Estimados colis...@s Este mensaje de Paco me dejó pensando en algo un poco diferente a lo que él menciona en su mensaje.
Trabajo en una biblioteca pública donde tenemos una página en MySpace, otra en Facebook, ponemos información constantemente en Twitter y tenemos un blog que se actualiza tres veces por semana. Con todo y eso, no vemos comentarios de los usuarios en ninguna parte. Si que se apuntan como amigos nuestros y tal, pero no es que haya una "conversación" en dos vías como sucede entre amigos que se encuentran en el ciberespacio. Sabemos que si nos leen que y tenemos un grupo de "fans" que nos sigue, pero en silencio, sin comentarios. Y no importa que el lenguaje que usemos al redactar sea invitador y bastante informal, nuestros usuarios siguen sin participar, sin romper este monólogo. Será que piensan que la biblioteca no es "humana" y por eso no participan? Saludos!!! Diana Miranda El 23 de septiembre de 2009 10:38, Paco López Hernández <[email protected]>escribió: > Hola > > Yo siempre he entendido el término "brecha digital" como la imposibilidad > de acceder a las tecnologías que permiten utilizar la información por causas > que pueden ser económicas, sociales, culturales, etc. Esta brecha puede > incrementar considerablemente las ya de por sí enormes diferencias que > existen entre el mundo rico, industrializado, digitalizado y esa otra parte, > que además es la más numerosa, que bastante tiene muchas veces con buscar lo > mínimo para subsistir. > > En ese mundo rico, en el que en principio esta brecha no sería tan grande o > profunda, podría surgir ahora otro tipo de hueco, de una naturaleza bastante > distinta. Un hueco debido a una segunda revolución tecnológica que pasa ante > nosotros con la velocidad del rayo y a la que nos debemos aferrar si no > queremos vivir de espaldas a la realidad. > > "Segunda revolución" y "espaldas a la realidad", dos expresiones que > merecen tal vez un comentario preliminar. Segunda porque en nuestro > mundillo, las bibliotecas y afines, ya hubo una primera revolución años ha, > cuando los ordenadores dejaron obsoletos esos tradicionales armaritos de > fichas que para muchos siguen siendo, junto a las Reglas de Catalogación, el > más sagrado símbolo de la profesión bibliotecaria. Cuando hace ya casi > veinte años los nuevos sistemas de recuperación de información permitieron > que se encontrasen registros bibliográficos independientemente del término > de búsqueda que se utilizase, el estar sólo un minuto pensando en cuál sería > el encabezamiento principal de un asiento bibliográfico pasó a ser una > terrible pérdida de tiempo. Pero hubo quien no lo entendió así y siguió > esgrimiendo su Libro, las Reglas, en el nombre de la esencia de la > profesión. Vivir a espaldas de la realidad, en definitiva. > > Y cuando todavía hay quien no lo ha asimilado, viene la segunda revolución. > De la Web estática, unidireccional, a la Web social, que propicia la > participación de los usuarios en el ciclo de la información. ¿Qué hacemos > ante esto? De todo. Muchos piensan aún que esto de las redes sociales, los > mundos virtuales, etc., no es más que una moda pasajera y una bobada en la > que no se puede perder el tiempo. Pero la realidad es tozuda: ¿dónde están > nuestros usuarios? (Y ahora me refiero sobre todo a las bibliotecas > universitarias) Nuestros usuarios, estudiantes, jóvenes, están en las redes > sociales. Si queremos llegar a ellos no nos basta con tener unas magníficas > páginas Web (que, sin duda es necesario tener), sino que hay que acercarse a > los lugares donde están, y hoy por hoy esos lugares son las redes sociales. > ¿Que no tenemos claro esto? Ahí es donde se abrirá la nueva brecha digital, > la brecha digital inversa, la que surgirá porque, aun disponiendo de la > tecnología y pudiendo utilizarla, demos la espalda a los sistemas de > comunicación que emplean nuestros usuarios. > > No se trata de entrar en su vida, de ser sus amigos. Se trata de > acompañarles en este fascinante viaje que es navegar por el océano de la > información. Se trata de estar a su lado, sin molestar, sólo interviniendo > cuando nos lo piden o cuando se trate de darles una información que sabemos > les va a interesar. De lo que no se trata es de despreciar esto, de > considerarlo una simple moda, de seguir encerrados en nuestras torres de > marfil de espaldas a esos usuarios a los que debemos servir, no de los que > nos debemos servir para justificar nuestra existencia utilizando la célebre > máxima ilustrada: "todo para el usuario, pero sin el usuario". Abramos > nuestras puertas a las redes sociales, no les demos la espalda si no > queremos que se abra esa nueva brecha digital, la inversa. > > Saludos. > > -- > ################################################ > Francisco López Hernández > Coordinador de Apoyo a la Docencia > Biblioteca (Edificio Menéndez Pidal) > Universidad Carlos III de Madrid - Colmenarejo - España > Tlf: +34 91 856 16 04 > Correo electrónico: [email protected] > ################################################ > > > ---------------------------------------------------- > Los archivos de IWETEL pueden ser consultados en: > http://listserv.rediris.es/archives/iwetel.html > ---------------------------------------------------- > > ---------------------------------------------------- Los archivos de IWETEL pueden ser consultados en: http://listserv.rediris.es/archives/iwetel.html ----------------------------------------------------
