Jorge Ribadeneira
(columnista del diario El Comercio)
Bogot�, febrero del 2001. Aqu� no pasa nada. Una ciudad
bullente, una urbe latinoamericana de gran actividad. Con innovaciones, entre
ellas el metro Milenio 2000. Muchos espacios verdes.
Un millar de personas comiendo y divirti�ndose en el
restaurante Andr�s Carne de Res, otras charlando y jugando en el club
Metropolitan o aplaudiendo al Juli en la plaza Santamar�a.
Una parte de la otra Colombia. La que no sale en los titulares
de la prensa. La que se preocupa de los temas macroecon�micos y de las peque�as
cosas de la vida. La que ya comienza a preguntar sobre el nombre del pr�ximo
Presidente de la Rep�blica. La Colombia que vivi� -igual que el Ecuador pero por
otras razones- una dura crisis en 1999 y ahora habla de "estabilizaci�n con
reactivaci�n". La Colombia de los imperios econ�micos familiares, de los
intermedios y de los pobres. De la viveza paisa. S�, en una calle de Bogot�
-como estuvimos, por dos escasos d�as, en visita privada, hace dos semanas-
parece que no pasa nada. Pero otros pensamientos surgen inevitablemente. La
guerrilla, los narcos, los paramilitares. Los intentos de paz y el Plan
Colombia. En otras palabras, la Colombia de las noticias diarias,
lamentablemente relacionadas en una o en otra forma, con la violencia.
�Qui�n va a ser el pr�ximo Presidente? Los nombres que m�s
suenan son los de Horacio Serpa y Noem� San�n, liberal y conservadora, la lucha
de siempre, aun en tiempos de c�lera. Pero el tema guerrillero cuenta. Hay
quienes hablan de que, como en la lejan�sima Israel, Colombia puede dar un
salto. Buscar luego del super pacifista negociador con Tirofijo y compa�eros,
Andr�s Pastrana, a un super duro. En la palestra ya est� un nombre, Alvaro
Uribe, un paisa antioque�o que anda con 21 guardaespaldas y no cree en
negociaciones de paz. Las elecciones dependen en parte del avance o fracaso que
registren Pastrana y Tirofijo.
El Ministerio de Hacienda, con Juan Manuel Santos a la cabeza,
anuncia con entusiasmo que el PIB, que fue casi tan negativo como en el Ecuador
en el 99, con un menos 6,5% subi� al 3% positivo en el 2000. La inflaci�n apenas
camina por el 8,7%. Las exportaciones treparon un 12.7% y las importaciones un
9,1%. La reserva internacional es de 8 997 millones de d�lares.
Pero otros miran con mucha inquietud otros rubros. Sobre todo
un desempleo preocupante del 20 por ciento. Una quinta parte de la poblaci�n
esperando que el pa�s avance y crezca para tener un ingreso. Y en el fondo la
pregunta de todos: �Hasta cu�ndo los embates de la guerrilla, de los
paramilitares y de la droga? �Van a servir los di�logos de Pastrana o las
fumigaciones del Plan Colombia? Sin dejar el sue�o de una sola Colombia, sin
violencia, convertida en un gigante de Am�rica del Sur. Contando para ello con
sus recursos, su gente... Ah, su gente. El pa�s de Garc�a M�rquez y de Botero;
de Patarroyo, el inventor de la vacuna contra el paludismo. De Rinc�n y de
Montoya. Inclusive, de contrastes tan grandes como los Santodomingo, los Ardila
Lule, los Carvajal y sus eficientes imperios econ�micos y al otro lado un
Tirofijo, un Mono Jojoy y aun Pablo Escobar. Los tipos de la una y de la otra
Colombia. Bueno, de un solo pa�s con tantos escenarios y tan diversos actores.
Es el vecino. All� est� el pa�s cuyas caracter�sticas y
episodios tocan inevitablemente al Ecuador. Un pa�s que resiste, aun con sus
altibajos, tantos asedios. Una Bogot� que hace dos semanas -lo vimos de cerca-
sigui� viviendo su vida, como si nada pasara aunque todos saben que s� pasan
muchas cosas.
Con 15 mil personas aplaudiendo al Juli y diciendo que es uno
de los tres genios: Manolete, Cordob�s, Juli. �Qu� dicen los
taurinos?