Hace unos meses descubrí un artículo croata sobre revistas médicas con un título que me llamó la atención: Dr. Paper y Mr. Web (Marušic' & Marušic', 2006). Aunque el trabajo reconstruye la historia de la edición electrónica de una revista médica concreta, la frase me resulta muy adecuada para titular el presente ensayo.

A pesar de la creciente importancia que ha adquirido la Web, especialmente en el ámbito académico, es todavía muy frecuente observar entre profesores e investigadores actitudes despreciativas hacia sus contenidos Sin duda la proliferación de noticias negativas sobre la red en los medios de comunicación, señalando supuestos peligros, informaciones tendenciosas o flagrantes delitos ha contribuido considerablemente a esta percepción. En este sentido se está abriendo una “brecha digital” entre los que prácticamente solo utilizan la red como principal fuente y citan sin ningún problema los artículos de la Wikipedia como referencia y los que no añaden la URL en una cita bibliográfica, cuyo texto completo está disponible gratuitamente en una revista electrónica o repositorio ya que al parecer ello menoscaba la “calidad” de la referencia. Esto es especialmente grave pues implica un desconocimiento de la realidad de la Web, donde al igual que en un mercado, la calidad y el precio de la fruta depende del puesto y nadie pediría quesos en la pescadería. La calidad de los contenidos en la Web es variada, pero al menos parece necesario reconocer a priori la autoridad de sedes académicas, aunque en algún caso particular sus contenidos no alcancen los estándares habituales en estas organizaciones.

El profesional de la información debe ser consciente de la búsqueda de la excelencia por parte del mundo académico, pero que esta excelencia ya no solo está ligada a determinadas publicaciones en papel sino que ofrece asimismo en versiones electrónicas o en contenidos digitales más informales donde el mismo autor se explaya y extiende en detalles prácticos, da acceso a los datos originales o debate con contertulios virtuales métodos, resultados y conclusiones. Hace ya tiempo que muchos Mr. Webs se han doctorado y que desde un punto de vista objetivo la autoría es un fiel indicador de calidad, independientemente del soporte utilizado. Adoptando un punto de vista práctico algunas sugerencias son evidentes: - Los recursos web no deben ser analizados aparte, ni constituir bases de datos separadas de los catálogos convencionales, ni requerir análisis ni descripciones documentales diferentes más allá de lo estrictamente necesario para indicar sus direcciones electrónicas - Los recursos en papel deben anotarse con sus contrapartes electrónicas, indicando de forma exacta no solo su dirección web, sino su disponibilidad (formatos de ficheros, tipología documental, idiomas), accesibilidad e incluso extensión o tamaño. - Es primordial una identificación tanto del autor como de su autoridad, al menos indicando su afiliación institucional (renegando de direcciones de correo genéricas, tipo Hotmail o gmail) o el editor web de las páginas que hospedan los contenidos. - La descripción puede requerir campos adicionales, como indicar si existen consejos editoriales en los repositorios (si son la fuente primaría) o en el caso de artículos de revistas electrónicas si hay y cuáles son los procedimientos de evaluación por pares. - Como autor se debe exigir la publicación electrónica citable, es decir con direcciones web significativas (términos semánticos completos: biblioteca en vez de biblio), que ayuden a identificar por ejemplo la afiliación, y de tamaño (longitud de la URL) razonable y con objetivo de estabilidad (URL razonablemente permanente). - La terminología también debe cuidarse: No es lo mismo una sede web (por definición con autoría unitaria) que un portal web, que al igual que en cualquier edificio da acceso a un conjunto de “vecinos” diverso y heterogéneo.

Para completar esta contribución llamar la atención sobre las fuentes académicas disponibles en la web pública, tales como el conocido y criticado Google Scholar (scholar.google.com), una autentica base de datos citas, o Scirus (www.scirus.com), que aunque no alcanza la calidad de Scopus, al menos es gratuita.

Marušic', Ana & Marušic', Matko (2006). Double Life of Medical Journals: Dr Paper and Mr Web. Croat Med J. 2006 February; 47(1): 4–6.

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Isidro F. Aguillo, HonPhD
Grupo ThinkEPI

Cybermetrics Lab
CCHS - CSIC
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Los archivos de IWETEL pueden ser consultados en: http://listserv.rediris.es/archives/iwetel.html
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