Por PAUL KENNEDY
En una conferencia a la que asist� hace poco, un airado ecologista pregunt�:
'�Con qu� derecho imprimen los estadounidenses una huella tan marcada sobre
la faz de la Tierra?'. �Uf! Era una pregunta dif�cil porque, por desgracia,
es bastante cierto.
Los estadounidenses sumamos algo menos del 5% de la poblaci�n mundial, pero
nos bebemos el 27% de la producci�n mundial de petr�leo anual, creamos y
consumimos casi el 30% del producto mundial bruto y -f�jense en esto-
nuestro gasto en defensa es el 40% del gasto total mundial. Seg�n mis
c�lculos, el presupuesto del Pent�gono hoy d�a viene a ser igual al gasto en
defensa de las nueve o diez naciones que m�s invierten en defensa, algo que
no hab�a sucedido nunca antes en la historia. Es, en efecto, una huella muy
marcada. �C�mo explic�rselo a los dem�s, y a nosotros mismos? Y �qu� hacer
al respecto, en caso de que debamos hacer algo?
Carlos
Alberto Montaner
Cuando
escribo este art�culo no se sabe si Bin Laden est� muerto,
Y
si brillante ha sido la campa�a militar, no menos impresionante ha sido la
operaci�n diplom�tica. Primero, con un taconazo un�nime, se alinearon los pa�ses
de la OTAN. Luego se consigui� el respaldo de la ONU y de los pa�ses isl�micos
moderados y no tan moderados. Los �rabes de Egipto, Kuwait, Arabia Saudita, los
Emiratos y Yemen tragaron en seco y respaldaron a Washington, pese a que
probablemente la poblaci�n de esos pa�ses se sent�a m�s cerca de Bin Laden que
de George Bush. Pakist�n fue decisivo en la victoria
�Qu� ha sucedido? Varias cosas. Estados Unidos ha afianzado su liderazgo
planetario de una manera espectacular. Quienes lo han ayudado no lo han hecho
por solidaridad, sino porque entendieron muy bien el mensaje de Washington: ``O
est�n con nosotros o est�n contra nosotros''. Mensaje que se vio reforzado
cuando Estados Unidos comprob� que en el mundo existe un profundo
antiamericanismo. Mientras los estadounidenses cre�an ser percibidos como los
good guys, los tipos buenos que hab�an salvado al mundo de nazis,
fascistas, y comunistas, due�os y se�ores de la m�s vieja democracia que existe,
defensores de las libertades frente a los tiranos, la verdad es que millones de
personas los ten�an por gente arrogante y abusadora que se enriquec�a a costa de
la miseria de los despose�dos. Era una imagen burdamente injusta que se delataba
en un razonamiento mil veces escuchado tras el 11 de septiembre: ``Ellos se lo
buscaron''.
La
reacci�n norteamericana era predecible: se acabaron los good guys.
Estados Unidos se quita los guantes y pelea a pu�o limpio. A los gringos de
estos tiempos les interesa poco ser queridos. Ya saben que es un deseo in�til.
Como Maquiavelo recomendaba al Pr�ncipe con cierta melancol�a, a estas alturas
prefieren ser respetados y temidos que ser amados. As�, adem�s, se han
comportado todos los imperios: Roma, Espa�a, Francia, Inglaterra, Turqu�a.
Estados Unidos no es un imperio en el sentido convencional --no incluye naciones
distintas dentro de sus fronteras--, pero es un superestado con intereses y
responsabilidades a escala planetaria. Si
Ahora
queda la cruenta batalla para localizar y destruir todas las c�lulas de Al Qaeda
dispersas por medio mundo. Y luego seguir� la lucha contra la larga lista de
organizaciones terroristas confeccionada por el Departamento de Estado. En el
camino caer�n organizaciones clandestinas y algunos gobiernos que directa o
indirectamente las secundan. La fulgurante victoria en Afganist�n le ha abierto
el apetito a
Diciembre
23, 2001
