Buenos días, 
 
Normalmente no suelo participar de forma activa en el foro pero ante este 
debate tengo que pronunciarme porque me he sentido aludida ante afirmaciones 
tales como: "Para saber ordenar los libros por materias en una biblioteca, nos 
guste o no, no hace falta ser Diplomado en Biblioteconomía y Documentación" 
entre otras... 
 
Desde luego no hace falta serlo le doy la razón, pero si lo eres mucho mejor, 
no?? quiero decir que no sólo se aprende eso en la carrera, que además de eso 
en la Diplomatura te enseñan muchas más cosas y si te licencias en 
Documentación pues todavía te completan mucho más, quiero decir con esto que 5 
años de estudio dan para bastante, que no sólo te enseñan a mandar callar, 
expurgo y la colocación por CDU...es un poco más global, por eso te invito 
Carolina a que consultes el plan de estudios y puedas ver todas las cosas que 
se imparten....Siento ponerme en plan irónico pero creo que ante todo no se 
debe faltar el respeto a ninguna profesión.
 
Para concretar y terminar, me alegro mucho que te interese las bibliotecas, en 
este caso las escolares, y que te formes y asesores sobre el tema ya que es 
necesario para desarrollar bien tu labor...pero tampoco olvides que un 
bibliotecario también puede formarse y asesorarse en temas de educación sin 
desmerecer....
asi que llegamos al mismo tema de siempre: Qué es mejor para una biblioteca 
especializada, en este caso escolar???: " Un educador con conocimientos en 
bibliotecas ó un bibliotecario con conocimentos en educación"..y para una 
Biblioteca Médica????: "Un médico con conocimientos en bibliotecas ó un 
bibliotecario con conocimentos en medicina"....y así con un montón de casos...y 
qué hacemos ante esto??? ufff....metemos una especialización de bibliotecas y 
documentación en cada carrera porque existe documentación e información 
especializada de cada materia ó especializamos a los bibliotecarios y 
documentalistas en esas materias en las que van a trabajar???
 
eh aquí la eterna cuestión.........

--- El lun, 5/4/10, Carolina Martín <[email protected]> 
escribió:


De: Carolina Martín <[email protected]>
Asunto: Re: [IWETEL] bibliotecas escolares
Para: [email protected]
Fecha: lunes, 5 de abril, 2010 19:22



Estimado Jesús Miguel, yo había leido y entendido perfectamente tu mensaje 
anterior, no hacía falta que me lo volvieras a explicar, yo jamás pondría en 
duda, tu participación y experiencia en 8 años de bibliotecas escolares. 
 
Puedo entender y entiendo que las bibliotecas escolares, donde hayan existido 
puedan haber estado muy abandonadas, en eso no hay la menor duda, parece 
mentira ni que lo plantees, pero de ahí a considerarnos salvadores de la patria 
educacional, es lo que me parece mentira, porque al fin y al cabo no lo somos. 
No garantiza que exista una titulación en una disciplina y menos en 
Biblioteconomía, que acabe con el gravísimo problema del fracaso escolar, 
cuando no acaban con él ni los propios profesores, pedagogos, etc..., a éso es 
a lo que se refería mi pregunta del mensaje anterior, que no me has contestado 
por cierto, pero es igual.
 
Para saber ordenar los libros por materias en una biblioteca, nos guste o no, 
no hace falta ser Diplomado en Biblioteconomía y Documentación, barato os 
vendeis, y el tema del catálogo, como bien sabes hace mucho tiempo que va 
dejando espacio en la importancia de las bibliotecas a saber hacer otras cosas 
más interesantes e importantes en el fomento de la lectura en las escuelas, 
claro que es una mera opinión mía.
 
Ojalá todas las Bibliotecas Escolares estuvieran funcionando a pleno 
rendimiento, y con resultados estupendos aunque los libros estén en Varios 
Autores, si saben los alumnos que están allí. Me imagino que en el tipo de 
biblioteca escolar que sueño, que un alumno sepa lo que es un tejuelo, no sería 
lo más importante, ¿no?, ahora otra cosa es que le resulte atractiva estén como 
estén organizados los fondos y sepas enseñar a los alumnos a encontrar la 
información y a discriminarla, porque sólo me falta por leer que la CDU, es 
perfecta para una Biblioteca escolar, por ejemplo.
 
Además si todos los compañeros colocan los libros en una sola balda, por 
comodidad llámalo centro de interés de la asignatura y punto, al fin y al cabo 
nos debemos a los usuarios ¿no?
 
En fin, veo que tenemos dos visiones distintas de lo que debe ser una 
biblioteca escolar, afortunadamente, aunque me imagino que mi sueño pueda ser 
equivocado ante tu gran experiencia y (en general que hablo, no por tí), la 
muy poca actitud a la hora de adaptarse a las posibles diferencias entre las 
bibliotecas escolares con públicas, universitarias, etc., por parte de los 
bibliotecarios escolares en general, por mucha titulación que se tenga (que 
conste que hablo en general...)
 
Pero lamento disentir con tu opinión, no hace falta la titulación para colocar 
los libros por cdu y hacer un expurgo del añio 1999 en una biblioteca escolar y 
explicar lo que es un tejuelo.
 
En cuanto a la lectura recomendada ya la conozco, 
 
Saludos Carolina
 
 

 
El 5 de abril de 2010 03:11, Jesús Miguel Alonso Ordóñez <[email protected]> 
escribió:


Hola, por alusiones al mensaje de Carolina y M. Teresa, quiero aclarar que yo 
en ningún momento he dicho que la causa de los altos índices de fracaso escolar 
de España sea que las bibliotecas escolares no las gestionen bibliotecarios con 
titulación en Biblioteconomía, y ni muchísimo menos he apuntado a eso como la 
única causa de la situación actual de la educación en nuestro país. 
 
Yo quiero recordar que dije que las administraciones públicas no acababan de 
dar el paso definitivo que “contribuiría” a mejorar los índices de fracaso 
escolar en España. Quizás debería de haber dicho que esa tendría que ser la 
acción más importante a tomar por parte de nuestros gobernantes, en el ámbito 
de las bibliotecas escolares, para acabar con este gravísimo problema que tiene 
nuestro país: el fracaso escolar.
 
Por lo tanto, estoy de acuerdo con M. Teresa en que el tema de la situación 
actual de la educación en España adquiere mayores dimensiones que las 
cuestiones que nosotros estamos tratando en este debate sobre las bibliotecas 
de los centros educativos.
 
Sin embargo, me reafirmo en mi “mera valoración personal” de que es fundamental 
que las bibliotecas escolares las gestionen profesionales, con titulación en 
biblioteconomía o amplía formación en esta disciplina, porque tras ocho años 
recorriendo alrededor de setenta centros educativos de las tres provincias 
aragonesas he comprobado que la mayoría de las personas que, actualmente, están 
responsabilizadas de estas bibliotecas carecen de la preparación necesaria para 
organizar y catalogar la colección de estas.
 
Por ejemplo, falta concienciación de que el expurgo es necesario cada cierto 
tiempo (cuando te encuentras sobre las estanterías de un cole de primaria un 
“Teo en el parque” junto a unas estadísticas con los datos agrarios de Aragón 
del año 1999) y no una aberración (como me dijo en su día una profe de 
secundaria que estaba convencida de que las bibliotecas escolares tenían como 
función principal la conservación de todos los documentos que llegaban al 
centro y no eran propiamente de un departamento). 
 
Es necesario que estas personas tengan claras cuáles deben ser las zonas de 
este tipo de bibliotecas y no se dediquen, únicamente, a complacer la comodidad 
de sus compañeros (en muchos casos agrupan el material de una asignatura en una 
misma balda independientemente de que el profesor de cultura clásica debiera 
tener los diccionarios de latín por un lado, los libros de mitología por otro y 
la Ilíada o la Eneida aparte). 
 
Me parece básico que los bibliotecarios escolares entiendan la relación entre 
el catálogo y la ubicación de los documentos, o para que sirven los tejuelos, 
que algunos de ellos pegan y luego nunca utilizan (que un libro no se encuentra 
en la estantería A - balda 2 porque ahí está todo lo de Geografía, sino en el 9 
los atlas geográficos, en el 3 los estudios demográficos, o en el 5 aquellos 
materiales relativos a la hidrología). 
 
Por último, para acabar con estos casos, o anécdotas tan divertidas como 
tristemente reales, una persona que gestiona una biblioteca escolar debe saber, 
al catalogar, que las obras con más de tres autores no van en la V de “varios 
autores” (la literal mención de responsabilidad que le dan ellos) sino que se 
ordenan alfabéticamente por título, o que es un descriptor (y no un extintor, 
como me dijo en cierta ocasión una maestra al referirse a estos).
 
Como decía mi compañera Clara de Murcia hasta que un docente no acude a las 
sesiones de formación, no se da cuenta de la importancia de que haya un 
profesional de las bibliotecas en sus centros educativos. Yo creo que igual que 
en su día se incorporaron a los centros educativos perfiles profesionales hasta 
entonces inexistentes (orientadores, mediadores interculturales, monitores…), 
debería aprovecharse el momento actual, con planes de bibliotecas escolares en 
las comunidades autónomas, para reivindicar la importancia de una persona con 
titulación en biblioteconomía para gestionar este tipo de bibliotecas, y ahí 
los bibliotecarios debemos de creernos que podemos aportar nuestro granito de 
arena para mejorar la educación en España porque si nosotros mismos no nos 
vemos capaces, mal camino llevamos… Con eso no quiero decir que nosotros 
estemos preparados al 100% para acometer la gestión de las bibliotecas 
escolares porque a la mayoría,
 posiblemente, nos faltan los conocimientos pedagógicos para trabajar 
curricularmente en estos espacios, o dinamizarlas tan bien como lo hacen 
muchísimos maestros o profesores (eso se podría corregir con los Máster de 
Bibliotecas Escolares), aparte de que es necesario, siempre, tener interés y 
otras cualidades para trabajar en estos centros (y, tiempo, factor con el que, 
a veces, las administraciones educativas parece que no cuentan).
 
Para acabar quiero recomendaros la lectura de un libro que quizás os ayude a 
convenceros de mi planteamiento más de lo que he intentado yo:
 
Bibliotecas y escuelas: Retos y posibilidades en la sociedad del conocimiento. 
Bonilla Rius, Elisa ; Goldin Halfon, Daniel ; Salaberria Lizarazu, Ramón 
(coords.). Barcelona: Océano, 2009. 491 p. ISBN 978-607-400-018-4
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Los artículos de IWETEL son distribuidos gracias al apoyo y colaboración 
técnica de RedIRIS - Red Académica española - (http://www.rediris.es)
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