víznar. Una cruz gran
metálica, pintada rudimentariamente de azul y blanco, y con un
texto que implora a Dios para que "libere del espíritu de
Satanás" a "aquellos que te blasfemen" ha sido colocada junto
a una de las fosas comunes de Víznar donde reposan de cientos
de personas fusiladas por los franquistas durante la
sangrienta represión que siguió al levantamiento contra la
República del 18 de julio de 1936. La cruz, de unos seis o
siete metros de altura, se encuentra al final de un sendero
abierto por el Ayuntamiento de Víznar hace cuatro años o cinco
para facilitar el acceso de los familiares hasta los
enterramientos.
"Piedad, Dios mío, por aquellos que te blasfeman.
Perdónales, ellos no saben lo que te hacen. Piedad Dios mío
por el escándalo del mundo, libérales del Espíritu de Satanás.
Piedad Dios mío por aquellos que huyen de ti, dales el gusto
de la Santa Eucaristía. Piedad Dios mío, por aquellos que
vayan a arrepentirse al pie de la cruz gloriosa, que allí
hallen la paz y la alegría", sigue la oración sujeta al enorme
mástil colocado a unos pocos de metros de la senda que rodea
la primera de las tres fosas documentadas por Ian Gibson en el
Barranco de Víznar. Y concluye: "Piedad Dios míos para que
llegue tu Reino, pero sálvales, están a tiempo todavía, porque
el tiempo está pasando y aquí yo vengo. Amén".
La colocación de la cruz, en pleno Parque Natural de Huétor
Santillán, ha coincidido en el tiempo con la aprobación en el
Parlamento de la Ley de la Memoria Histórica que abre a los
familiares de las víctimas del bando franquista la posibilidad
de identificar los lugares donde se produjeron las matanzas
para rescatar los restos de sus allegados y que ha sido
contestada desde los partidos de la derecha.
Ayer al caer la tarde unos ramos de flores se amontonaban
en el fondo de la fosa en memoria de las personas que
perdieron allí la vida. A unos pocos metros se levantaba la
sombra de la cruz que, por sus grandes proporciones,
contrastaba con la sencillez del monolito colocado bajo las
gradas de piedra y el recogimiento del lugar. Según Gibson, en
las tres fosas que se encuentra en el barranco hay unos 3.000
cadáveres de granadinos represaliados.
El barranco de Víznar está situado a un kilómetro
aproximadamente del parque García Lorca de Alfacar, donde se
halla el olivo bajo el que se supone que está enterrado el
poeta granadino. Todo el entorno es uno de los emblemas de la
feroz represión nacionalista tramada por los facciosos entre
1936 y 1937 contra las personas que se alinearon a favor de la
República. A otro kilómetro aproximadamente, pero en dirección
hacia Víznar, se encuentra el sendero pavimentado por la Junta
de Andalucía junto a los restos de la Colonia, la casa de
veraneo infantil que los franquistas convirtieron en el centro
en donde pernoctaban los detenidos antes de su fusilamiento al
amanecer. La propia Consejería de Cultura declaró el sitio
como Bien de Interés Histórico.
Durante los duros años de la dictadura, la fosas fueron un
lugar de peregrinación clandestino al que subían las familias
de los fallecidos a depositar flores y objetos en su recuerdo.
Con posterioridad, el lugar, cada 18 de agosto, acogía a
quienes pretendía honrar la memoria de García Lorca y todos
los restantes fusilados.
En contraste con la leyenda colocada en la cruz que clama
por liberar del "espíritu de Satanás" a los que blasfeman
contra Dios, en los restos arquitectónicos de la Colonia el
caminante podía leer ayer tarde el poema "Vuelta de paseo"
escrito por el propio Lorca que comienza y concluye con un
verso memorable. "Asesinado por el cielo".