Respondiendo a algunas de las cuestiones que se lanzan en esta conversación, creo que existen varios motivos para que las bibliotecas estén en las redes sociales. Nieves aporta una importante, que es la difusión de nuestras actividades: existen grupos de usuarios potenciales a los que podemos llegar a través de ellas, que se enteran de lo que hacemos en Facebook o Tuenti. Puede que los ciudadanos no necesiten servicios a través de las redes sociales, pero sí es imprescindible que nos conozcan, que sepan de todas las posibilidades que el pago puntual de sus impuestos les brinda, y los servicios bibliotecarios son uno de ellas, al igual que los servicios sanitarios o las infraestructuras de comunicaciones. Si no sí estaremos desperdiciando recursos de los contribuyentes. Las redes sociales nos ayudan en esa labor de difusión.
Si ampliar nuestro alcance es una de esas razones, también lo es la necesidad de estar en contacto con otros profesionales. Tradicionalmente nos hemos quejado del aislamiento del bibliotecario, solo en su biblioteca. Ahora tenemos más herramientas que nunca para estar en contacto unos con otros, para estar en la conversación general. Y para eso no hay que pedirle permiso a los contribuyentes, como no lo pedimos para asistir a congresos o para leer las listas de distribución. Coincido con la necesidad de evitar el efecto moda de la web social, pero creo que los profesionales deben ser lo suficientemente solventes como para conocer su propia realidad y ofertar a sus usuarios los servicios que consideren más convenientes en función de sus necesidades. Todo ello sin coartar nuestro derecho a experimentar y probar, y si algo no sale bien, ser capaces de rectificar, que somos humanos. Muchos de los servicios que hoy ofrecen las bibliotecas no han sido sometidos a votación popular, y sin embargo, una vez que se han acostumbrado a ellos, los usuarios acaban demandándolos y valorándolos. Y posiblemente la ampliación de los canales de comunicación acabe siendo uno de ellos. En todo caso, cada biblioteca y cada bibliotecario es un mundo y tiene derecho a decidir qué servicios ofrecer y cuáles no. No es obligatorio estar en las redes sociales, como no lo es tener un blog, desarrollar actividades de fomento de la lectura o estar presente en la web. Un saludo, Natalia Arroyo Departamento de Análisis y Estudios Fundación Germán Sánchez Ruipérez Plaza de la Constitución, 22 Peñaranda de Bracamonte Salamanca > Muy buena tu aportación Paco, > Yo me pregunto al hilo de estas argumentaciones quien dejaría entrar en su > espacio de amistad a un bibliotecario que lo único que hace es ponerte > dificultades para llevarte el libro, mandarte callar y cosas por el > estilo. > Yo no. > Es lógico por tanto que dicho así en abstracto no se quiera al > bibliotecario > como amigo, a la imagen de bibliotecario que todos tenemos dentro. Es que > es > muy dificil luchar con años de consolidación de una imagen. > Pero he aquí que las cosas están cambiando, al menos estamos luchando, > muchos, porque esa imagen cambie (otros llevan mucho más tiempo > haciéndolo). > Queremos conseguir una imagen renovada de bibliotecario activo, mejor > dicho > proactivo, que se adelante a las necesidades de su comunidad, que > participe > en ella como uno más, prestando esa ayuda que pocos como él pueden > aportar, > poniendo en valor lo que hace, divulgándolo, eso sí, sin invadir ningún > espacio en el que no haya sido invitado. > Y una vez el bibliotecario en las redes sociales, ¿qué tipo de > información, > de experiencias, está compartiendo?. Si nos limitamos a poner la misma > informacion que en la web institucional, apaga y vámonos. Es que dejamos > de > interesar. ¿Para qué se están usando las redes sociales? > Podríamos iniciar una ronda de experiencias sobre el uso práctico y real > que > los bibliotecarios les estamos dando a estos espacios, no sería mala idea. > En la Biblioteca de la Universidad de Sevilla habíamos convocado a los > alumnos para el curso de introducción al estudio y competencias > informáticas > e > informacionales<http://bib.us.es/cursos_orientacion/index-ides-idweb.html>que > se está dando esta semana. Por varias razones, a inicios de septiembre > el número de alumnos era descorazonador para el esfuerzo realizado tanto > por > bibliotecarios como informáticos y personal del SACU. Entre otras vías > entre > las que se encuentra el mensaje a móvil, hemos usado Tuenti para animarlos > a > que se inscribieran al curso. Durante unas semanas hemos estado enviando > invitaciones a todos los amigos de la biblioteca (de los que tenemos ya el > máximo que nos permite Tuenti) y nos han llovido las preguntas de alumnos > interesados en el curso. Hemos usado Tuenti como una herramienta más de > difusión, a coste cero (si exceptuamos el tiempo del bibliotecario). Ni > que > decir tiene que el número de asistentes se ha disparado, aunque no > tendremos > datos hasta más adelante, y por supuesto no solo por Tuenti, pero tambien. > ¿Alguien tiene experiencias que contar? > > > > Nieves González Fdez-Villavicencio > Biblioteca Universidad Sevilla > http://bibliotecarios2-0.blogspot.com > > > El 24 de septiembre de 2009 14:03, Paco López Hernández > <[email protected]>escribió: > >> 1. Hemos metido en esto a los contribuyentes. Hay que decir que estar en >> Facebook, Tuenti, etc., no les cuesta ni un duro, de momento, y eso es >> lo >> que añade más atractivo a estas redes sociales, sobre todo si hablamos >> de la >> Administración y precisamente en estos tiempos de crisis y restricciones >> presupuestarias. Lo que si que se necesita es tiempo o, mejor dicho, >> gente >> que cuando trabaje en ello no piense que está perdiendo el tiempo. >> >> 2. Se ha puesto un ejemplo que precisamente ilustra lo contrario de lo >> que >> se pretendía decir: El SegundaMano ya sólo existe en formato digital. >> ¿Qué >> ha de hacer el bibliotecario? ¿Guardar quince días de luto por una nueva >> víctima de la "fashion" ultramoderna-digitalizante o explicarle al >> usuario >> que para consultarlo tiene que hacerlo por medio de Internet? ¿Y si no >> sabe >> usar Internet? Pues se le enseña. ¿Y que dice que no le da la gana tocar >> un >> ordenador? Pues no lo podrá consultar. Allá él, pero eso no puede >> condicionarnos. >> >> 3. Hablamos de lo que nos piden los usuarios. Seamos sinceros, hoy por >> hoy, >> la mayoría de los usuarios lo único que nos piden es sitio para dejar >> los >> apuntes y buena climatización y, lo que es peor, muchos políticos -los >> que >> sueltan el dinero- piensan que es lo único que necesitan las >> bibliotecas. >> ¿Nos limitamos a eso, no sea que nos estrellemos si sacamos los pies del >> tiesto? >> >> 4. El progreso conlleva experimentación y la experimentación conlleva >> fracasos y éxitos. Nadie habla de romper con todo lo anterior, pero lo >> que >> tampoco se puede hacer es no intentar avanzar creyendo que lo que ya >> tenemos >> funciona lo suficientemente bien. >> >> Saludos. >> >> >> -- >> ################################################ >> Francisco López Hernández >> Coordinador de Apoyo a la Docencia >> Biblioteca (Edificio Menéndez Pidal) >> Universidad Carlos III de Madrid - Colmenarejo - España >> Tlf: +34 91 856 16 04 >> Correo electrónico: [email protected] >> >> ################################################ >> >> >> ---------------------------------------------------- >> Para darse de baja IWETEL pincha y envia el siguiente url >> mailto:[email protected] >> ---------------------------------------------------- >> >> > > > ---------------------------------------------------- > Para darse de baja IWETEL pincha y envia el siguiente url > mailto:[email protected] > ---------------------------------------------------- > ---------------------------------------------------- Para darse de baja IWETEL pincha y envia el siguiente url mailto:[email protected] ----------------------------------------------------
