Creo que lo que plantea Francisco no está lejos de la realidad, pero
ojo, en cierto tipo de desarrollos. Me explico: es verdad que nos
centramos mucho en la facilidad de aprendizaje cuando se trata de
servicios nuevos o sitios web, pero cuando se trabaja en aplicaciones
como las que menciona César, el tema cambia.

Yo he trabajado en ambos escenarios y os puedo asegurar que cuando
estás diseñando una aplicación de productividad para los empleados de
una empresa, son ellos mismos los que te llevan por el camino de la
eficiencia. De diseño puede que no sepan nada, o que les importe poco
si es más o menos bonita la interfaz, pero cuidado con no pensar en
los usuarios que están habituados a hacer todo a golpes de teclado y
no de ratón.

Seguro que más de alguno de esta lista ha oído comentarios como "antes
era más rápido" o "en el 3270 tardábamos mucho menos". Y claro, ahí
piensas enseguida en que aprender a usar un sistema de esos es un
infierno, pero que si lo pasas todo a web, tienes que tener MUY en
cuenta a esos usuarios expertos que llevan 15 años rellenando informes
en pantallas de fosforito verde. Y te acuerdas de la eficiencia, de
que no estás haciendo una web corporativa o una página de
entretención. Te acuerdas de que en ese momento estás trabajando para
personas que no tienen más remedio que usar tu interfaz y que depende
de ti que se vayan felices a casa al final del día porque han podido
terminar sus tareas bien y a tiempo.

Yo creo que lo complicado no es tener en cuenta la eficiencia, sino
ser capaz de satisfacer ambas necesidades: la facilidad de aprendizaje
y la eficiencia. A falta de mejores alternativas, he optado por tener
una serie de premisas a la hora de enfrentarme a un desarrollo de este
tipo:

- Austeridad en el diseño de la interfaz (que no significa fealdad)

- Incorporar atajos de teclado para tareas recurrentes

- Diseñar formularios que puedan ser rellenados usando exclusivamente
el teclado (controlando el salto de campos mediante el tabulador).

- En procesos complejos, incluir dos formas de interacción: mediante
asistente para usuarios novatos y directamente para usuarios expertos

- Incorporar un buen sistema de ayudas, tanto generales como
contextuales (y que además permita ser mantenido de forma adecuada y
no abandonado al poco tiempo). Por supuesto, las ayudas deben estar
disponibles para quien las necesite sin entorpecer a quien no las
quiere (no como el maldito clip de Office).

Pero, sobre todo, lo más importante es preocuparse por conocer el
trabajo que desarrolla el usuario día a día y tratar de entender los
problemas que tiene. Nada mejor que pasarse unas cuantas horas
simplemente observando, aprendiendo lo que hacen, como si fueses un
becario en su empresa. Sólo así sabrás qué herramientas o utilidades
contribuyen a la eficiencia de esa aplicación.

Retomando la pregunta de Francisco "¿No creéis que normalmente nos
olvidamos de la eficiencia siendo en muchos casos el atributo más
importante?", yo diría que sólo nos olvidamos de la eficiencia, cuando
nos olvidamos de escuchar. Si escuchas a tus futuros usuarios, ellos
te recordarán constantemente la eficiencia. Pero hay que querer
escuchar. Si vamos con la actitud de "yo soy el experto y te diré lo
que es mejor para ti", mala cosa.

Quizás podría decir que no hay peor enemigo de la eficiencia de una
interfaz, que la pedantería del diseñador.



Saludos!

 --
Joaquín Márquez Correa
[EMAIL PROTECTED]
http://www.jmarquez.com



El día 10/09/07, Francisco García Peñalver <[EMAIL PROTECTED]> escribió:
> Hola a todos, comparto una reflexión sobre el papel de la eficiencia en
> nuestra disciplina (me gustaria conocer opiniones sobre el tema):
>
> Según Jakob Nielsen se deben incluir dentro del concepto de usabilidad cinco
> atributos: facilidad de aprendizaje, eficiencia de uso, facilidad para
> recordar, que provoque pocos errores, la satisfacción subjetiva en el uso.
>
> Entendiendo por eficiencia, la rapidez y facilidad con la que los usuarios
> habituales de un sistema (los usuarios expertos) hacen uso de él.
>
> De estos cinco atributos, el más popular es sin duda la facilidad de
> aprendizaje. Cuando se habla de problemas de usabilidad en sistemas de
> información normalmente se hace en referencia a problemas relacionados con
> ella: términos que no se entienden, situaciones en las que los usuarios se
> pierden, tareas que no están claras, dudas de los usuarios, etc. También
> cuando hablamos coloquialmente de tests de usabilidad nos referimos
> normalmente a tests encaminados a descubrir problemas de facilidad de
> aprendizaje.
>
> Sobre la eficiencia se habla menos, apenas se tiene en cuenta. En los
> análisis de usabilidad son escasas las ocasiones en las que se presta
> atención a las mejoras de eficiencia. No son populares las técnicas de
> trabajo con usuarios para descubrir mejoras o problemas de eficiencia.
>
> Y sin embargo, la eficiencia es un atributo que puede ser tan importante
> como la facilidad de aprendizaje. Interactuamos con sistemas que conocemos
> la mayor parte de nuestro tiempo, pasamos más tiempo con ellos que con
> sistemas nuevos: nuestro cajero, nuestro navegador, nuestra aplicación de
> correo, la intranet de nuestra empresa, etc..
>
> Es muy probable que en muchas ocasiones invertir en mejorar la eficiencia
> produzca beneficios mayores que hacerlo en mejorar la facilidad de
> aprendizaje.
>
> Por todo ello, creo que el estudio de la eficiencia y de las técnicas para
> mejorarla son aspectos en los que hay mucho por andar y que deben tenerse
> más presentes en nuestra especialidad.
>
> ¿estais de acuerdo?¿no creeis que normalmente nos olvidamos de la eficiencia
> siendo en muchos casos el atributo más importante?
>
> un saludo a todos
> Francisco Garcia Peñalver
> www.usolab.com
>
>
> _______________________________________________
> altas, bajas y modificaciones:
> http://www.cadius.org/lista/opciones.html
>

_______________________________________________
altas, bajas y modificaciones:
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