hoy en día las posibilidades de 
relacionarse son mayores que antaño, gracias 


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