Hola a todos/as:

Mi objetivo al publicar la nota era llamar la atención sobre la cantidad de información de calidad que está disponible en sedes académicas y que a menudo se ignora por parte de los profesionales porque no está ligada un soporte papel, que aunque refugio de la excelencia, se ha convertido un corsé axfisiante y no solo por el formato, sino por su inflexibilidad respecto a los contenidos que transmite, característica que algunos estiman sagrada (!). Que el maestro Castells sea optimista me alegra el día.

Respecto a la Wikipedia tengo una sensación semejante. Aunque no es una publicación académica y estrictamente no citaría sus articulos en un trabajo científico, es ya una de las principales fuentes de referencia existentes, especialmente por su exhaustividad y cobertura internacional. Mi preocupación, que ya expresé en otro momento aquí mismo, es que los continuos ataques que recibe, muy a menudo injustificados, puedan menoscabar su prestigio y reducir las contribuciones a su enriquecimiento. Es destacable que hay mas de 3 millones de entradas en inglés y solo medio millón en español. Está desidia desemboca en colonialismo cultural.

Vuestro turno,




Mina Jassans escribió:
Leyendo a Isidro y después a José Luis, lo que distingo es que parte de la
brecha de la que habla el primero se genera en torno a la ubicación de la
información de calidad.

Aunque la Universidad y las bibliotecas y centros de documentación
deberían recopilarla [y criticarla en el sentido original de la palabra],
puede ocurrir que no se dé abasto y que ya esté circulando información de
calidad sin filtrar que se pierde por ser considerada irrelevante junto a
otro monto de información que no lo sea.

No creo que un deber de los emisores de información de calidad sea hacer
un push hacia centros de documentación y universidades, sino que es
nuestro deber pescarla.

Y para pescarla, mejor nos quitamos unos cuantos prejuicios de encima.
Empezando por lo de la Wikipedia. Isidro, hace ya 3 o 4 años sacamos a
colación el famoso artículo de la wikipedia que listaba con su corrección
errores en la Enciclopedia Británica. Aquí no voy a dar la referencia de
los artículos como si esto fuera una publicación científica impresa en
papel (se pincha, se ojea --de ojo-- y listos; y si la web se trunca por
culpa de incompatibilidades de servidor de correo, os presupongo
suficientemente hábiles para pegar el trozo que falta):
http://en.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Errors_in_the_Encyclop%C3%A6dia_Britannica_that_have_been_corrected_in_Wikipedia
Por el histórico podéis llegar a los prolegómenos del artículo, que se
remontan /por lo menos/ a 2002. Quizás de un modo demasiado "informal" (en
la que me parece una mala acepción del término):
http://en.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Historical_archive/Making_fun_of_Britannica

Vayamos caso por caso, es decir: artículo por artículo (y no emisor por
emisor). Es más laborioso. Ah, maldición.

Un saludo,

Mina Jassans


   Una reflexión interesante Isidro. El título de Dr. Paper y Mr. Web
sugiere claro dos caras de una misma realidad, que parecen negar la
otra, habitando el mismo cuerpo. Imagino que la imagen se refiere
aquí a un cuerpo colectivo, por ejemplo la universidad, ya que además
de brecha digital se vislumbra también una lucha generacional, y se
puede poner en entredicho la capacidad de un sector del profesorado
(¿o todo?) para adaptarse al cambio.

   El comentario de Isidro ha coincidido con la lectura de las
opiniones de Manuel Castells, según la versión del diario El Público
(http://www.publico.es/ciencias/171947/brecha/digital/existe). Citas
del texto (de la versión web, por supuesto):

   - Lo que ocurre hoy no es un choque de civilizaciones, sino de
tecnologías: la analógica, a la que se aferran algunos, y la digital,
que abanderan los jóvenes.

   - Los medios de comunicación han perdido el monopolio de la
información.... TAMBIÉN LOS PROFESORES HEMOS PERDIDO ESE PODER.... Si
los estudiantes viven ya en digital y los profesores insisten en la
enseñanza tradicional, la comunicación entre ellos es imposible, se
produce una disonancia total.

   - Internet no está creando exclusión. Cuando desaparezca mi
generación, se acabará la brecha.

   - La forma en la que la gente se está apropiando de Internet es
mayor de lo que pensamos.

   Luis Rodríguez Yunta

   CSIC - CCHS, Unidad ISOC.

   Quoting "Isidro F. Aguillo" <[email protected]>:

Hace unos meses descubrí un artículo croata sobre revistas médicas
con un título que me llamó la atención: Dr. Paper y Mr. Web (Marušic'
& Marušic', 2006). Aunque el trabajo reconstruye la historia de la
edición electrónica de una revista médica concreta, la frase me
resulta muy adecuada para titular el presente ensayo.
A pesar de la creciente importancia que ha adquirido la Web,
especialmente en el ámbito académico, es todavía muy frecuente
observar entre profesores e investigadores actitudes despreciativas
hacia sus contenidos
Sin duda la proliferación de noticias negativas sobre la red en los
medios de comunicación, señalando supuestos peligros, informaciones
tendenciosas o flagrantes delitos ha contribuido considerablemente a
esta percepción.
En este sentido se está abriendo una “brecha digital” entre los que
prácticamente solo utilizan la red como principal fuente y citan sin
ningún problema los artículos de la Wikipedia como referencia y los
que no añaden la URL en una cita bibliográfica, cuyo texto completo
está disponible gratuitamente en una revista electrónica o
repositorio ya que al parecer ello menoscaba la “calidad” de la
referencia.
Esto es especialmente grave pues implica un desconocimiento de la
realidad de la Web, donde al igual que en un mercado, la calidad y el
precio de la fruta depende del puesto y nadie pediría quesos en la
pescadería. La calidad de los contenidos en la Web es variada, pero
al menos parece necesario reconocer a priori la autoridad de sedes
académicas, aunque en algún caso particular sus contenidos no
alcancen los estándares habituales en estas organizaciones.
El profesional de la información debe ser consciente de la búsqueda
de la excelencia por parte del mundo académico, pero que esta
excelencia ya no solo está ligada a determinadas publicaciones en
papel sino que ofrece asimismo en versiones electrónicas o en
contenidos digitales más informales donde el mismo autor se explaya y
extiende en detalles prácticos, da acceso a los datos originales o
debate con contertulios virtuales métodos, resultados y conclusiones.
Hace ya tiempo que muchos Mr. Webs se han doctorado y que desde un
punto de vista objetivo la autoría es un fiel indicador de calidad,
independientemente del soporte utilizado. Adoptando un punto de vista
práctico algunas sugerencias son evidentes:
- Los recursos web no deben ser analizados aparte, ni constituir
bases de datos separadas de los catálogos convencionales, ni requerir
análisis ni descripciones documentales diferentes más allá de lo
estrictamente necesario para indicar sus direcciones electrónicas
- Los recursos en papel deben anotarse con sus contrapartes
electrónicas, indicando de forma exacta no solo su dirección web,
sino su disponibilidad (formatos de ficheros, tipología documental,
idiomas), accesibilidad e incluso extensión o tamaño.
- Es primordial una identificación tanto del autor como de su
autoridad, al menos indicando su afiliación institucional (renegando
de direcciones de correo genéricas, tipo Hotmail o gmail) o el editor
web de las páginas que hospedan los contenidos.
- La descripción puede requerir campos adicionales, como indicar si
existen consejos editoriales en los repositorios (si son la fuente
primaría) o en el caso de artículos de revistas electrónicas si hay y
cuáles son los procedimientos de evaluación por pares.
- Como autor se debe exigir la publicación electrónica citable, es
decir con direcciones web significativas (términos semánticos
completos: biblioteca en vez de biblio), que ayuden a identificar por
ejemplo la afiliación, y de tamaño (longitud de la URL) razonable y
con objetivo de estabilidad (URL razonablemente permanente).
- La terminología también debe cuidarse: No es lo mismo una sede
web (por definición con autoría unitaria) que un portal web, que al
igual que en cualquier edificio da acceso a un conjunto de “vecinos”
diverso y heterogéneo.
Para completar esta contribución llamar la atención sobre las
fuentes académicas disponibles en la web pública, tales como el
conocido y criticado Google Scholar (scholar.google.com), una
autentica base de datos citas, o Scirus (www.scirus.com), que aunque
no alcanza la calidad de Scopus, al menos es gratuita.
Marušic', Ana & Marušic', Matko (2006). Double Life of Medical
Journals: Dr Paper and Mr Web. Croat Med J. 2006 February; 47(1):
4–6.
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Isidro F. Aguillo, HonPhD
Grupo ThinkEPI

Cybermetrics Lab
CCHS - CSIC
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Los archivos de IWETEL  pueden ser consultados en:
                http://listserv.rediris.es/archives/iwetel.html
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Isidro F. Aguillo, HonPhD
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Ph. 91-602 2890. Fax: 91-602 2971

isidro.aguillo @ cchs.csic.es
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