Fue un homenaje escénico, un ejercicio de
danza y de memoria histórica. En el marco del festival Danza Gijón, el
Teatro Jovellanos acogía ayer la representación de '13 rosas', una obra
de la compañía Arrieritos que rinde homenaje a aquellas trece mujeres
fusiladas por la represión franquista tras la guerra civil,
concretamente el 5 de agosto de 1939.
Con la sobriedad como
aliada, la compañía presenta sobre las tablas una sucesión de escenas en
las que las bailarinas transmiten sensaciones como la incertidumbre, el
miedo, la soledad o la angustia que sintieron las mujeres antes de
morir.
Si bien '13 rosas' es danza, la propuesta escénica de
Arrieritos tiene también mucho de teatro. Pero sobre todo derrocha
ternura, dolor, temores, sensaciones... Los cuerpos de las bailarinas
dibujan con esmero los últimos días de unas mujeres cuyo único delito
fue ser miembros de las Juventudes Socialistas
Unificadas.