Waldir sugiere varias preguntas para la discusión:
¿Tienen los planteamientos de simplificación de la escritura posibilidades
prácticas reales de prosperar al margen de si es o no la RAE el organismo
regulador?
¿Hasta qué punto beneficiaría o no la "simplificación" de las normas del
castellano a las lenguas nativas? ¿Pueden esas "dificultades" afectar el uso
del castellano en América?, una excusa que leí precisamente de García Márquez,
fue que siendo ésta una lengua hablada por más de 400 millones de personas,
había la necesidad de democratizarla como una medida para asegurar su vigencia
a futuro.
Son varias preguntas y por su naturaleza, sumamente complicadas. Waldir me
disculpará que por ahora sólo pretenda centrar el debate en un punto: las
diferencias entre la oralidad y la escritura
Existen diferencias de naturaleza entre el discurso (oral) y el texto
(escrito). Por ejemplo la oralidad obedece a las reglas del diálogo, de modo
que las frases pueden complementarse o cambiar de tema. La sintaxis oral es
marcadamente circular y repetitiva; la escritura tiende a ser lineal y repetir
poco. Recordemos que un vicio de la escritura es precisamente la redundancia.
A esta diferencia intrínseca entre escritura y oralidad se debe otra, de
naturaleza extrínseca: La escritura tiene mayor tiempo de conservación. Es la
vieja frase de los latinos: verba volant, scripta manent. Por eso mismo los
códigos escritos varían a menor velocidad que las realizaciones orales.
La ortografía es precisamente, un regulador de estos cambios asíncronos. Cuando
se creó la escritura fonológica, suponemos que en algún momento, a cada letra
le correspondía un fonema. Sin embargo, sea que los alfabetos pasaron de una
lengua a otra (como del fenicio al griego y al latín), sea que los sonidos de
una lengua evolucionaron, en algún momento, las formas de escribir ya no
coincidieron con las formas de hablar.
El objeto de la ortografía es precisamente fijar las condiciones para que los
textos escritos puedan leerse mientras dure el papel. La simplificación
ortográfica nos puede llevar a una mayor flexibilidad en el manejo de los
textos actuales; pero nos puede desvincular de los pasados.
Otra característica de la escritura es su mayor invarianza en el espacio. Un
impreso en Madrid no cambia al llegar a Buenos Aires; pero si queremos
aproximar la escritura al habla sí, tendremos algunos problemas:
Estándar escrito: Nosotros nos hemos hallado
Estandar oral en Argentina: Nosotros nos emos ashado
Estándar oral en Puerto Rico: Nootro no emo ayao
¿A cuál modelo vamos aaproximar la nueva norma escrita?
Un ejercicio más local es ponerse a comparar la oralidad de La Paz y a la de
Santa Cruz de la Sierra
Un ejemplo adicional del el caso peruano que puede ser interesante: En Lima,
los profesores enseñan a los alumnos reglas para escribir con ll o con y. En
Puno, tales reglas son superfluas; pues la gente distingue estas letras y las
asigna a fonemas diferentes.
Hasta aquí llevamos expuestos dos argumentos en favor de la conservación de la
ortografía, o de su cambio lento
Este artículo está saliendo inconvenientemente largo para una lista como
Aymaralist. Envío a Waldir (ya no a la lista) dos ejemplos de evolución
ortográfica del castellano
______________________________________________
LLama Gratis a cualquier PC del Mundo.
Llamadas a fijos y móviles desde 1 céntimo por minuto.
http://es.voice.yahoo.com
[Non-text portions of this message have been removed]