HUBO FRAUDE ELECTORAL EN LAS ELECCIONES DE 1998 Lic. Rafael Villegas Antillón EX-PRESIDENTE Tribunal Supremo de Elecciones
Como los lectores pueden apreciar, al final del título de este comentario no coloco el signo de interrogación. Es una afirmación pura y simple. Otros se preguntaran como yo, siendo en esa época Magistrado Electoral y Presidente del Tribunal Supremo de Elecciones, puede hacer tan grave denuncia. En el Diccionario Electoral, recientemente publicado por el Centro de Asesoría y Promoción Electoral CAPEL, al comentar, en varias páginas acerca de los múltiples ingenios ideados por las mafias de los partidos políticos para alterar el resultado electoral, centra su estudio casi exclusivamente en la mecánica electoral. Pone especial atención en la integración y probidad de los jueces electorales, en la depuración de las listas electorales, en la información oportuna, de ellas a los partidos políticos. En la vigilancia en los centros de votación, formado con ciudadanos probos, el secreto del voto, en el procedimiento para identificar a los electores. En el efectivo, rápido y confiable procedimiento de la transmisión de datos y del traslado y custodia de la documentación electoral, del escrutinio que se debe llevar a cabo con toda la fiscalización del caso, en fin, las docenas y docenas de medidas que llevan, en definitiva, el ánimo del elector que el resultado electoral debe acatarse. Por este procedimiento se le concede a un nuevo grupo de ciudadanos, la grave responsabilidad de gobernar al país por los cuatro años siguientes. Dos interferencias, en el proceso electoral pasado, me hacen poner ese título. Por supuesto no hubo fraude en la mecánica electoral, no lo hubo en la organización electoral del Tribunal Supremo de Elecciones, nunca hemos tenido un padrón electoral tan depurado, ni un solo reclamo. La novedad del padrón fotográfico en el padrón electoral, primer país, después de México en llevar a cabo esta enorme labor, (no fue comentada por periodista alguno y la vieron con indiferencia los políticos), pero aplaudida por los observadores electorales, quienes nos pusieron de nuevo a la vanguardia en la organización electoral. VAMOS CON LA PRIMERA: La Sala Constitucional después de resolver en varias oportunidades, acerca de la absoluta competencia del Tribunal Supremo de Elecciones para conocer y resolver en definitiva los asuntos referentes a la materia electoral, con la salvedad de que ellos entrarían a conocer de la materia en el único caso en que el Tribunal se negara a conocerla, decide, a solicitud de un partido minoritario, a cuatro días de las elecciones y cuando los medios de comunicación más importantes del país, han organizado un debate entre los dos candidatos de los dos partidos mayoritarios, que ese debate se puede llevar a cabo únicamente si todos los candidatos inscritos a la Presidencia, quince o dieciocho o veinte, también participan. Un debate con esa multitud no se puede llevar a cabo, eso lo sabe hasta el más ignorante. Entonces, me pregunto, ¿esa era la intención?. Ese fue el momento del sublime ridículo de la Sala Cuarta. Pero, además, y esto es lo soberanamente grave de este asunto, el que presenta el recurso no había recurrido primero ante el Tribunal Supremo de Elecciones planteando su inconformidad. La gravedad estriba en que la Sala Cuarta entra a conocer de un asunto electoral importándole un comino que no tiene competencia para resolver el caso, (a menos que los integrantes de la Sala consideren que un debate electoral entre los dos candidatos a la Presidencia, más fuertes en el proceso electoral, y a tres días de las elecciones, no sea materia electoral) y decidió suspender el debate. No comento la protesta de los directores de los medios de comunicación, ni el prudente silencio, por la brutal injerencia de la mencionada Sala, de nosotros los Magistrados Electorales. ¿Era tan importante ese debate? Por supuesto que si, pues a pesar de que el candidato, señor Corrales hizo todo lo posible por perder las elecciones y dividir al Partido Liberación Nacional, al final no había duda que a pesar de esos esfuerzos, Corrales estaba casi a la par del señor Miguel Rodríguez y que tenía, en su alforja varias flechitas que pondrían a Miguel Angel Rodríguez en un serio aprieto, pero una hada protectora vino en su ayuda y salvación. Se distorsiona el proceso electoral, con la intromisión ilegal de un Tribunal que no tiene competencia en ese asunto. Además, aquello de que todos los candidatos deben participar, es lo más cómico y absurdo que Tribunal alguno haya dictado. ¿Quién salió favorecido? Ya siendo presidente en ejercicio ¿a quién hizo una de las primeras visitas de cortesía?, ¿lo adivinan? VAMOS CON LA SEGUNDA: La segunda interferencia, y es la más conocida, fue el asunto inconcebible del Director de Telenoticias, Canal Siete, de aquella época, que pasadas las tres de la tarde, del día de las elecciones, y sin el conocimiento, ni la autorización de la familia Picado, dueña del Canal, y violentando en forma grosera la Ley Electoral, en un momento en que según el decir de mucha gente, los adherentes del Partido Liberación Nacional se han decidido a votar, publica una encuesta (repito totalmente prohibida por la Ley Electoral), en la que manifiesta con todo descaro que Miguel Rodríguez está ganando ya con el 10% de los votos. Es para recordar que tenemos encuestadores de maravilla. Los Magistrados no podíamos creer, que en nuestro Estado de derecho se pudiera presentar semejante agresión al Sistema Electoral. Que la encuesta fuera verdadera o fraudulenta, no tenía interés, aunque por el resultado electoral a las pocas horas, bien podía pensarse que había gato encerrado. Al final el resultado electoral entre estos dos candidatos fue del 1.5%, como se puede ver la diferencia fue mínima, a tal grado que en el transcurso de la noche, conforme llegaban los resultados electorales, uno llevaba ventaja por un rato y el otro en otro momento, en un sube y baja de nervios. Algunos entendidos dicen que tal violación a la Ley Electoral, se llama fraude, y por supuesto en alguna medida afectó el resultado electoral esa violación a la Ley, (¿fue idea solo del Director de Telenoticias esa jugada de tablero?). Que pregunta más interesante, porque además él tenía que saber, como sucedió pocas semanas después, que la familia Picado lo pondría de patitas en la calle. El Tribunal solicitó al Noticiero del Canal Siete una copia de lo transmitido el día de las elecciones y nos enviaron una que se inicia con la misa que llevamos a cabo en el Tribunal con el Nuncio Apostólico y el Cuerpo Diplomático y después todo lo que pasó en ese agitado día. Con que indignación nos dimos cuenta que a partir de las tres de la tarde todo lo que había sucedido estaba borrado, no había nada, estaba en blanco, un duende maligno, sin querer por supuesto, había borrado lo demás. Así y todo, presentamos ante el Ministerio Público una denuncia, no podíamos hacer otra cosa, el golpe estaba dado y nuestro proceso electoral, desde afuera, había sido agredido dos veces, como el artero ataque a las torres gemelas que nadie esperaba. Ojo, Magistrados actuales, porque están sonando de nuevo los tambores que tanto afectaron la credibilidad en nuestro Sistema Electoral. Los observadores internacionales no podían creer que en la democrática Costa Rica se pudiera interferir de una manera tan sutil y otra tan grosera en el proceso electoral. El Diccionario Electoral de CAPEL, en su capítulo acerca de los fraudes electorales está incompleto. Este artículo se publicó en el periódico La República, el día 20 de diciembre de 2001. Muy pocas personas, tres o cuatro me comentaron el tema, dos embajadas enviaron a funcionarios a conversar conmigo, después nada. Vivimos engañados, nos han robado nuestra democracia, pero nótese que yo advertí a los actuales Magistrados, que ya algo huele mal en Tiquicia. _______________________________________________ Blog: http://www.pln.or.cr/blog Lista de correos [email protected] Para desinscribirse o cambiar su configuración http://lista.pln.or.cr/listinfo.cgi/lista-pln.or.cr
