Saludos, Miguel.
Parece que te quejas de respuestas m�as que no vienen a cuento. No te
preocupes, que si no hay alusiones personales sobre m� fuera de lugar (y
parece que habr� pocas) no necesitar� recordar constantemente aqu� las
limitaciones de la bondad humana o las bases de la �tica cient�fica.
Vayamos pues al grano como pides.
Dices: "No tengo el gusto de conocer a Schleyer ni su obra, tal vez
fuera compa�ero
de Zamenhof, o simplemente otro ideoling�ista.. pero creo no equivocarme al
decir que, por lo menos hasta donde alcanza mi memoria, el Esperanto, obra
de ese malvado acaparador de su propia ideoleng�a llamado Zamenhof, ha
tenido
mucho mas uso que el sonoramente bonito Tino... tal vez sea pq su lengua,
gracias a ese "estupido" personalismo no admite cambios ni dialectos... no
olvidemos que para hablar con un portugu�s o un frances hemos de aprender su
lengua, q no deja de ser, creo yo, un dialeccto del difunto latin... kien
sabe si el latin hubiera sido controlado d alguna manera q no admitiera
cmbios, no lo estariais leyendo ahora como algo normal y perfectamente
comprensible para cualkier europeo? tal vez alg�n dia triunfe el tino...
pero tal vez, en su admitir cambios por parte d sus hablantes (en mi opinion
en una pobre imitacion a las lenguas naturales) dentro de 500 a�os no haya q
aprender en espa�a el tino frances y viceversa :) (pongo por ejemlo el tino
pq es la lengua q me ha venido a la cabeza ahora q se q admite cambios y q
tu conoces bien alexandre:) )".
Te respondo: Schleyer fue el creador del volap�k, primera auxilengua de
�xito social real; el volap�k fue suplantado en general por el esperanto,
aunque todav�a se habla y, curiosamente, ha pasado del inmovilismo de su
primera etapa a una reformabilidad mayor que la del esperanto. Un detalle
interesante (y capciosamente omitido por los esperantistas) es que la
primera academia del volap�k fue una de esas raras academias de la lengua
formadas por ling�istas de verdad, que como aut�nticos cient�ficos
mantuvieron su independencia de criterio y se negaron a acatar las �rdenes
del fundador. Porque en ciencia no vale dar �rdenes a la realidad ni a la
conveniencia del modelo funcional. As�, los acad�micos del volap�k
recomendaron una fonolog�a y un vocabulario cercanos a las lenguas
neolatinas. Y tienen s�lidas razones para desviarse de la concepci�n
original de Schleyer. As� se da la paradoja de que los del tino estemos m�s
cerca, hoy, de los volapuquistas que de los esperantistas.
Los cambios que se han producido y siguen produci�ndose en el volap�k no
impiden que los volapuquistas se entiendan entre s�. Hago notar que en
volap�k nunca hubo autoridades ling��sticas que frenaran durante largo
tiempo el cambio ling��stico (al rev�s que en esperanto). Pero, incluso as�,
los volapuquistas se entienden entre s� tras m�s de ciento veinte a�os de
usar su lengua; no se ha producido tal fragmentaci�n que haga imposible que
se entiendan. Hoy, frente a la esclerosis evidente del esperantismo, ocurre
que el volapuquismo y otras tendencias se levantan como alternativas "con el
aplomo que da la experiencia" para una lengua auxiliar acordada no con
perfeccionismo y s� con sentido com�n.
En cuanto a controlar el lat�n para que no cambie, eso es como dar
�rdenes a los peces de r�os y mares. De hecho se intent�, claro; los
polic�as y carceleros de la lengua proliferan como moscas, y bien dijo
Fernando Savater con cierta exageraci�n que "nada hay m�s popular que la
prohibici�n". El resultado de esa prohibici�n fue, naturalmente, el
mantenimiento hasta hoy de un est�ndar escrito del lat�n con uso decreciente
hasta ser marginal, y la evoluci�n del lat�n hablado de verdad en las
lenguas neolatinas.
Sencillamente, los hablantes de las lenguas neolatinas no estaban
interesados en comprenderse mutuamente, as� que no mantuvieron ninguno de
los est�ndares del lat�n. Que, por cierto, eran varios. Eso de aprender "el"
est�ndar del lat�n es una ficci�n de los acad�micos latinistas. Como
cualquier lengua indoeuropea it�lica de la �poca, el lat�n del siglo quinto
antes de Cristo se fragmentaba y dilu�a sin soluci�n de continuidad con las
dem�s hablas indoeuropeas it�licas vecinas. El lat�n de verdad fue, desde el
comienzo, una lengua estructurada en dialectos, como todas las lenguas
�tnicas. Los escritores romanos formaron posteriormente un est�ndar culto,
que respondi� aproximadamente a la pronunciaci�n culta de Roma hasta el
siglo sexto; luego empiezan a caer las declinaciones y la oposici�n entre
vocales largas y breves.
Los hablantes se entienden si quieren entenderse y han aprendido un
est�ndar com�n. Si quieren seguir entendi�ndose, van a seguir haci�ndolo sin
fragmentar excesivamente su est�ndar. El volap�k es el ejemplo m�s veterano,
un ejemplo que demuestra experimentalmente la fatuidad y superfluidad de las
academias y los eruditos que mantienen la lengua bien agarrada en su pu�o
cerrado.
Respondo pues a tu pregunta concreta, y sin ninguna duda: los tinistas
nos entendemos ahora y nos entenderemos dentro de cien mil a�os, si es que
queremos entendernos. Si queremos entendernos, los tinistas de Turqu�a se
entender�n con los tinistas de Groenlandia sin necesidad de academias
policiales de la lengua. Si no queremos entendernos, no nos entenderemos,
aunque a alg�n grupo se le ocurra policializar el tino.
Las cartas est�n encima de la mesa: hoy, cuando una lengua auxiliar se
construye en serio (o sea, para el pueblo, no para cuatro eruditos), sale un
modelo f�cil y, naturalmente, perfectible. Esa lengua auxiliar f�cil es
hablada de inmediato. Si hay defectos serios, los hablantes no tardan en
detectarlos y corregirlos. Tras un corto per�odo de ajuste, lo que queda es
una lengua planificada muy c�moda, que los hablantes no quieren cambiar de
modo caprichoso. No es el temor policial a que una revista de esperanto no
les publique un art�culo por ser "kriplita Esperanto" (esperanto mutilado),
no es el temor a la censura represiva, sino el espont�neo inter�s por
comunicarse, el que mantiene la unidad de la lengua, dentro de la l�gica
evoluci�n bajo la ley del m�nimo esfuerzo.
El futur�s s�lo podr� ser verificado o falsado, como siempre en la
ciencia, por la prueba experimental. Es decir, habl�ndolo. Tengo todas las
razones del momento para postular que, con el vocabulario cr�ptico que se
est� construyendo hasta ahora, el futur�s ser� falsado como lengua popular
auxiliar; los interesados en lenguas planificadas le dar�n la espalda en
favor de un vocabulario predominantemente europeo occidental.
Lo que ser�a muy curioso es ver c�mo se constituye una academia del
futur�s cuyos miembros se lamenten continuamente de ver c�mo una lengua tan
buena es ol�mpicamente ignorada por todo el mundo. Los ling�istas
cient�ficos, que no somos ling�istas geniales sino simplemente
experimentales, sabemos que ese muy previsible rechazo no es casual, sino
consecuencia de la ley del m�nimo esfuerzo. La gente, en Europa y las zonas
donde se habla alguna lengua europea occidental, no est� dispuesta a tirar
por la borda todo el bagaje l�xico que tanto le cost� aprender. S� est�
dispuesta, y con gusto en general, a tirar por la borda ortograf�as para
masoquistas, in�tiles plurales irregulares y dem�s morralla, pero
conservando el vocabulario que ya ha aprendido en general.
Los tinistas vamos a seguir abogando por una coalici�n racional entre
las lenguas auxiliares neolatinas aposteri�ricas, hasta formar un est�ndar
com�n no absurdamente perfeccionista, pero s� obviamente muy f�cil.
Termino respondiendo a otra pregunta tuya: "Quien dice q lo justo, en
vez de ser mas facil para la mayoria, no estribe en la misma dificultad para
la totalidad?". La respuesta es que las auxilenguas no son una cuesti�n de
justicia, sino de utilidad. Las lenguas no son justas ni injustas, sino
construcciones convencionales para comunicarse. Como tantas veces he dicho,
un vocabulario cr�ptico para todos no atrae a los extraoccidentales y adem�s
repele a los occidentales. El sentido com�n, naturalmente, indica que en una
lengua auxiliar debe adoptarse generalmente lo m�s f�cil para la mayor�a. Se
trata de comunicarse, no de halagar a unos cuantos intelectuales africanos,
asi�ticos o nativos americanos que piden reparaciones simb�licas. Esos
intelectuales ya han tenido el lusine o el usik entre sus manos, y alguno ha
dicho que muy bien. Pero no los han aprendido, como no aprender�n ni
aprender� casi nadie un futur�s con vocabulario dif�cil para casi todos.
De nuevo, lo que pasa es que no se puede (ni se debe) imponer a los
hablantes algo que rechazan. Los no occidentales se comunican entre ellos
por medio de lenguas europeas occidentales. No en la fantas�a y s� en la
realidad, cuando unos bant�es, unos quechuas, unos japoneses y unos iran�es
coinciden en un congreso, lo hacen en ingl�s, en franc�s, en castellano, en
luso, incluso en alem�n o en esperanto, pero no en armenio, ni en �rabe, ni
en zul�, ni en navajo, ni en indonesio, ni en lusine, ni en usik, ni en
lojban. Lo que esos no occidentales quieren, lo que quieren en vez de lo que
"deber�an querer", es hacer lo que ya hacen en sus congresos f�sicos o en
sus intercambios telef�nicos y de correo electr�nico, pero con mucha m�s
facilidad. Por tanto, buscan una lengua europea muy f�cil de aprender y de
usar, sin los horrores fon�ticos del ingl�s, la pesadilla de la declinaci�n
alemana, la cadav�rica ortograf�a francesa y dem�s pegas que les dificultan
seriamente el uso activo y pasivo de la lengua europea auxiliar. En cambio,
cuando aprenden las seis mil ra�ces sem�nticas simples, esas ra�ces quedan
para siempre en sus cabezas, y siempre podr�n usarlas. Claro est�, hablamos
de las ra�ces sin complicaciones, sin atribuir por ejemplo g�nero masculino
al sol o a la luna, que carecen de sexo real.
Los que estamos construyendo y usando el tino lo estamos construyendo y
usando, no para exquisitos aficionados al ideoling�ismo, sino para esos
occidentales y no occidentales que quieren comunicarse con facilidad y
aprovechar al m�ximo lo que ya suelen saber. Esos interesados no piden
justicia po�tica ni perfecci�n est�tica, sino simplemente una estructura
gramatical f�cil y mejorable que incorpore el vocabulario que ya suelen
conocer.
Y, si me equivoco, no tardar� alguien en aparecer en esta lista con
numerosos mensajes de nigerianos, lacotas, lapones y chinos lament�ndose de
que no haya una lengua auxiliar internacional con vocabulario neutral en vez
de occidental. Si aparecen tales mensajes, naturalmente que reconsiderar�
mis conclusiones.
De Alexandre Xavier Casanova Domingo.
--------------------------------------------------------------------
IdeoLengua - Lista de Ling�istica e Idiomas Artificiales
Suscr�base en [EMAIL PROTECTED]
Informacion en http://ideolengua.cjb.net
Su uso de Yahoo! Grupos est� sujeto a las http://e1.docs.yahoo.com/info/utos.html