*Reflexiones y buenas prácticas sobre la presencia personal en la Web
académica
Por Isidro F. Aguillo*
*De la Web 1.0 a la Web 2.0 y vuelta*
La irrupción de la llamada Web 2.0 ha revolucionado la forma de estar
presente en Internet, ofreciendo al usuario final la posibilidad de
participar tanto en la edición de los contenidos como en la presentación
de los mismos. Aunque es un concepto difuso que abarca en realidad muy
distintas herramientas, la mayoría de ellas han tenido un favorable
acogida pues mejoran sustancialmente la experiencia y percepción de la
navegación web al hacerla más personal, interactiva y dinámica.
La amigabilidad de la propuesta, su éxito entre el público usuario y el
entusiasmo habitual por las herramientas de moda en cada momento han
generado un esfuerzo considerable por aportar contenidos a la Web 2.0 en
detrimento de mecanismos más convencionales.
Sirva como ejemplo la gran oferta de blogs de carácter más o menos
académico que han ido tomando el relevo, y a veces llevado a la
extinción, a las páginas personales. Estas últimas, estáticas, de no muy
frecuente actualización, quedaban relegadas en muchos casos a meras
versiones electrónicas del curriculum, sin más alegría que alguna foto
ocasional, ni más interacción que una dirección de correo electrónico.
La aparición de redes sociales como Facebook, con un software elegante y
flexible, terminó acogiendo grupos académicos en un entorno no
específicamente diseñado para ellos.
Es evidente que la comunidad académica ha sacado buen partido de la Web
2.0 (aunque no sea precisamente para crear ciencia 2.0) y que es de
esperar que su compromiso y beneficio se incremente en el futuro. Pero
estas herramientas no deben ocultar la necesidad de que se sigan
editando y manteniendo adecuadamente páginas personales, que de forma
rigurosa informen de las características y actividades de su autor, sin
renunciar a funcionalidades avanzadas, diseños elegantes y prácticos y
sobre todo a la publicación de contenidos relevantes y útiles.
Eventualmente ciertos softwares de blogs y wikis pueden ser una
alternativa viable. Igualmente, los portales sociales (de textos,
diapositivas, imágenes o multimedia) son una opción práctica y
complementaria de depósito de documentos que serán citados (enlazados)
desde la página personal, reduciendo así el consumo de ancho de banda de
la web donde el autor tenga alojada su página, sea ésta particular o
institucional.
*Recomendaciones*
Buscando cierto pragmatismo, pero sin renunciar a futuros desarrollos,
una página personal podría construirse alrededor de tres principios
básicos:
-a) Contenidos ricos y variados, bien estructurados y organizados,
prestando atención tanto a su usabilidad como accesibilidad y sin
olvidar su adecuado posicionamiento en buscadores. Hay que incluir la
mayor de información posible, desde la más formal (con una versión
descargable en un formato estándar como el Acrobat pdf o similar) hasta
otra de carácter más informal, manteniendo siempre la rigurosidad que se
espera de páginas hospedadas en servidores académicos.
Los contenidos deben estar anotados y los trabajos con resumen y alguna
clasificación o palabra clave, independientemente de que se incluya un
enlace al texto completo. El orden de presentación de más a menos
importante y de más reciente a más antiguo, identificando visualmente
(colores, iconos) las diferentes categorías de contenidos.
Un noticiario, tanto personal como institucional, responde a las
actuales tendencias y le da dinamismo y actualidad a la página.
No deben olvidarse gráficos, imágenes y otros formatos similares,
anotando tanto las etiquetas ALT como los pies, identificando
explícitamente los elementos, edificios o personas que aparezcan.
Es deseable que los contenidos sean multilingües, con al menos una
versión en inglés. La fecha de última actualización, la indicación de
una opción de copyright y una o varias barras de navegación (incluidas
las llamadas migas de pan) son también deseables. Una de dichas barras
debe ser orientada a usuarios, identificando los diferentes tipos de
lectores y personalizando servicios (CV breve para actos, CV extenso,
listado de publicaciones para colegas o estudiantes, datos en bruto o
elaborados, instrucciones varias).
- b) Hipertextualidad. En muchas páginas personales se olvida
completamente la existencia de enlaces y las posibilidades que éstos
ofrecen. Es evidente que todos los documentos citados deben incluir un
enlace al texto completo, esté en abierto (preferible) o requiriendo
pago, proporcionando los diferentes formatos disponibles y publicando el
URL del enlace. Se debe procurar que éste sea institucional, no
demasiado largo ni con exceso de códigos y si es posible indicando
características de autor, fuente y año de publicación.
Asimismo hay que reconstruir con enlaces la jerarquía institucional,
indicando las correspondientes dependencias administrativas y
científicas. En casos de cambio de lugar de trabajo reciente los
vínculos a la nueva organización pueden ser muy informativos.
Los co-autores frecuentes, sus equipos, resultados o eventos deben ser
también enlazados, pero también aquellos colegas con los que no se
trabaje habitualmente pero que tengan relevancia para nuestras
actividades, aunque separando los diferentes grupos según las
circunstancias.
Una buena página personal debe contar con un directorio de recursos
seleccionados, incluyendo índices web temáticos, bibliotecas digitales y
repositorios, bases de datos, blogs, wikis y material de referencia
(recomendable entre 20 y 40 entradas).
- c) Por último la página debe ofrecer sistemas para evaluar el uso e
impacto de la información que contiene. Se trata de una estrategia no
sólo para que el autor conozca que contenidos son más visitados, valore
los orígenes y comportamiento de los visitantes y eventualmente tome
decisiones sobre sus contenidos, sino para promocionar la contribución
global del autor dentro y fuera de su entorno académico. Algunos motores
de búsqueda (Yahoo, Exalead) nos informan de los enlaces externos
recibidos, mientras que Google o Bing pueden utilizarse para contar
menciones a nuestra página. Google Scholar es muy útil para informes
completos de nuestra presencia académica (artículos, citas, trabajos
relacionados). En muchos de estos casos se ofrecen APIs que permiten
calcular en el momento los distintos valores a petición del usuario o
aparecer directamente como en el caso de Alexa (evolución de las
visitas) o el Scimago Journal Ranking (impacto de las revistas), entre
otros. Si no se puede recurrir a estos sistemas, se debe incluir tanta
información cuantitativa como sea posible aunque sea de forma estática.
Hemos dejado para el final los sistemas de análisis de visitas, cada vez
más potentes y sofisticados, mercado en el que el gratuito Google
Analytics se va imponiendo como estándar de facto. Vaya nuestro
comentario para señalar que no sólo es importante usar este sistema (u
otro similar), sino hacer públicos al menos los apartados más
significativos de los resultados.
*Conclusión*
Obviamente el escenario presentado ni está completo ni tiene porque
satisfacer todas las necesidades, pero pretende dejar claro el mensaje
de que es el contenido lo que importa y no el continente por más que se
pretenda mejor o más moderno.
Cuando desde las páginas web clásicas o Web 1.0 algunos se han volcado
sólo en la Web 2.0, quizá haya que recordar aquello de que "lo mejor es
enemigo de lo bueno". Sin duda las nuevas herramientas son mejores que
las antiguas para determinadas cosas, pero no todas. Pasada la novedad
de las redes sociales hay que mirar otra vez a las páginas web
personales, que cumplen su misión con mucha más limpieza y eficacia, sin
estorbos, pero retomando el camino de su continua mejora tanto funcional
como, sobre todo, de contenidos. Éstos deben reflejar de forma
exhaustiva nuestro entorno de trabajo: quién somos, qué hacemos, con
quién trabajamos, etc. No sólo seremos nosotros los primeros
beneficiados sino que aportaremos a la Red nuestro nodo personal de
interrelaciones científicas y técnicas.
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Isidro F. Aguillo, HonPhD
Cybermetrics Lab
CCHS – CSIC
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isidro.aguillo @ cchs.csic.es
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