http://www.baquia.com/com//20010118/art00001.html. Si teniu internet mire-ho directament all� que hi ha alguns enlla�os que no veieu en la versi� text. Por favor, �pirateen mis canciones! por Ignacio Escolar 17/01/2001, 20:00 GMT+1 Soy un m�sico con suerte. Mi grupo ha vendido, por los pelos, m�s de 10.000 copias de su primer LP. En un mundo en el que Enrique Iglesias coloca seis millones de CDs cantando as�, esta modesta cifra tampoco es para tirar cohetes. Pero si me aplicase tanto como futbolista, jugar�a en primera divisi�n y, si me dedicase a la medicina con tanto �xito, ser�a neurocirujano. Durante un par de semanas del mes de abril de 2000, uno de nuestros singles se col� en el n�mero diecisiete de las listas de ventas en Espa�a; el n�mero tres, si se contaba �nicamente a los artistas nacionales. Cada a�o salen 32.000 discos nuevos al mercado en todo el mundo y s�lo 250 convencen a m�s de 10.000 compradores. Apenas el 0,7% de los m�sicos que han presentado disco el a�o pasado (la gran mayor�a no llega siquiera a grabar) es m�s afortunado que yo. Se pensar�n que nado en dinero. O que, por lo menos, vivo dignamente de mis habilidades musicales. �Cu�nto cobra el 0,7% con m�s suerte de su profesi�n? No les aburrir� con cifras pero, tras tres a�os de esfuerzos hasta conseguir ver mi LP en las tiendas, s�lo he ganado poco m�s de medio mill�n de pesetas (unos 2.800 US$) por venta de discos y derechos de autor. Apenas 14.000 pesetas al mes es lo que me ha rentado mi afortunada carrera musical. Mi parte al�cuota del local de ensayo ?la garant�a de que mis vecinos no me echar�n de casa por ruidoso? me sale por seis mil pesetas al mes. Estas navidades quem� la mitad de mis beneficios en un teclado nuevo, un capricho. Si tuviera un gerente con facultad para vetar mis presupuestos, seguir�a tocando con el casiotone que me regalaron los Reyes Magos en 1986. No culpo a la pirater�a de mi bancarrota. No a la de "sexo, drogas y rock and roll" que aparece en el anuncio de p�simo gusto con el que la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) intent� concienciar a los mel�manos de la necesidad de pasar por su caja. Como la gran mayor�a de los chiflados que malgastamos nuestro tiempo en locales de ensayo y nuestro dinero en instrumentos y amplificadores, prefiero la satisfacci�n personal de saber que alguien se molesta en escuchar mi m�sica a las treinta pesetas que me tocan por cada copia vendida (la cuarta parte si el disco est� de oferta o es comprado durante una campa�a de televisi�n). Si mi gerente, ese imaginario del que les hablaba antes, fuese listo, estar�a de acuerdo conmigo. Por cada concierto que doy, gano, dependiendo del aforo y la generosidad del promotor, entre 15.000 y 60.000 pesetas limpias. Prometo que si acuden a alguno de ellos, no les pedir� una fotocopia del c�digo de barras del CD para entrar. Como todos los m�sicos que hayan hecho las cuentas, s� que son m�s rentables 100.000 fans piratas que llenen mis conciertos a 10.000 originales. El mp3, Napster o Gnutella tampoco van a acabar con la m�sica. Ni con la m�a ni con la de nadie. Les aseguro que, afortunadamente, puedo prescindir de las 14.000 pesetas mensuales que generan mis derechos de autor y mis royalties. A Metallica, y a cualquier grupo superventas, la regla, aunque sus cifras sean mayores, le vale igual. Dan mucho m�s dinero los conciertos, las camisetas y los anuncios que un grupo de su fama puede grabar, que el royalty (entre el 8 y el 15% del precio de venta a mayorista) que pagan las multinacionales por disco vendido. Es cierto que las compa��as discogr�ficas costean la grabaci�n y la promoci�n de los m�sicos, pero �conocen alg�n otro negocio en el que el reparto entre los que aportan la idea y la mano de obra y los que ponen el dinero sea tan desigual? Les confieso que no entiendo las razones que movieron a Metallica y compa��a a poner la cara por sus patrones. Todo, para que sus fans se la partan, pacte Dios con el Demonio y Napster pase de pirata a corsario. A m� se me habr�a puesto cara de tonto. La distribuci�n gratuita de las canciones por Internet no terminar� con la creaci�n musical, pero espero que s� lo haga con los abusivos tratos que impone la industria discogr�fica. Y eso que los 'juntanotas', con el tiempo, hemos mejorado bastante. Si los pobres m�sicos de blues de los a�os cuarenta ?esos a los que el sello RCA (hoy, propiedad de Bertelsmann, el socio de Napster) pagaba seis d�lares y una botella de bourbon por grabar sus canciones? oyesen los lamentos del bater�a de Metallica, Lars Ulrich... No puedo alegar que no sab�a d�nde me met�a cuando hace un a�o y medio firm� mi contrato con Universal Music. En aquella reuni�n, un alto directivo de la compa��a me resumi� en una sola frase los nueve folios del acuerdo: "Las discogr�ficas somos un mal necesario". No lo voy a negar. Sin ellas, mi grupo jam�s habr�a vendido 10.000 discos. Aunque estoy seguro de que s� hubiese podido regalarlos. ---------------------------------------------------------------------- ---------- [EMAIL PROTECTED] es periodista. Colabora en www.gsmbox.es, en el mensual GEO y se ocupa de "El Navegante", la secci�n dedicada a Internet de Informativos Telecinco 1:30. Su trabajo remunerado permite que [EMAIL PROTECTED] pueda pagar los teclados y el bajo con los que toca en el quinteto Meteosat, un grupo de Universal Music, la compa��a de Metallica. Ambos correos electr�nicos los responde la misma persona y su nick en Napster es redskai. Los porcentajes de ventas de discos, entre otras muchas cosas, est�n sacados del pol�mico art�culo de Courtney Love acerca de los desmanes de la industria del disco. Este art�culo, publicado en Baqu�a.com el 17 de enero de 2001, ha sido galardonado con el I Premio de Periodismo Digital Jos� Manuel Porquet.
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