Bartolomé, sería bueno poder contar con una versión digitalizada del
diccionario para que sea accesible a todos los traductores.

Respecto de la forma de decidir los términos, no coincido con tu criterio
porque no creo que aporte nada a la comprensión de los textos; creo que el
critero debería ser usar términos que permitan una mejor comprensión.
Tampoco me preocupa que alguien pueda realizar algún reproche respecto de
los términos elegidos, ya que eso puede suceder de todos modos. En última
instancia prefiero que haya críticas individuales o sectoriales respecto de
algún término elegido y no que las críticas sean por no antender a que las
traducciones sean lo más inteligibles que sea posible.

En los casos que hemos mencionado hasta ahora no creo que haya dificultad de
comprensión y por tanto no veo mal que los traductores pudieran utilizar
términos diferentes. Creo que se justifica la uniformidad únicamente cuando
es útil para resolver un potencial problema de comprensión por parte de los
lectores, pero no por la uniformidad en sí misma, y además quita riqueza
expresiva a los textos, que es lo que le sobra a nuestro idioma.

El tuyo me parece un gran aporte ya que nos enfoca en el punto central de la
discusión: elegir un criterio.

Al reflexionar sobre ello me surge que el criterio debería ser la facilidad
de comprensión, por tanto, si un anglicismo, un neologismo, un barbarismo,
una abreviatura, una sigla, un acrónimo, una expresión regional, o lo que
fuere, dificulta la comprensión del texto, debería encontrarse el modo de
rodear tal dificultad, ya sea cambiando la redacción, reemplanzando la
abreviatura, la sigla o el acrónimo, u otra solución que creativamente pueda
surgir del traductor o de la comunidad.

También creo necesario establecer un criterio para la resolución de las
dudas, la consulta a través de la lista de correo es el medio idóneo según
mi parecer, pero debe consultarse cada vez que nos encontremos ante la
posibilidad de utilizar regionalismos, aún cuando se piense que no afecta la
comprensión, ya que es un tanto dificil de determinar si es así o no.
Preguntar y obtener una amplia respuesta por parte de la comunidad, creo que
sería el mejor resultado.

Para terminar quiero poner a disposición de quien lo desee un documento que
obtuve de la Real Academia Española, en formato pdf, que trata sobre reglas
ortográficas y la utilización de signos de puntuación. A quién le pueda ser
útil nada más me lo pide.

Saludos.

Fabián F.


El día 10/02/06, Bartolomé Muñoz Otálora <[EMAIL PROTECTED]> escribió:
>
> Existe un Diccionario Panhispánico de Dudas que puede resolver los
> conflictos de interpretación de forma acertada. Su confección ha durado
> varios años y han participado la Asociación de Academias de la Lengua
> Española y la Real Academia Española, es decir, todos los países de Lengua
> Española.
>
> Su publicación es reciente y dispongo de un ejemplar en papel. Os lo
> ofrezco para lo que pueda servir.
>
> Con respecto al término "computador -ra" este diccionario dice:
>
> (...) Según las zonas, existen distintas preferencias: en la mayoría de
> los países de América se prefiere el femenino computadora, mientras que el
> masculino computador es de uso mayoritario en Chile y Colombia. En España se
> usa preferentemente el término ordenador, tomado del francés ordinateur.
>
> En el término "ordenador" nos remite al anterior, computador.
>
> A partir de aquí, surge la pregunta: cuál elegir, descartando pc, que no
> es contemplado. Si elegimos ordenador, se podría pecar de centralismo de
> origen, si usamos computadora o computadora, se podría tachar de
> americanismo de influencia inglesa y, si elegimos uno de estos dos últimos,
> cabrían suspicacias de uno u otro origen.
>
> Dificil problema se le plantea a Salomón. Pero, en cualquier caso, algo
> hay que poner. Podemos intentar usar elementos objetivos, tales como el
> número de habitantes que usan los términos o los pib -productos interiores
> brutos de los países- y establecer una relación sencilla que dé un orden de
> prioridad que no sea subjetivo.
>
> Si preparamos una hoja de "calc" y ponemos los países que hablan nuestro
> idioma, en la primera columna, en la segunda, la población y, en la tercera,
> el pib, tendremos una solución rápida, elegante y, sobre todo, que es lo
> importante, nadie podrá decir que fue una decisión unilateral de los
> administradores, los traductores, etc. Si aplicamos esta regla, esta vez a
> bulto, tendríamos que elegir el término "computador", porque abarca una
> mayor población de ususarios del término.
>
> Eso sí, una vez establecido un término, debe aparecer siempre, no sería
> correcto que apareciesen diferentes términos para un único concepto a lo
> largo de los textos de OpenOffice.
>
> (...)
> Saludos, Bartolomé Muñoz Otálora
> http://www.molcrisa.com/timbaroca/
>
>

Responder a