No, no crec que hi hagi bailongo. Per cert... per qu�?
En qualsevol cas, no hi vendr�: no estic gaire fi.
Salut.
Neus Pic Veny <[EMAIL PROTECTED]> escribi�:
Neus Pic Veny <[EMAIL PROTECTED]> escribi�:
O te penses que jo hi llegesc en catal�?????? ja me basta haver-ne
d'ensenyar!!!!!. Ahahahahahahahahahahahahahaha. K el tens aquest llibre? ja
el me passar�s si �s k s�. Per mi que no hi haur� bailongo akest cap de
setmana. No coneixerem sa nova adquisici� Boveril.
>From: Antoni Llompart Suau <[EMAIL PROTECTED]>
>Reply-To: [email protected]
>To: [email protected]
>Subject: Re: [memoriadelesilles] Incierta gloria, per Joan Sales
>Date: Thu, 12 May 2005 14:53:38 +0200 (CEST)
>
>Incerta gl�ria, en l'original catal� a Edicions 62. Col�lecci� MOLC, volums
>88 i 89. Gran i cristiana novel�la.
>
>Emili� P�ez <[EMAIL PROTECTED]>escribi�:EL LIBRO DE LA SEMANA
>La gran novela de la Guerra Civil
>
>
>NORA CATELLI
>BABELIA - 07-05-2005
&! gt;Dicen los entendidos que quiz� se trate de la mayor novela espa�ola de la
>Guerra Civil y que posee la amplitud de visi�n de la narraci�n cl�sica y el
>oblicuo refinamiento de la narrativa europea posterior a Conrad y James.
>Como otras novelas del siglo XX, Incierta gloria consiste en una gran
>pregunta. Interroga dos conflictos a la vez, la revoluci�n de la
>retaguardia y el choque convencional del frente. Por un lado, la colisi�n
>entre comunismo y anarquismo. Por el otro, artes militares de distintas
>�pocas y todas a la vez: cargas de caballer�a, l�neas de trincheras, el
>terrible y novedoso experimento de los tanques de asalto nacionales y los
>bombardeos nazis y fascistas de poblaciones civiles. Sales capta esa
>complejidad y no la reduce a mero decorado; la convierte en inseparable
>experiencia individual y colectiva.
>De ah� la atenci�n obsesiva a la cotidianidad de la ficci�n en la Histor! ia.
>De ah� que sea tan importante el desarrollo interior de los tiempos muertos
>de la guerra: por ejemplo, el juego erotizado entre uno de los
>protagonistas y una mujer poderosa y equ�voca que sostiene las casi
>doscientas y deslumbrantes p�ginas de la primera parte, cuando el personaje
>llega a su destino en el Bajo Arag�n. Y tambi�n la morosidad de la
>posguerra: la �ltima secci�n, 'El viento de la noche', transcurre en una
>Barcelona cuya sordidez s�lo es parangonable a la de la impresionante
>obertura de Si te dicen que ca� de Juan Mars�.
>
>Ha habido grandes novelas de guerra, como la trilog�a de Evelyn Waugh,
>Hombres en armas, que se construyen sobre esos tiempos muertos. Sales
>combina esa estrategia con la aceleraci�n de la acci�n para provocar las
>sensaciones m�s directas y brutales de lo militar: podr�a incluso
>aventurarse que unas pocas p�ginas fulgurantes -de la 476! a la 493- son el
>eje de la obra. All� se cuenta "la desbandada": la retirada del ej�rcito
>republicano por los mismos territorios que con todo detalle se han descrito
>antes adquieren ahora, en ese tramo escueto, un tono de pesadilla
>sistem�tica. El efecto es deliberado: Sales vuelve conscientemente confusos
>los lugares, los tiempos, la noche y el d�a: "Aunque la aviaci�n nos
>persegu�a, hac�a ya muchos d�as que hab�amos perdido todo contacto con el
>enemigo de tierra lo mismo que con los nuestros, de modo que, de no ser por
>aquel perpetuo zumbido de junkers y de cazas, hubi�ramos podido creernos
>los �nicos supervivientes de todo el universo".
>
>Es la pesadilla de la Historia que lo atraviesa todo. Dos �rdenes sociales
>contrapuestos, ambos a la vez fracturados en disputas sangrientas, en una
>zona com�n alternativamente conocida e irreconocible. No se trata de una
>provincia ir! redenta, o de una franja disputada por dos potencias, sino el
>mismo suelo para ambos contendientes. Pero fracasar� quien lea esta novela
>buscando adherir a la f�rmula tan f�cil como falsa: "Los dos lados eran
>iguales". Incierta gloria no concede esa gracia amoral: aqu� los dos lados
>no son iguales, independientemente de que muertes, bajezas y traiciones se
>registrasen en los dos.
>Para que semejante asimetr�a no se pierda se necesita una composici�n
>peculiar: esta novela es una suerte de tiovivo que gira para ser
>contemplado desde el punto fijo del lector. Las im�genes y las voces se
>atrapan en el momento en que una sustituye a otra sin respiro. Cada uno de
>esos instantes posee el alcance suficiente para plasmar al personaje en su
>situaci�n, como exig�a la �poca: Sales es deudor del existencialismo (aqu�,
>en su vertiente cat�lica) que era la atm�sfera de esos a�os. A tal
>construcci�! n obedece la peri�dica sucesi�n de las tres voces (Luis, Trini y
>Cruells) que cuentan, en cartas, en relatos delegados, lo que sucede entre
>Barcelona y el frente de Arag�n desde diciembre de 1936 hasta la primavera
>de 1938, cuando el ej�rcito republicano empieza la retirada.
>
>Pero el tiovivo no posee s�lo las figuras que giran y el lector que
>contempla, sino que en el centro hay una columna que sostiene firmemente la
>estructura y permite el movimiento. Esa columna es el cuarto personaje, de
>quien todos hablan y cuyas palabras y hechos reproducen. Se accede s�lo de
>manera indirecta a Julio Soler�s, un maniaco inestable y fervoroso, uno de
>esos diablillos o santos menores de la estirpe de Dostoievski. Soler�s es
>un lector apasionado -la vida del frente, entre piojos, pulgas y mugre, es
>tambi�n la vida de sus lecturas-, un atento observador de las corrientes
>filos�ficas de la Europa de ! los a�os treinta y, por �ltimo, un �ngel
>vengador que traiciona y despu�s se arrepiente.
>
>Esta composici�n facetada -en voces y cartas- explica el dinamismo
>torrencial del relato y la naturalidad aplastante con que la novela desnuda
>convicciones religiosas, abiertas repulsas respecto del comunismo y del
>anarquismo, y, por fin, el uso desenfadado de sus modelos: Dostoievski,
>George Bernanos, Graham Greene y otros escritores cat�licos de mediados del
>siglo XX. No obstante, hay algo m�s que explica el car�cter sobresaliente
>de Incierta gloria. A pesar del �nfasis religioso, ideol�gico y hasta
>program�tico de muchos pasajes, �stos nunca aplastan la experiencia
>concreta, sino que la vuelven a�n m�s ardua de definir. Esa concreci�n es
>la ley del arte y, por eso mismo, la lecci�n de los maestros.
>
>
>EL LIBRO DE LA SEMANA
>La incierta Rep�blica de abril
>
>
! >N. C.
>BABELIA - 07-05-2005
>JOAN SALES (Barcelona, 1912-1983), comunista en su juventud y cat�lico,
>ingres� en la Escuela de Guerra de la Generalitat y estuvo destinado en
>Madrid y en diversos frentes durante la guerra. Exiliado en Par�s y en
>M�xico, intent� desde all�, sin �xito, formar una unidad de voluntarios
>catalanes que bajo la propia bandera se integrasen en las fuerzas aliadas.
>Volvi� a Barcelona en 1948. Incierta gloria debe su t�tulo a unos versos de
>Shakespeare: "The uncertain glory of an april day", que aluden a la
>proclamaci�n de la Rep�blica. La obra se public� censurada en 1956 y en
>Barcelona; en 1962 se tradujo sin cortes al franc�s; en 1969 -con una nueva
>secci�n- se edit� en catal�n. Todav�a en 1971, Joan Sales agreg� una parte
>de cierta extensi�n e introdujo un cambio de t�tulo: de "�ltimas noticias"
>a "El viento de la noche". En 1976 apareci� esta excelente traducci�n de
>Carlos Pujol, donde se recoge el agradecimiento del autor a quienes lo
>hicieron posible: al propio Pujol, junto !
>a Jos�
> Manuel Lara, Sebasti� J. Arb�, Joan Fuster, Joaquim Molas, Baltasar
>Porcel y Mart�n de Riquer.
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