Difunde COMUNISTES de CATALUNYA
De  [EMAIL PROTECTED]

FARC-EP
COLOMBIA: A FALTA DE ZANAHORIA... �GARROTE!
Por Sim�n Trinidad, Comisi�n Tem�tica

El descontento popular que se manifiesta a diario y en todo el pa�s
con los paros, bloqueos de carreteras, huelgas, marchas,
ocupaci�n de tierras rurales y urbanas, tomas y cientos de formas
de lucha que el pueblo ingenia y crea para exigir soluciones a sus
problemas y angustias originados en las penurias econ�micas y  sociales
que les crea el r�gimen, no tiene respuesta distinta del
gobierno que la represi�n y la violencia del Estado. No es tiempo
de dar zanahoria.
Tambi�n es cierto que la crisis generalizada del Estado, su r�gimen
pol�tico y el modelo econ�mico -es decir el sistema- adoptados
por la oligarqu�a colombiana para perpetuar sus privilegios, y la
opci�n de poder de fuerzas contrarias a sus intereses -en particular
las FARC, el Ej�rcito del Pueblo -, tiene muy preocupado al imperio
gringo por lo que est� puliendo su garrote para salirle al paso a lo
que pueda suceder en esta parte de su "patio trasero".
Es as� como, con el mayor descaro, Estados Unidos viene incrementando
su intervenci�n militar en nuestro pa�s con el aumento de instructores -ya
superan los mil- para el adiestramiento de las tropas oficiales colombianas.
Miles de soldados y polic�as contrainsurgentes son preparados por
especialistas en las bases del ej�rcito en Tolemaida (Tolima), Barrancones
(Guaviare) y el Comando Especifico de Oriente en Tres Esquinas (Caquet�),
entre otras.
Es sabido que a mayor asesor�a mayor intervenci�n. Esta tambi�n se
manifiesta en el incremento de pr�stamos disfrazados  como "ayuda de
seguridad", lo que ubica a Colombia como el tercer pa�s receptor de aportes
norteamericanos despu�s de Israel y  Egipto.
A lo anterior se suma el apoyo a la tecnificaci�n de las fuerzas armadas,
particularmente la fuerza a�rea con aviones esp�as de alta tecnolog�a que
recogen informaci�n sobre movimientos guerrilleros, como el que se accident�
en el cerro Patascoy, helic�pteros Black Hawk para el combate nocturno,
equipos electr�nicos, radares  manejados y
controlados por especialistas norteamericanos lanchas de combate artilladas
y equipos especializados de salvamento. Esto lo complementan con la entrega
de inteligencia t�ctica y estrat�gica a los altos mandos del ej�rcito, la
armada y la fuerza a�rea colombianos.
Lo que pocos a�os atr�s era una excepci�n hoy es regla:  participaci�n de
asesores y comandantes norteamericanos piloteando aviones, helic�pteros,
lanchas y en la conducci�n de operaciones militares en los puestos de mando.
Est�n metidos de lleno en la planificaci�n y conducci�n t�ctica de
operaciones b�licas y hasta participan con unidades secretas al frente de
operaciones encubiertas. Para ello cuentan con oficiales de las fuerzas
armadas de los Estados Unidos de origen latino, la mayor�a, incluso,
colombianos.
Lo anterior se complementa con una amplia propaganda a nivel mundial, en la
cual participan altos funcionarios del Estado, del gobierno y de las fuerzas
armadas yankis que recorren todos los continentes. Propaganda que va desde
mostrar a la insurgencia colombiana como narcoguerrilla - consideran que
valerse del narcotr�fico les da buenos argumentos para intervenir-, hasta
una guerrilla que no hace m�s que violar los Derechos Humanos y el
Derecho Internacional Humanitario, todo ello en su af�n desmedido
por mostrarnos como una amenaza para la seguridad mundial,  argumento
este que cuenta con el decidido apoyo de dirigentes pol�ticos, gremiales y
polit�logos nacionales que piden a gritos o la intervenci�n de los cascos
azules de la ONU o una fuerza armada conjunta de pa�ses latinoamericanos o
un gobierno tipo Fujimori.
De otra parte, el hijo bastardo de los militares colombianos, el
paramilitarismo, esa m�scara que le permite al generalato "sin romperse ni
mancharse" masacrar, asesinar, desaparecer y torturar a los luchadores
populares y sus l�deres, sigue su campa�a terrorista en zonas campesinas con
la manifiesta intenci�n de generar desplazamientos masivos al interior del
pa�s o incrementar el n�mero de refugiados en pa�ses vecinos como Venezuela
(masacres en norte de Santander), Panam� (asesinatos en Zapzurro, Choc�) y
Ecuador (masacres en Putumayo), un argumento m�s para instar la intervenci�n
de cualquier tipo de fuerzas extranjeras que aducir�an la inestabilidad
fronteriza para invadir.
Como si fuera poco y ante el obligado retiro de las tropas del Comando
Sur de Panam�, acordado para el pr�ximo 31 de diciembre seg�n los acuerdos
Carter-Torrijos en 1977, el gobierno norteamericano -adem�s de mantener sus
bases en Guant�namo (Cuba) y Roosevelt Roads (Puerto Rico)- puso en marcha
un plan para  establecer nuevos centros de operaciones para su fuerza a�rea,
armada y ej�rcito en Am�rica Latina y el Caribe y reubicar as� sus tropas,
equipos y los m�s modernos y sofisticados medios para la guerra. Es lo que
los militares norteamericanos llaman "localidades operativas delanteras"
(foward operating locations-fols), con las que pretenden asegurar el control
militar de la regi�n y de paso  acordonar a Colombia para desde all�
invadirla. Es importante resaltar que el Comando Sur es el encargado de las
operaciones militares de los EE.UU. en Am�rica Latina y el Caribe.
Por ello, Puerto Rico se convertir� en el territorio de mayor concentraci�n
de militares gringos de Am�rica Latina, para lo cual la base naval de
Vieques se est� ampliando con el fin de albergar las  fuerzas elites de
hombres rana, boinas verdes, infantes de marina y comandos a�reos
provenientes de la base Howard en Panam�. Otras  bases de los EE.UU. se
est�n adaptando en las islas de Aruba y Curazao con el visto bueno del
gobierno de Holanda, con el argumento balad� de que son "bases de apoyo de
combate al narcotr�fico".
En Honduras se reconstruye y habilita la base a�rea Soto Cano ampli�ndose
la pista a m�s de 2.500 metros de longitud para ser utilizada por aviones
Awacs YC-141.
En Am�rica del Sur, el gobierno de Bill Clinton (por supuesto con el aval
de Andr�s Pastrana y el Estado colombiano) ha comprometido a los gobiernos
de Per� y Ecuador, territorios en los que se est� concentrando una
apreciable cantidad de recursos y hombres de fuerzas especiales. Los EE.UU.
contar�n con estos centros de operaciones para el control mar�timo, fluvial,
a�reo y vigilancia fronteriza, para lo cual disponen ya con la base de
entrenamiento de combate naval Riverine, en Iquitos, cerca del r�o Nanay en
la amazonia peruana, con la Escuela de Entrenamiento de Selva, del ejercito
ecuatoriano en El Cocay, la base a�rea de Manta, puerto ecuatoriano sobre el
Pac�fico.
En actitud contraria y digna Venezuela se neg� a dar autorizaci�n a una
solicitud del gobierno norteamericano para que aviones de guerra puedan
sobrevolar su territorio. As� mismo Brasil, que en distintas ocasiones ha
manifestado su oposici�n a cualquier intervenci�n militar en Colombia.
Hay que creerle a la historia: el imperialismo norteamericano es el
principal enemigo de los pueblos y, en particular, de los pueblos
latinoamericano. La historia de Colombia est� plagada de injerencias,
anexiones, saqueos e intervenciones de los Estados Unidos.
Por lo mismo, hay que prever la posibilidad de la invasi�n. Por esta
poderosa raz�n y las arriba expuestas, las FARC-Ej�rcito del Pueblo,
convocamos a todos los colombianos -en particular a los sectores
populares- para que, en un solo haz de patriotas, dem�cratas,
revolucionarios, comunistas y guerrilleros, luchemos para enfrentar a los
hoy intervencionistas y ma�ana invasores gringos.

Reply via email to