Me entristece sobremanera que un escritor culto e inteligente como Vicente 
Molina Foix demuestre ser un ignorante en las materias que desprecia, pues esa 
es la base de todo prejuicio.
 
De acuerdo con que tiene una fobia personal hacia los tebeos, tal como reconoce 
en el post de respuesta a la polémica en su propio blog; muy respetable. Y por 
supuesto que puede emitir las opiniones que guste. Pero al desconocer un asunto 
se arriesga a confundir términos e introducir inexactitudes, como cuando limita 
el amplísimo universo del cómic a dos únicas categorías: v.g., a) superhéroes y 
b) humor infantil-juvenil.
 
A continuación, comete el error típico de la mayoría de personas ajenas a este 
medio: mezclarlo con los dibujos animados. ¿Qué tendrá que ver una cosa con la 
otra? Que yo sepa, los dibujos animados son un género dentro del cine, y 
corresponden por tanto al área del Séptimo Arte, no del Noveno. Sí, el 
storyboard tiene aspecto de historieta (al fin y al cabo el cine es una 
narración secuencial, como el cómic), pero se trata de un recurso que utilizan 
exactamente igual las películas de imagen real; la única diferencia es que, en 
el caso de la animación, los dibujos utilizados se trasladan a la pantalla tal 
cual.
 
Es una lástima que, por desconocimiento de las obras adecuadas, Molina Foix no 
sepa apreciar el alto nivel creativo, técnico e intelectual que supone integrar 
dos de las grandes Artes (Literatura y Pintura) en un todo que sea mayor que la 
suma de sus partes, y aún más triste es que sus imprecaciones disuadan a otra 
gente de disfrutarlas. Supongo que le dará un soponcio cuando se entere de que 
un buen número de cómics han ganado primeros premios en galardones que no 
corresponden a su formato, sino al de la literatura o el periodismo: Neil 
Gaiman recibió el World Fantasy Award al Mejor Relato Corto por "Sueño de una 
noche de verano", Art Spiegelman el Pulitzer por "Maus", Alan Moore el Hugo a 
la Mejor Novela de Ciencia Ficción por "Watchmen", etc... Y no digamos el 
disgusto que se llevará cuando llegue a sus oídos que se está promoviendo muy 
justamente a Carlos Giménez como candidato al próximo Príncipe de Asturias 
http://crisei.blogalia.com/historias/61536 (otra cosa es que Carlos acepte 
participar en un galardón monárquico, je, je, je).
 
Mientras creadores de sobrada reputación intelectual como él sigan exponiendo 
en medios públicos su desprecio y su sesgada percepción sobre el cómic, no es 
de extrañar que en nuestras bibliotecas aún sean un fondo de segunda categoría. 
Bueno, ¡al menos ya tienen su -pequeño- lugar en las Salas de Adultos y no 
están circunscritos por decreto-ley a la Sección Juvenil...con los 
subsiguientes disparates al poner en manos de tiernos infantes las obras 
completas de Manara!
 
Por ello, desde aquí animo a t...@s l...@s compa�...@s bibliotec...@s que se 
han lanzado a abordar su reivindicación y normalización a continuar con su 
labor, y de paso les ofrezco mi ayuda en lo que pueda.
 
Espero con ansiedad la próxima entrega, Jesús. Saludos,
 
Micol Lagarde Rodríguez
Ayudante de Biblioteca
 
________________________________

De: Foro para profesionales de bibliotecas y documentacion. en nombre de Jesus 
Castillo
Enviado el: jue 26/11/2009 11:14
Para: [email protected]
Asunto: [IWETEL] ThinkEpi: Los recursos de información sobre cómics: la nueva 
base de datos especializada en Carlos Giménez (i) . Estado de la cuestión



LOS RECURSOS DE INFORMACIÓN SOBRE CÓMICS: LA NUEVA BASE DE DATOS ESPECIALIZADA 
EN CARLOS GIMÉNEZ (I). ESTADO DE LA CUESTIÓN

 

INTRODUCCIÓN

Hace unas semanas, un escritor de cierto renombre de nuestra literatura, 
Vicente Molina Foix, dedicó todo el espacio disponible en su columna semanal de 
la revista Tiempo en demostrarnos su completa ignorancia y sus prejuicios con 
respecto a un mundo que, desde luego, teniendo en cuenta las palabras que 
escribió, no conoce. El contenido de esa columna puede leerse al completo 
gracias a que en el blog del autor de cómics Pepo Pérez 
(http://pepoperez.blogspot.com <http://pepoperez.blogspot.com/> ) se colgó la 
página escaneada 
(http://3.bp.blogspot.com/_pv9JmuoNuVE/SriV0Ig4CgI/AAAAAAAAOvo/8_JRlYHn_Xo/s1600-h/Foix_Comic.jpg
 
<http://3.bp.blogspot.com/_pv9JmuoNuVE/SriV0Ig4CgI/AAAAAAAAOvo/8_JRlYHn_Xo/s1600-h/Foix_Comic.jpg>
 ). Como suele ser habitual en estos casos, el mundo del cómic recogió el 
guante lanzado por el escritor y se lanzó masivamente, en forma de comentarios 
en el blog de Molina Foix, a responder, con mayor o menor acierto y educación, 
a todas y cada una de las imprecisiones que el escritor puso en el aire. Los 
vómitos tóxicos y envenenados que el escritor lanzaba (en forma de palabra 
escrita) sobre los cómics y sus autores, venían a cuento por las nauseas y 
urticarias que a este hombre le habían dado al enterarse que el Ministerio de 
Cultura había instaurado, hace un par de años, el Premio Nacional del cómic. Y 
no sólo eso. Lo ha creado con tal saña que incluso lo había hecho otorgando la 
misma cantidad de dinero "que otorga al mejor novelista, poeta o ensayista del 
año". 

Aparte de la demostrada ignorancia que el autor claramente demostró, unido a un 
montón de prejuicios sin fundamento e impulsos primarios, existe un problema de 
base muy importante a la hora de referirse al mundo del cómic desde entornos 
más o menos alejados a éste: el total y casi absoluto desconocimiento que se 
tiene sobre él. Las razones son bien sencillas y hay que encontrarlas en varias 
partes. 

 

LA CIUDAD DE LAS BELLAS ARTES

Imaginémonos una ciudad compuesta por barrios dedicados a todas y cada una de 
las artes. En un barrio se encuentra la música, en otro, la pintura, la 
escultura, la arquitectura, la literatura y la danza. 6 barrios en total, todos 
ellos muy agradables, limpios y completamente organizados: pasear por sus 
calles hacen que el alma se eleve y el espíritu se reconforte: es la ciudad de 
las Bellas Artes. Mientras la mitad de sus habitantes residentes tratan de 
hacer obras para la posteridad (o no...) la otra mitad se encarga de analizar 
teóricamente dichos trabajos para encontrar sus bondades y sus puntos flacos: 
las primeras se potencian y se aplauden, los segundos se desechan, es necesaria 
la pureza. El objetivo es, claramente, una definición lo más completa de cada 
una de las artes, establecer sus bases teóricas, que permitan su continua 
evolución en busca de nuevos caminos artísticos. Por supuesto que en cada uno 
de esos barrios existen áreas más o menos polémicas, con mayor o menor número 
de adeptos, pero que, en definitiva, su consideración y estatus de arte se dan 
por hechas. Llegar a este punto no ha sido fácil: años (siglos, en ocasiones) 
de estudios, análisis, creación de organismos oficiales o ilustres academias, 
centros de investigación, bibliotecas, etc. etc. Esos barrios están 
consolidados por los trabajos que se han llevado a cabo desde ellos mismos y 
para lograr llegar a esta situación han necesitado de esfuerzos intelectuales 
importantes.

Luego existen tres barrios periféricos. El dedicado al cine, a la fotografía, y 
claro, al cómic. Los habitantes de los dos primeros han hecho bien sus deberes: 
el cine es considerado ya sin tapujos, como el séptimo arte y prácticamente 
disfruta de todos los servicios que la Ciudad de las Bellas Artes proporciona a 
sus vecinos (hay que recordad que para poder usar esos servicios comunitarios, 
hace falta un buen trabajo de organización y gestión de recursos y que los 
gestores de la ciudad permitan su entrada al club), a pesar de que tiene 
algunas zonas del barrio ciertamente un poco abandonadas a su suerte. La 
fotografía casi es admitida ya unánimemente también como el octavo arte. Con 
los años han logrado obtener un reconocimiento importante a su labor de 
embellecimiento del barrio y siguen trabajando duramente para mantenerse en lo 
alto. ¿Qué ocurre con el noveno barrio? ¿qué pasa con el cómic? Pues que, como 
entretenimiento no está mal, pero de ahí a ser considerado como algo serio, hay 
un trecho. Y eso es exactamente lo que opina Vicente Molina Foix, en definitiva 
(y la mayoría de los que están leyendo este texto y han llegado hasta aquí).

Pero ¿por qué el barrio del cómic, que lleva creado y en pie muchos más años 
que la fotografía -y no digamos el cine-, sigue siendo un barrio periférico y 
alternativo? Pues simple y llanamente porque sus habitantes así lo han querido. 
Por alguna razón no terminan de aceptar las recomendaciones y normas que, desde 
la Ciudad de las Bellas Artes, les han mandado, convencidos de que haciéndolo 
así, mantienen su libertad creativa (como si en el resto de las 8 artes no 
hubiera espacio para la libertad, la innovación y la originalidad despues de 
asumirlas). No olvidemos que el cine nació del uso conjunto de la narración 
secuencial de imágenes fijas (la base del cómic) y la reproducción mediante 
procesos químicos y mecánicos de la propia realidad plasmada en imágenes. De 
hecho, como indicaba Antonio Altarriba en una contestación a Molina Foix, el 
primer estadio de una película es crear algo parecido a un cómic (el 
storyboard) para su representación inicial. Así pues, a pesar de tener una 
historia de miles de años (los orígenes de la narración secuencial con imágenes 
estáticas dibujadas se alargan hasta las pinturas rupestres -ojo, que no hablo 
de que las pinturas rupestres sean consideradas como cómic-), seguimos teniendo 
un barrio mal organizado, pésimamente gestionado, y aún peor analizado y 
clasificado. ¡Después de tanto tiempo, sus habitantes ni siquiera han sido 
capaces de llegar a un acuerdo sobre cómo llamarlo!

Lo peor de todo es que, por un lado, sus habitantes se sienten cómodos en esta 
situación y lanzan piedras y sueltan a los perros a todo aquel que osa 
acercarse para poner un poco de orden en el caos teórico; por otro lado, cuando 
desde la Ciudad de las Bellas Artes deciden que quieren abrir la mano e inician 
los plazos para presentar los méritos realizados por los barrios periféricos 
para empezar a formar parte de hecho de la ciudad, mientras el cine y la 
fotografía muestran sus academias, sus análisis, sus trabajos teóricos, sus 
obras maestras, etc., etc...; una pequeña representación (pasaba por allí) del 
barrio del cómic viene con hojas impresas de blogs dentro de una carpeta sucia, 
donde se afirma que hace 40 años Umberto Eco dijo que los cómics estaban muy 
bien, que podían ser objeto de estudio; y que hace casi 20 años hasta un cómic 
ganó un Pulitzer; en la carpeta hay hasta fotocopias de esa gran obra. Pero lo 
peor de lo peor, es que ese grupillo de amigos se van enfadados porque han ido 
hasta allí con esa carpeta, y siguen sin entender el porqué les prohíben entrar 
en la Ciudad de las Bellas Artes. Por supuesto cuando llegan al barrio y 
comentan lo que ha pasado, sus habitantes se llevan las manos a la cabeza otra 
vez, pues no terminan de creer como un medio que hace casi 20 años ganó un 
Pulitzer, y que hasta Umberto Eco decía que era digno de estudio, podía 
quedarse, de nuevo, a las puertas de la gloria.

 

SITUACIÓN ACTUAL

Este pequeño ejemplo en plan irónico, sirve para ilustrar la situacion en la 
que se encuentra el cómic desde el punto de vista más académico. Resulta 
realmente difícil de comprender cómo un medio con la antigüedad que el cómic 
posee, aún no haya sido capaz de crear las sinergias necesarias para generar 
sus propias herramientas de investigación en relación a los trabajos 
producidos, ya sea desde fuera como desde dentro de su mismo entorno, y 
encaminados a otorgarle una base teórica válida sobre la cual desarrollarse 
plenamente. No existen, en la actualidad, herramientas de consulta o de 
recopilación de este tipo de estudios que favorezcan no sólo el estudio de las 
tendencias ya producidas a lo largo de la historia, sino también que se 
realicen otros trabajos teóricos de enjundia que faciliten la apertura de 
nuevos caminos artísticos. De forma cíclica, el mundo del comic se enrosca 
sobre sí mismo, repitiendo una y otra vez estudios sobre las obras y los 
autores, repitiendo de forma sistemática, una y otra vez los mismos estudios, 
sin avance posible. Los avances artísticos que se producen, parecen mas bien 
fruto del trabajo y el esfuerzo personal de una serie de autores, más que de la 
sensación, o el sentimiento de pertenencia a un medio de carácter mundial, en 
el cual englobarse y que les da una especie de energia conjunta. A pesar de 
todo, el mundo del cómic en una situacion de autocomplacencia que a veces 
exhaspera, sigue echando la culpa de sus males al resto del mundo: cuando no es 
el cine, son los videojuegos; otras veces, los propios lectores, la situación 
del mercado, la crisis..., pero nunca es capaz de analizar las consecuencias de 
sus propias acciones.

Pero ¿existen en el mundo del cómic estudios y análisis lo suficientemente 
importantes que justifiquen la creación de herramientas específicas de 
consulta? Por supuesto que sí.

Hace años (más concretamente en 2003) publiqué un artículo en la revista Ítem 
títulado: "Recomendaciones para la publicación de revistas de investigación 
sobre historieta: consejos para la estandarización". El objetivo era intentar 
analizar la situación en la que se encontraban, en aquel momento, las revistas 
que existían en el contexto castellano parlante sobre difusión e investigación 
del cómic. Con la perspectiva que da el paso del tiempo, dos conclusiones saco 
al respecto:

- La primera es que en aquella época recibí palos, por parte del mundo del 
cómic, hasta en el carnet de identidad por decir las cosas que decía. 
Evidentemente la normalización que presentaban esas publicaciones era 
básicamente nula, pero nadie entendió que el simple hecho de preparar un 
artículo de esas características en relacion a esas revistas, las estaba 
equiparando a un nivel que no tenían, ni tendrán jamás. Lejos de encajar de 
forma más o menos deportiva los comentarios negativos, y sin ningún ánimo de 
hacer ningún tipo de autocrítica, los pocos que desde el mundo del cómic lo 
leyeron lo vapulearon (y de paso a mi también, lingüisticamente claro) en los 
foros y otros mentideros; y por supuesto pasó más que desapercibido para el 
resto del mundo, más allá de los cuatro que lo leyeron. De aquel texto apenas 
queda alguna reseña bibliográfica en bases de datos.

- La segunda conclusión es que, precisamente, las conclusiones a las que 
llegaba en su día, dejaron de tener validez rápidamente. ¿La razón? el modelo 
de difusión de trabajos de divulgación e investigación sobre cómic iba a 
cambiar de forma radical en los meses que siguieron a su publicación.

En aquella época explotó una forma de difundir información sobre cómics que 
revolucionó la publicación de textos: los blogs, que enterraron, casi 
definitivamente, a las publicaciones impresas . El artífice principal del 
cambio fue el crítico Álvaro Pons que, con su "Carcel de papel" 
(http://www.lacarceldepepel.com <http://www.lacarceldepepel.com/> ), puso la 
primera piedra y casi podríamos decir que diseño los planos del nuevo edificio. 
El blog se ajustaba como un guante a las necesidades más básicas de un lector 
de cómics: inmediatez para publicar noticias de digestión rápida: permiten 
publicar noticias tan rápidamente como se olvidan. Sin embargo, los blogs sobre 
cómics (al igual que ha pasado con otras áreas y disciplinas) no sólo se 
quedaron ahí, y con el tiempo han nacido muchos que tienen como objetivo la 
difusión de trabajos, por decirlo de alguna forma, más profundos, y son muchas 
las áreas que cubren. Se ha producido una especialización muy importante de los 
contenidos y son la referencia principal a la hora de buscar información. 
Mientras en otras disciplinas (como la nuestra), la blogosfera va muriendo poco 
a poco en una lenta agonía, en el mundo del cómic está más viva que nunca. Se 
podría decir, de forma rápida, que los blogs tienen una gran ventaja y un gran 
inconveniente.

- En cuanto al inconveniente es su poca "permanencia", perdurabilidad que sí 
tenían las revistas impresas. La mayoría son bastante volátiles y en ocasiones 
el blog y sus contenidos desaparecen sin dejar rastro. En las publicaciones 
impresas la normalización brillaba por su ausencia, pero el hecho de que los 
contenidos estuvieran en papel, les daba cierta perdurabilidad en el tiempo, 
aunque muy limitada en cuanto a su difusión. Las revistas impresas tienen un 
círculo de distribución increíblemente limitado.

- Como gran ventaja podemos comentar su accesibilidad desde el punto de vista 
de que sobrepasan, con mucho, la posibilidad de acceder a sus contenidos de 
forma prácticamente universal, algo en lo que las revistas fallaban de forma 
estrepitosa.

Por otro lado, ¿cuáles son las fuentes de investigación bibliográfica 
especializadas para poder acceder a toda esta información generada alrededor 
del cómic? Pues básicamente, en el entorno electrónico, no hay ninguna desde 
ninguno de los dos aspectos que a continuación comento: 

a. Producción editorial.

a.1. Catálogos de las bibliotecas: dejan mucho que desear en el sentido de que 
hasta hace más bien poco tiempo, los cómics no han sido catálogados de forma 
más o menos habitual en nuestras bibliotecas. Por otra parte, aunque ahora es 
más frecuente encontrar estas obras en sus estanterías, la calidad de los datos 
que se muestran a través de los opacs es bastante deficiente y no suele 
ajustarse ni a las características del medio ni a las necesidades de un 
aficionado normal. Desde luego, no son una herramienta útil cuando se quiere 
buscar información un poco más especializada o que va más allá de un autor o un 
título en concreto.

a.2. Catálogos de las editoriales. Se convierten en la principal fuente de 
información bibliográfica actualizada (por cuestiones meramente comerciales, 
evidentemente) aunque hay que tener en cuenta que, por supuesto, cada editorial 
sólo tiene en cuenta su propia producción. Este problema se soluciona acudiendo 
a los catálogos de las tiendas online más importantes que podemos encontrarnos 
en la web. Está claro que en ambos casos nos damos de bruces con el mismo 
problema: la producción en España tiene un marcado carácter caduco, donde las 
obras pasan por los catálogos con tanta velocidad que, muchas veces, antes de 
darte cuenta, ya están descatalogadas. Hace años intenté poner en marcha el 
proyecto TBOtk, diseñando un opac hecho y pensado para la difusión de cómics 
que pudieran entrar a formar parte de un catálogo de biblioteca 
(http://test.absysnet.com/comics <http://test.absysnet.com/comics> ) pero el 
trabajo que requería su mantenimiento (a pesar de que la mayor parte de las 
tareas estaban automatizadas) y la soledad del proyecto, lo hicieron nacer 
prácticamente muerto.

En este contexto, investigar la historia editorial a una obra a lo largo del 
tiempo buscando diferentes ediciones (recordemos que el cómic, por su 
naturaleza gráfica acusa más marcadamente las características y cualidades 
entre una buena edición y otra mala) se convierte en una labor casi imposible 
de llevar a cabo. En todo caso, si se quisiera buscar esta información, 
prácticamente la única obra de referencia disponible son los dos volúmenes del 
Atlas Español de la Cultura Popular, de Jesús Cuadrado, y editado por Sins 
Entido 
(http://www.sinsentido.es/editorial_catalogo.cfm?Busqueda=1&setBusqueda=1&type=1
 
<http://www.sinsentido.es/editorial_catalogo.cfm?Busqueda=1&setBusqueda=1&type=1>
 ). De hecho, para la elaboración de la base de datos sobre Carlos Giménez, de 
la cual hablaremos a continuación, su uso ha sido total y absolutamente 
indispensable.

b. Trabajos de difusión del cómic.

Olvidémoslo. No hay nada a lo que acudir para realizar búsquedas tratando de 
localizar artículos, referencias, reseñas, o cualquier otra cosa dada a conocer 
dentro de cualquiera de las publicaciones especializadas que han nacido dentro 
del mundo del cómic. Es un agujero negro de grandes proporciones que se hace 
cada vez más grande y difícil de abarcar.

 

Y aquí, en este contexto, es donde hay que encontrar las razones del por qué de 
la creación de la base de datos dedicada, en exclusiva, al autor de cómics más 
importante de nuestro país: Carlos Giménez, desde el punto de vista de su obra 
y los estudios que sobre ella se han realizado. Lo veremos en la siguiente 
entrega.

Jesús Castillo Vidal


----------------------------------------------------
Los artículos de IWETEL son distribuidos gracias al apoyo y colaboración 
técnica de RedIRIS - Red Académica española - (http://www.rediris.es)
----------------------------------------------------


----------------------------------------------------
Los artículos de IWETEL son distribuidos gracias al apoyo y colaboración 
técnica de RedIRIS - Red Académica española - (http://www.rediris.es)
----------------------------------------------------

Responder a