Hola Carlos, hola a todxs,

Muy buen artículo el que escribes Carlos, pero leo en el una visión
pesimista enfocada a los estudios universitarios de Biblioteconomía y
Documentación (nuevo grado en Información y Documentación) y no digo que no
sea así... :) Habría que llevar este estudio en otra visión más positiva (1)
mostrando las ventajas de estudiar el nuevo grado y dejando atrás nuestros
puntos más débiles (los cuales tienen todas las carreras).

Ahora que viene “Bolonia” y van a haber cambios en todas las titulaciones es
cuando tenemos que mostrarnos y publicitarnos mejor que nadie para atraer a
los futuros estudiantes hacia nosotros. Tenemos que vendernos a ellos y
decirles lo bueno que puede ser estudiar el grado y crearnos una “imagen
profesional fuerte”. Esta claro que esto también habría que hacerlo con las
empresas y decirles lo bueno que sería tener un profesional de la
Información y la Documentación en su empresa.

En cuanto a la bajada de matriculación en los estudios tienes toda la razón,
al igual que el empleo esta bastante mal dentro de nuestro campo (se puede
ver aquí Perspectivas profesionales de los diplomados y licenciados en
Biblioteconomía y
Documentación<http://www.recbib.es/articulo/perspectivas-profesionales-de-los-diplomados-y-licenciados-en-biblioteconomia-y-documentaci>)
así que esperemos que todo esto cambie con el grado donde ya se ha eliminado
la palabra, bonita palabra, de biblioteconomía y que tanto podría asustar, o
no gustar, a los futuros estudiantes.

En el planteamiento de los nuevos estudios habría que darle más importancia
a las nuevas tecnologías (lo siento no he tenido tiempo de ver los nuevos
programas del grado, pero estoy seguro que las NNTT ocuparán un puesto
fundamental en el) incluyendo asignaturas de digitalización (con mucho
futuro) y creando una clara orientación hacia la empresa privada, las
bibliotecas escolares y la implantación de diversos canales de comunicación
entre biblioteca y usuario (blogs, servicios online, videos…)…

Los nuevos estudios tienen que ser multidisciplinares (obligatorio) y así
tendremos mayor posibilidades de promocionarnos dentro de la sociedad y de
encontrar nuestro hueco en ella. Hacernos fuertes y demostrar lo que valemos
y lo que podemos hacer.

Quizás peco siempre de optimista… pero siempre me ha gustado ver así la
vida.
(1) Profesionales de la documentación: 10X10=100% en
efectividad<http://www.indexmurcia.org/documentos/promocion/10%20x%2010%20100.pdf>
y
las *14 razones para estudiar ByD* de la UC3M y que no encuentro por la web.

Un saludo,
Julián Marquina
Documentalista



2009/6/22 Carlos Tejada <[email protected]>

> ThinkEPI: El debate de la formación universitaria en ByD: más allá de
> Bolonia
>
> Por Carlos M. Tejada Artigas
>
> Profesor de la Facultad de Ciencias de la Documentación. UCM
>
> Miembro del Grupo ThinkEPI
>
>
>
> Desde hace muchos años se debate la formación universitaria en
> Biblioteconomía y Documentación. En un primer periodo se hablaba sobre si
> era necesaria, en un segundo momento positivo asistimos a una rápida
> implementación en toda la geografía española y en un tercer periodo actual
> en torno al proceso de Bolonia.
>
>
>
> Pero el debate actual sobre los estudios en nuestro campo en realidad no
> debe ser tanto sobre este proceso de armonización europea sino sobre
> nuestra
> propia subsistencia. Los datos de bajada de matriculación de alumnos en
> nuestros estudios desde hace cinco años son realmente alarmantes. Además,
> por otra parte, los estudios de inserción laboral muestran como el empleo
> al
> que acceden nuestros titulados es bastante negativo y en realidad, son
> contratados más como técnicos medios que como profesionales. De todas
> formas
> este suceso no es nuevo, Estados Unidos ya vivió el cierre de sus escuelas
> de biblioteconomía. Y este cierre, para diversos autores(1), se debió a su
> aislamiento con respecto a la profesión y al propio ámbito universitario.
>
>
>
> La clave para aumentar nuestro campo de acción es no contemplar nuestra
> formación en las competencias necesarias  en bibliotecas, archivos, y
> centros de documentación sino en un objetivo más amplio que es la gestión
> de
> la información. Así, al servir a un mercado más grande y diverso, los
> programas de formación podrán crecer, diversificarse y aumentarán sus
> posibilidades de supervivencia. Es cierto que durante estos años, muchos
> planes de estudios han incorporado asignaturas en este sentido, pero
> lamentablemente no han servido para que el alumno adquiera realmente nuevas
> competencias que le den verdadero valor añadido en las organizaciones. Así
> por ejemplo, las materias de informática se han planteado como una
> informática a nivel de usuario o para que los alumnos puedan ser
> interlocutores de los informáticos, cuando realidad en la actualidad el
> reto
> es mayor y el profesional de la información debe tener unas competencias
> tecnológicas que le permitan ser autónomo(2).
>
>
>
> Durante una década nuestras escuelas y facultades de Biblioteconomía
> vivieron una época dorada en cuanto a número de alumnos. Si bien es cierto,
> que muchos de esos alumnos llegaban simplemente porque no tenían cabida en
> otras titulaciones (como Periodismo) o porque al tratarse de una
> diplomatura
> tenía una duración menor y un acceso laboral fácil. Ahora con los grados,
> con una duración en créditos igual para todas las titulaciones  y la
> excepcional oferta de estudios que hay, nuestra titulación va a tener una
> fuerte competencia. Además en el momento de decidir los estudios
> universitarios, a los diecisiete años, uno se guía sobre todo por la imagen
> social de la carrera y lamentablemente, la nuestra sigue sin tener una
> imagen profesional fuerte.
>
>
>
> Cabe la posibilidad de que en los próximos años veamos una desaparición del
> grado en Información y Documentación, y que nuestra formación se vea
> únicamente contemplada en los masters. En muchos países ha ocurrido así. Y
> esta situación, si logra dar un mayor nivel a nuestra formación, no tendrá
> porque ser dramática.
>
>
>
> Estos postgrados tampoco podrán ser tradicionales, con una formación solo
> basada en la Biblioteconomía, Documentación y Archivística, sino que
> deberán
> ser conjuntos con otras disciplinas. Así, la flexibilidad y la cooperación
> con otros campos aparecen como claves. Y esta apuesta por la apertura del
> campo educativo para sobrevivir en la sociedad de la información será la
> única salida que nos quedará.
>
>
>
> Es cierto también que la formación universitaria sólo puede proporcionar un
> punto de referencia y unas bases sobre las cuales cada persona construirá
> su
> conocimiento individual y su rango de competencias. Así ya no podemos
> hablar
> de un único modelo de plan de estudios válido para nuestra profesión.
>
>
>
> Pero las instituciones educativas debemos elaborar una estrategia ante este
> cambio profesional. Wilson(3) ya hace años, aplicaba la teoría de la
> catástrofe para establecer las estrategias de acción: colaboración,
> convergencia y diversificación. La colaboración se ha manifestado en el
> ámbito de Gran Bretaña incluso con la fusión de departamentos. La
> convergencia, para este autor, es fruto de la integración tecnológica en
> Internet, y así todas las disciplinas que usan esa tecnología convergen en
> la comunicación. Señala ejemplos en diferentes países como Noruega, donde
> la
> Escuela de Biblioteconomía se combina con la Escuela de Periodismo, o como
> Nueva Zelanda, donde el Departamento de Biblioteca y Estudios de
> Información
> se ha combinado con el Departamento de Sistemas de Información y el
> Departamento de Estudios de Comunicación en la Escuela de Comunicaciones y
> Gestión de la Información. Por último, la diversificación se puede
> manifestar con la elaboración de nuevos cursos en diversos ámbitos aunque
> el
> tecnológico es el más importante.
>
>
>
>      Es cierto que habrá una serie de elementos básicos de la educación en
> Biblioteconomía y Documentación que permanecerán inalterables: los
> fundamentos profesionales, los servicios técnicos, la referencia y los
> servicios a los usuarios y la gestión y administración de la colección. La
> orientación de servicio es básica pero se basará en los principios de la
> organización del conocimiento. Para Virginia Cano(4) debemos de hacer una
> re-ingeniería de la profesión adaptándola a las nuevas necesidades del
> mercado, sin que esto suponga la anulación de las prácticas y la cultura
> profesional que han sustentado el desarrollo bibliotecario. Se trata de que
> seamos profesionales no solo del tratamiento, sino que seamos capaces de
> dar
> valor a la información. Así, Nicholson(5) ve la gestión del conocimiento
> como el campo al que deben orientarse los estudios de Biblioteconomía y
> Documentación ya que reúne las habilidades de información con la influencia
> del capital intelectual y la experiencia colectiva de las organizaciones
> para crear valor y una importante ventaja competitiva en una economía
> basada
> en el conocimiento.
>
>
>
>      Gorman(6) ya indicaba que la profesión y las facultades de
> Biblioteconomía tienen que plantearse unas preguntas duras: ¿Qué están
> haciendo las instituciones emergentes de información y cómo lo están
> haciendo? ¿Cómo están atrayendo a los usuarios y clientes y como están
> usando la tecnología? ¿Cuáles son las expectativas del usuario y cómo es el
> cambio del comportamiento? ¿Cómo están usando la información que adquieren
> y
> de qué forma?
>
>
>
> El debate es pues complejo desde hace años, y a nivel internacional, por lo
> que podemos aprender de lo que ya ha sucedido en entornos cercanos. Por lo
> que ciertos conflictos que se dan aún en las universidades por la reforma
> de
> los planes de estudio provocan cierta tristeza al saber que no afrontar
> ciertos cambios en profundidad nos puede llevar a la decadencia y
> marginalidad de nuestras titulaciones.
>
>
>
> Notas
>
>
>
> 1 Esta idea la encontramos por ejemplo en los siguientes autores y
> documentos: OSTLER, L. J.; DAHLIN, T. C.; WILLARDSON, J. D. The closing of
> american library schools: problems and opportunities. Westport: Greenwood
> Press, 1995.
>
>  P. 38-39; PARIS, M. Library school closings: four case studies. Metuchen,
> NJ: Scarecrow Press, 1988.
>
> 2 En este sentido es muy interesante el reciente artículo: PEREZ AGÜERA, J.
> R. Ingeniería documental frente a artesanía documental. ¿Cuál es el modelo
> a
> seguir? El Profesional de la Información. Mayo junio 2008, v. 17, n. 3, P.
> 257-260.
>
> 3 WILSON, T. D. Curriculum and catastrophe: change in professional
> education. ALISE Annual Conference. Celebrating our Traditions, Sharing our
> Dreams, Shaping New Strategies For Excellence in Library and Information
> Science Education. 2000, San Antonio. Disponible en http://www.alise.org/
> (consultado el 23 de mayo de 2009).
>
> 4 CANO, V. De bibliotecario a gestor de la información. Cambio de nombre o
> nuevas competencias. Tercer Encuentro de Directores y Docentes de Escuelas
> de Bibliotecología del Mercosur. 1998, Santiago.
>
> 5 Citado por: WAGNER, G. S. Future of education for library and information
> science: views from Australia. Education for Information, vol. 18, 2000, P.
> 128.
>
> 6 GORMAN, G. E. The future of Library Science Education. Libri, vol. 49,
> 1999, P. 1-10.
>
> P. 7.
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Julián Marquina Arenas
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